El senador del PP, Fernando Martínez-Maíllo, durante una sesión de control al Gobierno, en el Senado, a 4 de junio de 2024
El PP acusa al Gobierno de ser «sumiso» y «claudicar» ante Marruecos con la crisis de Ceuta
El presidente de la Comisión de Interior del Senado, Fernando Martínez-Maíllo, tacha la negativa de Marlaska a comparecer en el órgano de «dejación absoluta» y «desobediencia total»
El presidente de la Comisión de Interior del Senado, Fernando Martínez-Maíllo del PP, ha calificado al Gobierno español de ser «sumiso» al no querer «señalar» a Marruecos como responsable de la entrada masiva de 80.000 inmigrantes a través de la frontera ceutí y, por tanto, haber «claudicado» ante Rabat.
«Como partido de gobierno, nuestra intención siempre es tener una buena relación con Marruecos, pero eso no significa ser sumisos (...). Si hay que señalar a Marruecos pues se tendrá que señalar, pero esta actitud de claudicación ante el gobierno marroquí no nos parece la mejor», ha asegurado el senador del PP en una entrevista de Telecinco.
Martínez-Maíllo ha declarado que el Ejecutivo ha demostrado que no es capaz de «garantizar la seguridad ni la integridad territorial» nacional y ha señalado la visita de la ministra de Defensa, Margarita Robles, a la ciudad autónoma este miércoles como muestra que debería haberle hecho ver que «no existe normalidad en Ceuta».
También ha cuestionado las medidas que pretende asumir el Gobierno con respecto a los menores no acompañados que han llegado a la ciudad autónoma y ha cargado con la falta de celeridad a la hora de colocar la «famosa» barrera flotante para frenar entradas masivas de acuerdo a la sentencia del Tribunal Supremo sobre las «devoluciones en caliente».
La «dejación absoluta» de Marlaska
Por otro lado, acerca de la ausencia de varios ministros del Gobierno a su cita para comparecer ante la Cámara Alta, ha acusado al titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, de «dejación absoluta» de sus funciones al no aparecer en el Senado. A su juicio, el hecho de haber quedado la silla vacía en la Comisión de Interior es una «representación» de «desobediencia total» por parte del Ejecutivo.
«La silla vacía es una representación de la dejación absoluta de las funciones de este gobierno agotado. En este caso es un acto de desobediencia total. Es un acto de rebeldía», ha remachado Maíllo, que ha confiado en que finalmente Robles acuda al Senado, aludiendo a que ha tenido que comprobar en primera persona que «no existe la normalidad» en Ceuta pese a lo afirmado por el Gobierno.