Julio Martínez Sola, presidente de Plus Ultra, celebra el rescate de la aerolínea
Audiencia Nacional
El ex presidente de Plus Ultra confirma al juez la 'mordida' de 530.000 € a Zapatero para asegurarse el «éxito» del rescate
Julio Martínez Sola ha comparecido ante el juez José Luis Calama para explicar cómo recurrieron a Julito Martínez, hombre de confianza del ex presidente del Gobierno, a cambio del 1% del importe, dentro de una estrategia «desesperada» por conseguir la inyección económica
El juez de la Audiencia Nacional que investiga el 'caso Plus Ultra', José Luis Calama, dejaba imputados antes del verano a los dos principales directivos de Plus Ultra, la aerolínea que fue rescatada con 53 millones de euros por el Gobierno de Pedro Sánchez, en pandemia. Como consecuencia de ello, Julio Martínez Sola, expresidente de la aerolínea, y el exCEO de la misma, Roberto Roselli, están citados a declarar esta semana.
El primero de ellos, Sola, según ha podido confirmar El Debate en primicia, ha confirmado al magistrado que su compañía pagó «elevadas cantidades de dinero», hasta los 530.000 euros, por la presunta mediación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y para asegurarse, con ello, «el éxito» en la obtención de la ayuda. Una 'mordida' que se habrían articulado mediante un pago del 1% del monto total adjudicado que era «para él», según ha relatado el ex directivo, mediante pago al entramado empresarial que gestionaba el hombre de confianza del socialista, el alicantino Julito Martínez Martínez, considerado el testaferro de los negocios opacos.
Cabe recordar que, en esta causa, el juez investiga a Zapatero como presunto líder de una red de tráfico de influencias que habría obtenido beneficios económicos a cambio de su intervención a favor de la compañía aérea, con vuelos directos entre Madrid y Caracas (Venezuela), en 2021.
De acuerdo con la vesrión ratificada por Sola al juez Calama, tanto él como Roselli «tuvieron plena conciencia» de que Martínez Martínez, dueño de Análisis Relevante, y Zapatero «sí tenían la pretensión de cobrar por las gestiones a realizar, lo cual fue asumido por ambos de forma sobrevenida de salvar a la compañía, aun cuando desconociesen qué acuerdos internos pudiesen tener».
Una «pretensión de cobrar» que, en sendos escritos autoinculpatorios, las defensas de ambos exdirectivos definieron como «mordida», recogiendo una conversación intervenida por la Policía Nacional entre Roselli y Rodolfo Reyes, empresario venezolano y ex accionista principal de la aerolínea, e incorporada en uno de los informes policiales remitidos al juez, en la que el exCEO de la aerolínea señaló: «Así que por ahí vendrá la mordida».