Un grupo de inmigrantes celebran haber cruzado la frontera, el 30 de julio de 2026, en Ceuta
Un informe del Instituto Elcano identifica el punto débil de Seguridad Nacional tras la entrada masiva en Ceuta
El análisis señala que la variable marroquí debería formar parte de los escenarios transversales de riesgo cuando existan indicios suficientes
El Real Instituto Elcano ha publicado un informe titulado Ceuta y el Sistema Seguridad Nacional, que sostiene que la principal debilidad detectada no sería necesariamente la ausencia de información o de indicadores, sino la aparente dificultad para integrar los datos procedentes de distintos organismos y transformarlos en una valoración estratégica capaz de activar preventivamente los mecanismos del Estado. El estudio está firmado por Félix Arteaga, investigador principal del Instituto.
El estudio considera que no es posible determinar si una activación preventiva del Sistema habría evitado la entrada masiva de inmigrantes procedentes de Marruecos a finales de julio. Sí plantea, sin embargo, que la ausencia de una alerta estratégica integrada redujo el tiempo disponible para adoptar medidas preventivas y privó al decisor político de una valoración transversal antes de que la crisis se produjera.
Elcano pone el foco también en la evolución del Sistema de Seguridad Nacional desde la aprobación de la Ley 36/2015. Crisis como la pandemia de COVID-19, el volcán de La Palma, la entrada masiva en Ceuta de 2021, la guerra de Ucrania, la presión migratoria en Canarias o la DANA de 2024 fueron gestionadas mediante fórmulas diferentes. En algunos casos se utilizaron instrumentos del Sistema de Seguridad Nacional, pero sin declarar formalmente una situación de interés para la Seguridad Nacional.
Traslado de inmigrantes asentados en la playa de Benítez, este viernes
Según el informe del Real Instituto Elcano, la falta de un patrón público y reconocible sobre cuándo se activa preventivamente cada mecanismo plantea dudas sobre la arquitectura de anticipación. El problema no sería necesariamente que todos los instrumentos tengan que utilizarse ante cualquier crisis, sino que no existe suficiente transparencia sobre los criterios que determinan la elección de una fórmula de coordinación u otra.
La crisis de Ceuta adquiere así una importancia especial porque constituye la primera ocasión en la que se declara formalmente una situación de interés para la Seguridad Nacional y se encomienda al Sistema su gestión. Un Real Decreto activó una Célula de Coordinación permanente y estableció un Comité de Situación específico, con participación de numerosos ministerios, organismos estatales, la Ciudad de Ceuta y el Centro Nacional de Inteligencia.
Alerta temprana, asignatura pendiente
Una de las claves del análisis es que el propio Sistema ya había identificado la necesidad de mejorar sus capacidades de alerta temprana. La Estrategia de Seguridad Nacional de 2021 planteó el desarrollo de un sistema basado en indicadores críticos, la integración de información, planes de preparación y un catálogo de recursos. El estudio señala que, en 2025, el procedimiento para elaborar una nueva Estrategia de Seguridad Nacional volvió a incluir entre las tareas pendientes precisamente el desarrollo de esas capacidades. Para Elcano, esto resulta significativo porque muestra que varias de las carencias identificadas tras la crisis de Ceuta de 2021 continuaban formando parte de la agenda pendiente años después.
Según el informe, el sistema dispone de organismos capaces de recopilar información: CNI, Policía Nacional, Guardia Civil, CIFAS, Exteriores y otros departamentos. El Comité Especializado de Inmigración debe anticipar riesgos migratorios, integrar información y analizar escenarios desde una perspectiva sectorial. El Comité de Situación, con el apoyo del Departamento de Seguridad Nacional (DSN), tiene una función transversal.
La CELCOR constituye el instrumento técnico destinado a integrar la inteligencia recibida de los diferentes organismos, generar un conocimiento situacional común y trasladarlo a los responsables de la toma de decisiones. La información existía, pero la alerta no llegó. Aquí se encuentra la principal incógnita planteada por Elcano. Las fuentes abiertas permiten constatar que existía información sobre la evolución de la situación migratoria antes del 30 de julio. El propio DSN había registrado incrementos significativos de las entradas terrestres en Ceuta y el Gobierno ha desclasificado posteriormente informes y comunicaciones relacionados con la crisis.
Inmigrantes en las playas de Ceuta
Sin embargo, el análisis sostiene que no existe constancia pública suficiente de que antes de la entrada masiva se activaran formalmente el Comité Especializado de Inmigración, la CELCOR o el Comité de Situación para integrar esa información y convertirla en una alerta estratégica específica sobre Ceuta.
El DSN sí registró una reunión del Comité de Situación el 27 de julio, presidido por el ministro Félix Bolaños, tres días antes de la entrada masiva, aunque la documentación pública disponible no permite determinar que aquella reunión estuviera dedicada a Ceuta. «El DSN sí registró una reunión del Comité de Situación el 27 de julio,tres días antes de la entrada masiva, aunque no consta públicamente que se dedicara a Ceuta pese a la existencia de señales, sino a la crisis de Oriente Próximo», afirma el documento
Una crisis migratoria puede permanecer en el ámbito sectorial, pero también puede formar parte de una dinámica estratégica más amplia relacionada con presión fronteriza, desinformación, desestabilización o estrategias híbridas
Elcano advierte, por tanto, de que no puede establecerse con las fuentes abiertas en qué punto exacto se produjo el fallo de anticipación. Pudo estar en la integración sectorial de la información, en su elevación al nivel transversal, en la transmisión de la valoración o en la decisión política posterior. Tampoco puede concluirse que una activación preventiva hubiera evitado necesariamente los acontecimientos. Lo que sí plantea el análisis es que la ausencia de una alerta estratégica formal privó al sistema de una oportunidad para disponer antes de una valoración conjunta.
Marruecos como variable estratégica
Otro elemento relevante es la necesidad de incorporar al análisis las posibles implicaciones del comportamiento de Marruecos. Elcano plantea que una crisis migratoria puede permanecer en el ámbito sectorial, pero también puede formar parte de una dinámica estratégica más amplia relacionada con presión fronteriza, desinformación, desestabilización o estrategias híbridas. Por ello, el análisis señala que la variable marroquí debería formar parte de los escenarios transversales de riesgo cuando existan indicios suficientes. El análisis recuerda que en la crisis de Ceuta de 2021 el propio Informe Anual de Seguridad Nacional abordó la cuestión desde una perspectiva fronteriza y señaló el riesgo de utilización de los flujos migratorios dentro de estrategias híbridas.
Oportunidad para reformar el sistema
La declaración de agosto puede convertirse, según el análisis, en una oportunidad para que el Sistema pase de la teoría a la práctica y extraiga lecciones para futuras crisis. El propio decreto ha establecido una estructura reforzada de coordinación, con el Consejo de Seguridad Nacional como órgano de dirección, el Comité de Situación como apoyo y una Célula de Coordinación permanente. La conclusión de Elcano es que la experiencia de Ceuta debería servir para reforzar los mecanismos de anticipación. La cuestión no afecta únicamente a las crisis migratorias: un sistema capaz de integrar señales dispersas resulta especialmente importante ante escenarios geopolíticos más complejos, donde las amenazas pueden ser menos visibles, más ambiguas y evolucionar de manera no lineal.