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El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (d), se reúne con el rey Mohamed VI de MarruecosEFE

Sánchez cambia su discurso en una entrevista con la CNN y pide explicaciones a Marruecos por la invasión de Ceuta

«Estamos investigando lo que ocurrió esos días, pero también hemos pedido respuestas a Marruecos porque está claro que su control de fronteras falló», ha afirmado el jefe del Ejecutivo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha cambiado el tono de su discurso sobre la actuación de Marruecos durante la crisis de Ceuta y ha señalado directamente al país vecino por los fallos en el control de su frontera durante la entrada masiva de los días 30 y 31 de julio. En una entrevista con la periodista Christiane Amanpour en la CNN, realizada en Nueva York con motivo de su asistencia a la Asamblea General de Naciones Unidas, Sánchez ha asegurado que España ha pedido a Rabat «respuestas y acciones» porque «está claro que su control de fronteras falló».

«Estamos investigando lo que ocurrió esos días, pero también hemos pedido respuestas a Marruecos porque está claro que su control de fronteras falló», ha afirmado el jefe del Ejecutivo. Sánchez ha insistido en que la cooperación entre ambos países continúa siendo buena, pero ha señalado que esa relación no impide reclamar explicaciones por lo sucedido en Ceuta.

La declaración supone un cambio relevante en el discurso del Gobierno sobre el papel desempeñado por Marruecos durante aquellas jornadas. Hasta ahora, Sánchez había insistido en la necesidad de reforzar la preparación española ante una crisis de estas características y había defendido la cooperación con Rabat como uno de los elementos fundamentales para controlar la frontera. De hecho, el pasado 9 de septiembre reconoció que el Estado debía mejorar su preparación ante «ataques híbridos» de esta naturaleza y aumentar la inversión en el control del perímetro fronterizo.

Ahora, sin embargo, el presidente apunta directamente al funcionamiento de los mecanismos marroquíes. «Para nosotros está claro que su mecanismo de control fronterizo ha fallado», ha insistido durante la entrevista, en la que ha dejado claro que el Gobierno espera que Marruecos adopte medidas para evitar que una situación semejante vuelva a producirse.

Durante la entrevista, la periodista calificó lo ocurrido en Ceuta de «desastre» y preguntó directamente a Sánchez qué había hecho mal su Gobierno y cómo había podido producirse una entrada de semejante magnitud «de la noche a la mañana», ante lo cual el presidente evitó asumir en exclusiva la responsabilidad por lo sucedido. «No, en realidad esos documentos demuestran que no había una evidencia clara de que algo así iba a suceder», respondió, a su vez, sobre los avisos previos a la invasión.

La entrada masiva se produjo los días 30 y 31 de julio, cuando decenas de miles de personas –unas 80.000– se concentraron en las inmediaciones de Ceuta y trataron de acceder a la ciudad autónoma principalmente por vía marítima. Informes conocidos posteriormente han recogido que las autoridades españolas habían detectado previamente movimientos y convocatorias en el lado marroquí de la frontera. En uno de ellos, el CNI señalaba que la colaboración de las autoridades marroquíes era «esencial» para restablecer el control de la frontera.

El propio Gobierno ha reconocido posteriormente la necesidad de reforzar sus infraestructuras y medios de vigilancia. El 9 de septiembre, Sánchez explicó que, después de la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio, se empezó a trabajar con las autoridades marroquíes y se incrementaron las capacidades del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, mientras que el 1 de agosto comenzaron a instalarse las barreras de contención marítima.

El mensaje de Sánchez llega además un día después de que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, asegurara que mantiene un contacto permanente con su homólogo marroquí, Naser Burita, ante la posibilidad de que se produzca un nuevo intento de entrada masiva en Ceuta. Albares afirmó que había hablado ese mismo día con el ministro marroquí y que Rabat «tomará las medidas necesarias» para evitar que pueda repetirse una situación como la de julio.

En la entrevista con la CNN, Sánchez también ha aprovechado para reclamar una mayor implicación de sus socios europeos y ha denunciado la «insolidaridad» de varios gobiernos de la Unión Europea durante la crisis y ha recordado que España ha afrontado anteriormente situaciones migratorias en otros países europeos mostrando una mayor disposición a colaborar. «Sufrimos la falta de solidaridad de muchos de estos gobiernos durante la crisis», ha lamentado Sánchez, que ha defendido que España tiene motivos para pedir apoyo a sus socios comunitarios por la particular situación de Ceuta y Melilla, las dos únicas ciudades autónomas españolas situadas en el continente africano.