El teniente coronel Antonio Balas, en una imagen de 2019
Robles firma el ascenso a coronel de Balas, que seguirá en su puesto en la UCO
La titular de Defensa lo ha hecho en un momento en el que se ha quedado sola en el Gobierno por la crisis de Ceuta
El juez de la Audiencia Nacional que instruye el caso Koldo pidió en julio que el coronel continuara al frente de la investigación
La ministra de Defensa, Margarita Robles, firmó el pasado martes, 1 de septiembre, el ascenso a rango de coronel de la Guardia Civil de Antonio Balas, que seguirá en su puesto en la Unidad Central Operativa de la Benemérita hasta que acaben «las causas que lo motiva, se incorpore el adjudicatario de la vacante, obtenga destino o al cumplirse el plazo máximo establecido», y continuará en «comisión de servicio, de carácter no indemnizable», tal como se recoge en el Boletín Oficial del Ministerio.
El magistrado instructor de la causa que se sigue en la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, ya pidió el pasado julio que continuara al frente de las mismas «por el tiempo que sea necesario» aunque fuera ascendido. Balas también ha dirigido las investigaciones en las causas abiertas contra la mujer y el hermano del presidente del Gobierno y la presunta trama de las cloacas del PSOE liderada por Leire Díez.
Esto se produce en un momento en el que la ministra de Defensa se ha quedado sola en el Gobierno por la crisis de Ceuta. La tensión entre ella y el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, fue evidente durante la comparecencia de Pedro Sánchez ayer en el Congreso, donde, como contó El Debate, no intercambiaron palabras ni miradas, y además Robles no aplaudió al presidente del Gobierno en varios momentos de su intervención.
En la crisis provocada por la invasión de la ciudad autónoma el pasado 30 de julio Robles ha venido defendiendo a los agentes del CNI, a diferencia de lo que ha hecho Marlaska.
Cabe recordar que el ahora coronel Antonio Balas es uno de los guardias civiles señalados como «objetivos» por la exmilitante socialista Leire Díez. En una de sus agendas incautadas por la Guardia Civil, tal como informó este periódico, se aludía a él: «Antonio Balas, peligroso».