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El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, y Felipe VI en una imagen de 2025A. Perez Meca

Los ataques del Gobierno al Rey revelan una estrategia para erosionar la Corona que ya denuncia la oposición

El 31 de octubre de 2023 la Princesa Leonor, coincidiendo con su 18 cumpleaños, juró la Constitución ante las Cortes Generales, y después recibió el Collar de la Orden de Carlos III, la más alta distinción honorífica entre las órdenes civiles españolas. En este último acto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dio un discurso en el que elogió a la Monarquía.

«Recibís ahora, de la mano del Rey, de vuestro padre, la Orden de Carlos III, el reconocimiento civil más importante y más alto de nuestro país. Y es un honor para el Gobierno de España otorgaros esta condecoración en un día tan significativo para la vida de Vuestra Alteza y para la historia de España (...) Que este día se recuerde como un momento solemne en la continuidad de nuestras instituciones. Y desde el Gobierno, extendemos nuestros votos más sinceros para una vida llena de prosperidad y de sabiduría en vuestra nueva responsabilidad como Princesa heredera. Contad, Alteza, con la lealtad, el respeto y el afecto del Gobierno», aseguró entonces el jefe del Ejecutivo.

No obstante, unos meses antes –en plena campaña de las últimas elecciones generales– el propio Pedro Sánchez reconoció públicamente su capacidad para «cambiar de opinión» en asuntos de Estado. Así pues, en en este mes de agosto se ha hecho evidente que existe una estrategia del Ejecutivo que consiste en criticar a la Corona.

Las descalificaciones de Puente y su «alma republicana»

La semana pasada el ministro de Transportes, Óscar Puente, usó X –su foro predilecto– para arremeter contra Felipe VI. Contestó con la frase «esta situación me parece una absoluta ignominia» a un vídeo que decía «República ya!!!!» y en el que aparecía el Monarca haciéndose una fotografía con el periodista Javier Negre.

Posteriormente, en otro mensaje en sus redes sociales, acusó al Rey de «contaminar» su imagen por haber posado, de forma espontánea, con este comunicador. «El Rey es un símbolo y no es inocuo junto a quién se fotografía o a quien saluda en un contexto que no es protocolario, ni forma parte de ninguna relación institucional. Su imagen se contamina y la del sujeto con el que se fotografía se limpia. Y ambas cosas son inaceptables», manifestó.

Tras ello, Puente ha avivado aún más las descalificaciones contra la Monarquía. En una reciente entrevista en Europa Press dijo estar «indignado» con la fotografía, al mismo tiempo que también criticó a la Casa de Su Majestad el Rey por haber «cruzado una línea roja» con dicha imagen. En este contexto, afirmó que «en mi concepto de mi país, de mi democracia, el jefe del Estado que yo tengo en mi cabeza no tocaría a Javier Negre ni con un palo».

De hecho, el titular de la cartera de Transportes reconoció que tiene «alma republicana», aunque subrayó que la «Monarquía democrática» ha «sido útil y ha servido para unir al país». También remarcó que «flaco favor le hacen este tipo de imágenes a una Monarquía que pretende integrar a todo el país».

Estas palabras de Puente fueron reprochadas por el presidente del PP y jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, quien ayer aseveró que ministros actuales se comporten de forma «tabernaria», insultando a adversarios, a ciudadanos particulares o «incluso un hecho sin precedentes, señalando a la Corona».

El líder 'popular', en un acto en Ribadeo, destacó que «frente» al «intento ilegítimo de modificación de nuestro modelo de convivencia» que quiere llevar a cabo el Gobierno, «España sigue contando con instituciones y poderes fundamentales; la Corona, el Poder Judicial, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y la propia sociedad civil que asiste al deterioro rampante de la vida pública, del Estado y de su capacidad de actuación». «No es por ello extraño que la estrategia del Gobierno y de sus socios pase por intentar deslegitimar a estas instituciones y poderes», apostilló.

Durante esta legislatura, el propio Sánchez ha acentuado su cuestionamiento del sistema constitucional. A pesar de que el artículo 2 de la Carta Magna subraya que «la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles» el presidente del Gobierno ha calificado –desde el Congreso– a las comunidades autónomas del País Vasco como «países» diferentes a España. Además, el año pasado en Barcelona se refirió al Estatuto de Autonomía de Cataluña como la «Constitución» de los catalanes.