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Documentación sobre la red que apoya en España al espía marroquí Mehdi Hijaouy a la que ha tenido acceso El DebateEdición: Ángel Ruiz

Exclusiva

El ex 'dos' del espionaje de Marruecos que accedió a las pruebas de Pegasus vive escondido entre un piso en Madrid y una finca en Cáceres

El espía Mehdi Hijaouy, que fue la mano derecha de Yassine Mansouri, jefe del servicio de Inteligencia de Marruecos, es uno de los miembros de la cúpula de la red de información de Mohamed VI que tuvo acceso a la documentación que ha obtenido el país a través del spyware Pegasus. Hace dos años, tras mantener varios conflictos con las autoridades de Rabat, huyó y desde entonces está en paradero desconocido. El Debate publica hoy en exclusiva que a día de hoy se encuentra viviendo escondido entre las ciudades de Madrid y Cáceres.

Hijaouy ingresó en la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED), el servicio de Inteligencia exterior y militar marroquí, en 1993. Formó parte de su cúpula hasta 2014, aunque se mantuvo en el aparato de espionaje sin que haya trascendido qué responsabilidad concreta ejerció en esa etapa posterior. Durante este periodo, Hijaouy dirigió una unidad de operaciones encubiertas conocida como «Service Action», una estructura totalmente opaca dentro de la propia DGED, sin control parlamentario efectivo, sin rendición de cuentas y sobre la que no existe ningún documento público oficial en Marruecos.

Inspirada en unidades similares de otros servicios de Inteligencia extranjeros, la «Service Action» se encarga de ejecutar operaciones especiales y clandestinas, sobre todo fuera de las fronteras marroquíes. Entre sus funciones figuran el seguimiento y la vigilancia de objetivos en el extranjero, la neutralización de amenazas percibidas por el régimen, la manipulación de información y el apoyo encubierto en operaciones políticas o diplomáticas sensibles. Entre sus competencias estaba también el control operativo de Pegasus, el programa de espionaje desarrollado por la empresa israelí NSO Group con capacidad para infectar de forma remota cualquier teléfono móvil y extraer de él llamadas, mensajes, geolocalización y archivos sin que el usuario lo perciba con el que se infectaron los dispositivos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los ministros Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska.

Hijaouy huyó de Marruecos hace dos años, en medio de una guerra interna entre la DGED y la Dirección General de Seguridad Nacional (DGST), el servicio de Inteligencia interior del país. Rabat respondió a su fuga con una orden de arresto internacional por delitos de fraude, estafa, falsificación documental y facilitación de inmigración ilegal. Tras un periodo en Francia, donde permaneció bajo vigilancia de los servicios marroquíes, se trasladó a España y solicitó asilo político. En septiembre de 2024 fue detenido por las autoridades españolas en cumplimiento de esa orden internacional y pasó a disposición de la Audiencia Nacional, que decretó su puesta en libertad bajo vigilancia judicial. Hijaouy dejó de acudir a las citaciones judiciales y desde entonces es considerado un prófugo.

Fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado consultadas por este periódico han confirmado que, al menos hasta hace dos meses, Hijaouy seguía en territorio español, moviéndose a caballo entre un piso ubicado en Mejorada del Campo, a las afueras de la Comunidad de Madrid, y una finca en Cáceres. Según estas mismas fuentes, el exespía lleva una vida extremadamente discreta y ha reducido al mínimo sus comunicaciones, consciente de que sigue siendo objeto de una orden de busca y captura internacional impulsada desde Rabat. Las fuentes trasladan que Hijaouy vive atemorizado y convencido de que su vida corre peligro si es localizado, un temor que comparte abiertamente con quienes le rodean.

Los datos que manejan estas fuentes apuntan a que una de las personas que ha mantenido contacto permanente con Hijaouy durante este tiempo es Amine Belkhouya, empresario marroquí que también ha tenido problemas con los tribunales de su país y que actualmente está empadronado en Benahavís (Málaga). Su pasaporte, al que ha tenido acceso El Debate, revela que fue expedido en el Consulado de Marruecos en Algeciras. Belkhouya fue gerente y accionista mayoritario de Kia Motors Maroc, importador de la marca surcoreana en el país alauí, hasta que en abril de 2014 fue detenido en Casablanca acusado de abuso de confianza, estafa y malversación de bienes pignorados por Attijariwafa Bank, Crédit Agricole y la inmobiliaria City Cap, que le reclamaban un desvío de fondos cercano a los 30 millones de dirhams. Pasó casi dos años en prisión preventiva en el centro penitenciario de Oukacha hasta que en marzo de 2016 fue puesto en libertad y absuelto de la mayoría de los cargos.

Desde Marruecos sitúan a Hijaouy detrás de la reciente filtración del grupo de piratas informáticos Jabaroot, que ha hecho público un listado con los datos personales de 70.381 presuntos agentes marroquíes en plena crisis por el asalto de inmigrantes ilegales a Ceuta. Jabaroot, activo desde abril de 2025 contra instituciones y organismos de seguridad marroquíes, ha amenazado con nuevas revelaciones sobre los dirigentes que «orquestaron» la entrada masiva de más de 70.000 inmigrantes en la ciudad autónoma y ha lanzado a través de sus redes sociales esta pregunta: «¿A quién le interesan los datos de Pegasus relacionados con Pedro Sánchez?».

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