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El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, este lunes en La Mareta durante reunión telemática sobre CeutaEFE

Sánchez concluye sus vacaciones y preside este martes el primer Consejo de Ministros tras la invasión de Ceuta

El presidente del Gobierno regresa a Moncloa después de despachar la crisis con dos videoconferencias

Pedro Sánchez y su familia han puesto fin a su estancia en el Palacio de La Mareta. 23 días y una invasión migratoria después, el presidente del Gobierno regresa a la Moncloa para el nuevo inicio de curso político, que quedará inaugurado con el Consejo de Ministros de este martes.

Este domingo, un Falcon del Ejército del Aire y del Espacio aterrizó a las 09:35 en el aeropuerto César Manrique-Lanzarote para después regresar a la Base Aérea de Torrejón de Ardoz, según el diario La Provincia. Durante su estancia en el archipiélago canario, ha tratado la crisis en tan solo dos actos —muy similares— dentro del conjunto de la residencia estatal de La Mareta.

Despachado en dos videoconferencias

Dos sesiones telemáticas, el 7 y el 17 de agosto. Esa ha sido la agenda de Sánchez —según la web oficial de la Moncloa— durante una crisis que se ha desarrollado con el líder del Ejecutivo de vacaciones. Ambas fueron reuniones de coordinación sobre la situación de la ciudad autónoma por videoconferencia, en las que participaron el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa Carlos Cuerpo; el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación José Manuel Albares; la ministra de Defensa Margarita Robles; el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska; el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática Ángel Víctor Torres; la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones Elma Saiz; y la ministra de Juventud e Infancia Sira Rego.

En aquel encuentro telemático, lejos de ponerse al frente de un «mando único», Sánchez repasó con los ministros «las distintas actuaciones que se están llevando a cabo para hacer frente a esta crisis, en colaboración con las instituciones autonómicas y otras organizaciones» y las medidas a tomar para reforzar «las garantías de seguridad y bienestar de la población ceutí» y la identificación de los inmigrantes.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una videoconferencia reciente desde el Palacio de La MaretaEuropa Press

Goteo de ministros

Aislado en el palacio estatal, el movimiento del Gobierno fue desplazar diariamente a diferentes ministros a Ceuta para tratar de hacer frente a las consecuencias de la crisis —y recibir el hartazgo de los ciudadanos españoles en la ciudad autónoma—.

La otra estrategia del Ejecutivo ha sido criticar a la oposición, que clamaba ante la inacción del Gobierno. La última en hacerlo ha sido la ministra de Sanidad Mónica García —cuya cartera amenazó a los médicos que denunciaran en la prensa el colapso sanitario, como reveló El Debate—. Tras escurrir el bulto y afirmar que esa competencia corresponde a Vivas, negaba que los casos de enfermedades infecciosas relatadas por Alberto Núñez Feijóo fueran preocupantes y ponía el foco en «albergar a las personas y dotarlas de condiciones de higiene y saneamiento básicos».

También Arcadi España cargaba contra el líder del PP y le acusaba de haber hecho de la crisis de Ceuta un «mitin político» con el que buscar «votos» y su única propuesta es «cometer una ilegalidad» como fue devolver a Marruecos a quienes habían atravesado la frontera.