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Imágenes aéreas de 1956 de los términos municipales actuales (Instituto Geográfico Nacional)IGN / El Debate

Miles de censados en el exterior con la ley de nietos están inscritos en municipios que no existían en 1955

Tres Cantos, El Ejido, Torremolinos o Salou, entre otros, suman cientos de descendientes de supuestos exiliados a pesar de que son localidades de reciente creación

El voto exterior en el municipio madrileño de Tres Cantos ha crecido en 215 personas desde la aprobación de la ley de nietos. Un municipio creado en 1991, pero cuyo Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) ha aumentado un 21 % desde la aprobación de una ley teóricamente destinada a dar la nacionalidad a los descendientes de exiliados entre 1936 y 1955. Es imposible que los antepasados de los nuevos inscritos salieran de Tres Cantos, ni por motivos políticos ni por cualquier otra causa. Todo allí era campo en esa época.

Tres Cantos es un caso extremo, pero no aislado, en el aumento del censo exterior a raíz de la ley de Memoria Democrática. Otras ciudades españolas que no existían en el periodo recogido en la ley también han visto crecer su voto exterior hasta niveles inauditos. El Ejido, en Almería, ha sumado 303 personas en el CERA, un crecimiento del 40 %, a pesar de que a mediados del siglo XX sus terrenos eran solo un pago dependiente del municipio de Dalías.

Ciudades costeras que tampoco existían como municipios independientes en el periodo recogido por la ley de nietos también han sumado un número inexplicado de voto exterior. Torremolinos, entonces una barriada de Málaga, o Salou, que en aquella época tan sólo actuaba de puerto de Vila-seca, en Tarragona, son municipios independientes desde la pasada década de los ochenta, levantadas al calor del crecimiento turístico en la segunda mitad del siglo pasado. Sin embargo, Torremolinos y Salou han sumado 418 y 238 nuevos inscritos respectivamente en el CERA desde la aprobación de una ley justificada en unos antepasados originarios de municipios que ni siquiera existían.

En total, son 5.146 las nuevas altas en el CERA, desde la aprobación de la ley de nietos, en más de un centenar de municipios que no existían en el periodo 1936 y 1955, según el análisis elaborado por El Debate de la variación del voto CERA por municipios entre octubre de 2022, fecha de aprobación de la ley, y agosto de 2026, últimos datos disponibles de la Oficina del Censo Electoral, dependiente del Instituto Nacional de Estadística (INE). Ni salieron de allí ni por motivos políticos ni por económicos. Aunque hubiera alguna casa levantada en aquella época, allí no había nadie censado, según el censo histórico del INE.

Paralización del Supremo

La elección del municipio de inscripción es una de las preocupaciones del Tribunal Supremo que le han llevado a paralizar parcialmente los efectos electorales de la ley de nietos. Los autos del Supremo han solicitado a la Junta Electoral Central que entregue el informe que encargó en julio a la Oficina del Censo Electoral sobre los criterios por los que se determina en qué municipio se inscribe a cada nuevo elector.

La ley de Memoria Democrática, conocida como ley de nietos, concede la nacionalidad española a los nacidos fuera de España cuyo padre, madre, abuelo o abuela hayan sido originariamente españoles. El nuevo ciudadano español elige el municipio y la provincia al realizar el trámite. Teóricamente, no se puede inventar un municipio al azar, sino que se debe elegir una en función del arraigo de los ascendientes (por ejemplo, el municipio originario de la familia) o un municipio de arraigo propio en el caso de que se haya residido algún tiempo en España. Es la justificación de arraigo propio la explicación donde puede caber el registro en municipios inexistentes entre 1936 y 1955, un extremo que debe dilucidar el informe de la Oficina del Censo Electoral sobre los criterios de inscripción municipal.

Madrid y su corona metropolitana

Al margen de municipios que no existían en el periodo recogido en la ley de nietos, la adulteración del censo de residentes ausentes ha disparado el voto exterior en municipios sin tradición histórica de emigración, especialmente notable en la Comunidad de Madrid. En las ciudades españolas no hay ningún caso equiparable con Madrid capital, con un crecimiento del 39 % en su voto exterior, 118.754 más.

Otras localidades de la corona metropolitana madrileña han tenido crecimientos increíbles teniendo en cuenta que en el periodo del exilio eran pueblos. En Alcobendas, Móstoles, Fuenlabrada o Alcorcón, el CERA ha crecido en torno a un 25 % con la ley de nietos.

Y luego están casos como el pequeño municipio madrileño de Madarcos, cuyo CERA se ha duplicado con la ley de nietos y ya supone más de la mitad del censo total. En una treintena de municipios de toda España, desde la aprobación de la ley de nietos, el censo del voto exterior ha superado al de los residentes.

Mapa del censo electoral por municipios

El siguiente mapa muestra, municipio a municipio, la variación del Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) entre octubre de 2022, fecha de la aprobación de la ley de nietos, hasta agosto de 2026, últimos datos disponibles en el INE. Pincha en cada municipio para conocer el número total de censados en el exterior, la variación desde la ley de nietos y el porcentaje que supone sobre el censo electoral.

El Tribunal Supremo ha paralizado parcialmente los efectos electorales de la ley de nietos, con la orden de detener las nuevas altas en el CERA e impedir la participación de los ya inscritos salvo que acrediten el exilio de sus antepasados. La medida del Supremo no expulsa del CERA a los ya inscritos, pero les incapacita para la participación electoral hasta que se dicte sentencia. Con los no inscritos todavía, se continuará la tramitación del expediente, pero, una vez finalizado, se suspenderá su inscripción en el censo de residentes ausentes hasta que se dicte sentencia.