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El oftalmólogo Luis Fernández-Vega acompañado de sus hijos se dirige a los medios tras la operaciónEFE

El Rey tendrá que ponerse gotas y llevar gafas de sol durante unos días: «Tenía una catarata considerable»

Don Felipe presentaba una catarata «ya considerable» en el ojo izquierdo en el que, tras esta intervención ya no precisará el uso de gafas de cerca ni de lejos

El Rey Felipe VI deberá administrarse unas gotas y llevar gafas de sol durante unos días tras la operación de cataratas en su ojo izquierdo a la que se sometió el sábado por la noche, «que fue muy bien y no tuvo ningún problema», según ha explicado el oftalmólogo Luis Fernández Vega que llevó a cabo la intervención.

En declaraciones a los medios a las puertas de la clínica, el oftalmólogo ha explicado que debido a que la intervención comenzó tarde, hacia las 21:30 horas, y, por tanto, acabó tarde, Felipe VI pasó la noche en el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, en Oviedo, donde se practicó la operación, para no tener que «marcharse a un hotel».

Fernández Vega ha señalado que la intervención de cataratas es frecuente en la franja de edad de los 60 años -Felipe VI tiene 58- y que todas las semanas operan «bastantes cataratas de personas alrededor de 60 años, o sea que no es una cosa infrecuente».

Don Felipe presentaba una catarata «ya considerable» en el ojo izquierdo en el que, tras esta intervención ya no precisará el uso de gafas de cerca ni de lejos ya que se aprovechó también para corregir la miopía, la presbicia y el astigmatismo.

En su ojo derecho aún no precisa de operación porque, según ha señalado el oftalmólogo ovetense, «tiene poca catarata» y hay que esperar un poco a ver cuál es su evolución.

Tendrá que llevar gafas de sol unos días para protegerse «y para que se acuerde que está recién operado», ha señalado el oftalmólogo, que ha explicado que Felipe VI mantendrá su agenda: «No hay nada que se lo impida y su visión irá mejorando progresivamente», ha recalcado.

El Rey, este domingo tras abandonar el centro sanitario de Oviedo donde se operó de cataratasEFE

La recuperación es rápida y el jefe del Estado no tendrá «más que ponerse unas gotas durante unos días y no hacer esfuerzos bruscos, de fuerza fundamentalmente, también durante unos días. Y el resto, vida normal», ha explicado.

Su hijo, Luis Fernández-Vega Cueto, que ha formado parte de los cinco miembros del equipo que participaron en la intervención, ha explicado que ésta consistió en la sustitución del cristalino por una lente artificial que corrige a la vez la catarata, la presbicia, la miopía y el astigmatismo, con la aplicación de láser, en la primera parte, y el uso de ultrasonidos, en la fase final.

«Fue todo un éxito», ha señalado tras recordar que es el tipo de intervención que más se practica en esta clínica y que su padre ha realizado ya más de 35.000, entre ellas, a la que se sometió la abuela del Rey, María de las Mercedes de Borbón, también de cataratas.

El Rey, este domingo, a la salida del centró médico de Oviedo donde se operó ayer de cataratas en un ojoEuropa Press

El jefe del Estado ha salido sonriente y a pie con unas gafas de sol a las 9:55 horas de la clínica ovetense, a cuyas puertas esperaban algunos medios de comunicación, a los que ha asegurado que se encontraba bien.

«¡Muy bien, bien, gracias!», ha dicho el Rey a los periodistas que le han preguntado cómo había ido la operación, señalando sus gafas de sol, tras lo que se ha subido al coche que le esperaba para regresar a continuación a Madrid, donde dentro de una semana será sometido a una revisión.