Pedro Sánchez y Giorgia Meloni
España restablece los controles fronterizos para los viajeros procedentes de Italia
La medida entra en vigor en la medianoche de este 8 de agosto y durará previsiblemte hasta el 7 de septiembre
El Gobierno español ha acentuado más este viernes la crisis diplomática existente con Italia tras la invasión migratoria sufrida en Ceuta el pasado 30 de julio. Ante la intención del Gobierno de Giorgia Meloni de seguir adelante con los controles fronterizos, España, en respuesta, ha decidido adoptar medidas recíprocas e imponer controles similares a los viajeros procedentes de Italia. De esta manera, mientras el Gobierno de España elogia la labor de Marruecos en Ceuta, abre una maniobra de distracción polémica con Italia.
La medida entrará en vigor a partir de la medianoche de este 8 de agosto y afecta a los desplazamientos procedentes de Italia. El Gobierno, en un comunicado, ha justificado la decisión alegando «la persistente presión migratoria irregular que sufre el país transalpino».
Estos controles fronterizos estarán operativos a partir de las 00:00 horas y consistirán en el control de identidad (pasaporte) y nacionalidad de los viajeros y, en caso de nacionales de terceros estados, visa o permiso de residencia.
Las medidas se practicarán de manera aleatoria y estarán en vigor hasta las 00:00 horas del próximo 7 de septiembre, «salvo que un cambio en las circunstancias que han motivado su adopción aconseje modificar ese plazo».
La decisión que ha tomado el Gobierno de Pedro Sánchez viene motivada por un ultimátum que ha dado este viernes al Gobierno de Meloni, al que impuso un plazo de 48 horas para levantar ya la suspensión del 'espacio Schengen' o, de lo contrario, adoptaría medidas «proporcionadas».
Italia, no contenta con las formas de nuestro país, respondió asegurando que «no acepta ultimátums ni imposiciones del extranjero en materia de seguridad nacional y control de fronteras».
Por su parte, Meloni decidió temporalmente suspender el 1 de agosto el acuerdo Schengen con España –que permite la libre circulación entre fronteras– con una medida de seguridad nacional. El plazo establecido era hasta el 15 de agosto, momento en el que se supone que podría producirse una segunda intentona por parte de inmigrantes marroquíes para volver a cruzar la frontera con España.
Italia hizo hincapié en que revisaría las decisiones tomadas «solo cuando se tenga la certeza de que no habrá riesgos para la seguridad ni terroristas para Italia, de que no habrá una nueva oleada y de que no habrá migrantes irregulares dirigiéndose a territorio europeo».
Según el Gobierno español, los controles fronterizos temporales que Italia estableció han afectado a la movilidad de «miles de pasajeros» y generado «inseguridad jurídica en plena temporada estival». En este sentido, España ha reiterado que ninguno de los inmigrantes que entraron irregularmente en Ceuta (más de 60.000 personas) «podía ni puede entrar libremente en el espacio Schengen», dado que la ciudad autónoma goza de un estatus especial. Asimismo, subrayó que «prácticamente la totalidad» de quienes llegaron a Ceuta ya han regresado a Marruecos, algo que no es cierto.