Jornada 'Por una arquitectura política en Ceuta y Melilla
Foro España Cívica lanza propuestas para el futuro de Ceuta y Melilla y llama a PP y Vox a tomar nota: «Hay que resetear España»
La fundación que preside Mariano Gomá organizó este jueves una jornada de análisis para analizar de la mano de expertos no solo la crítica situación que atraviesan estas dos ciudades españolas tras la invasión de Ceuta, sino medidas concretas que las potencien en el panorama mundial
La ciudad de Ceuta atraviesa hoy el momento más crítico de su historia. Su presidente, Juan Jesús Vivas, alertaba hace unos días sobre lo que calificaba de crisis existencial, ante la amenaza de Marruecos, que la invadió el pasado julio con una avalancha migratoria de una magnitud nunca antes vista poniendo en jaque la integridad territorial y la soberanía de España.
En este contexto, Foro España Cívica organizó este jueves una jornada de análisis y debate para poner sobre la mesa no ya solo un diagnóstico de lo que está ocurriendo, sino propuestas muy concretas para potenciar Ceuta y Melilla y hacer de estas dos ciudades españolas enclaves fundamentales en el panorama mundial. Unas ideas propositivas que animó el presidente de esta entidad, Mariano Gomá, al Partido Popular y a Vox a escuchar y a trabajar en ellas para ponerlas en marcha desde el primer día del nuevo Gobierno, que podrían conformarlo ambas formaciones de acuerdo con lo que pronostican las encuestas. «Hay que resetear España», afirmó, urgiendo a recuperar la dignidad del país y el respeto, para que consiguientemente pueda cambiar todo lo que tiene que cambiar.
Moderado por Isabel Durán, periodista de El Debate, en el acto, que fue inaugurado por José Manuel Otero Novas, director del Aula Política del CEU, y presentado por el embajador de España Javier Rupérez, intervinieron el embajador Juan Barandica, el almirante (R) Juan Rodríguez Garat, el arquitecto Fernando Mut, Carlos Prieto, secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP), y Natividad Fernández, catedrática de derecho internacional público en la Universidad de Zaragoza.
Otero Novas subrayó que en el año 711, cuando los musulmanes invadieron España y aquí permanecieron durante 800 años, entonces entraron 35.000 personas, lo que supone menos de la mitad de las personas que entraron en julio asaltando nuestra frontera. Según recalcó, la responsabilidad del Reino de Marruecos en este asalto no tiene discusión. El embajador Rupérez afirmó con rotundidad que lo ocurrido no es una crisis migratoria, sino una invasión y celebró que, frente a la «torpeza infinita» con la que denunció que ha actuado el Gobierno en todo esto, España entera ha reaccionado ante ello, una reacción que ha sorprendido a Marruecos.
Lanzó algunos pasos que tendrían que hacerse ante unos hechos así: en primer lugar, el Gobierno tiene que reivindicar la integridad territorial española, primero llamando a consultas al embajador español en Rabat y convocando a la embajadora de Marruecos en España para advertir de que esto «no se vuelve a repetir» y en caso contrario remarcar que el Gobierno español estaría «dispuesto a tomar todas las medidas necesarias» para evitarlo. A continuación, se tendría que convocar a los representantes de la OTAN y de la UE para explicar lo que ha ocurrido y qué reivindica España. Y al mismo tiempo, «sentar las bases para una presencia militar que tenga una capacidad disuasoria suficiente para evitar que esto vuelva a producirse».
En definir los hechos como una invasión insistió el embajador Juan Barandica, que lamentó el «bochornoso espectáculo» que se ha dado en este sentido y que cree que ha tenido un impacto «directísimo» a nivel nacional e internacional. «Ha quedado patente nuestra falta de voluntad política de defendernos y de restablecer nuestra plena soberanía, que es lo más grave que puede hacer un país». También Barandica señaló a Marruecos como responsable y además incidió en una cuestión que a su juicio ha tenido un impacto «directo e inmediato» sobre la acción marroquí en Ceuta: el acuerdo «catastrófico» entre la UE y el Reino Unido sobre Gibraltar. «Este efecto inmediato pretende la desaparición de españa del estrecho, lo que supondría un golpe mortal para nuestra política exterior y de defensa y una repercusión letal para la cohesión de nuestra unidad nacional».
El almirante Rodríguez Garat subrayó que «nunca ha habido una disociación tan grande entre Gobierno y pueblo» y remarcó que «la verdad carece de ideologías», como también la defensa nacional. «Somos los españoles los que tenemos que suplir a la falta de voluntad de este Gobierno. Tenemos que obligarle a reaccionar, arrastrarlo hacia el lado correcto», indicó.
El arquitecto Fernando Mut abordó la necesidad de actualizar el sistema de defensa urbano aumentando la capacidad disuasoria ante cualquier amenaza y destacó la singularidad de una ciudad como Ceuta, que cree que será salvada, desde la parte urbanística, por la cultura. Así, apuntó una propuesta de crear la gran biblioteca ceutí, emulando la famosa biblioteca de Alejandría, que haga de Ceuta «un lugar de encuentro de culturas europeas, africanas, judías e hindúes donde se resguarde y se proteja el patrimonio material universal y sea lugar de creación de ideas».
Desde el ámbito de seguridad, el policía Carlos Prieto señaló que no se puede expulsar a todas las personas que entraron el 30 de julio en territorio nacional sencillamente porque el marco jurídico no lo permite. Denunció que según sus cálculos 15.000 personas continúan en la ciudad. Y alertó ante la falta de medios y efectivos: «Si se volviesen a dar las mismas circunstancias, no estamos en condiciones de volver a garantizar la seguridad ciudadana de los ceutíes, estamos en el punto de partida, 40 días después. Si mañana vuelven a saltar, estamos en las mismas».
Y en el terreno jurídico, la catedrática de derecho Natividad Fernández, que planteó la necesidad de adoptar una ley de emergencia que permita la expulsión inmediata cuando la entrada sea de forma masiva, y también advirtió de lo que supone la desclasificación de documentos del CNI, abordó la cuestión de los puertos, con el de Algeciras hoy superado en volumen de contenedores por el de Tánger y con la desventaja de la tasa verde impuesta por la UE, y con el de Nador.
«Marruecos está siguiendo la teoría del cinturón del Estrecho, convirtiendo al país en un estado plataforma que va a superar a España, con el objetivo de conectar el Atlántico, el Mediterráneo y el Sahel, nuestra principal amenaza defensiva», subrayó. También coincidió en señalar lo ocurrido con Gibraltar como un elemento que ha favorecido el ataque de Marruecos. De no haber cedido en este sentido, «hubiéramos presentado un elemento de disuasión frente a un tercero como Marruecos».