Pedro Sánchez y los ministros Félix Bolaños y Óscar Puente, el jueves en el Congreso
Las veces que Puente y Moncloa descartaron su dimisión tras el accidente de Urda
«Mi forma de asumir responsabilidades, la conocen ustedes bien, es dar la cara», dijo el viernes en rueda de prensa, asegurando que su deber ahora era «estar al mando»
La dimisión de Óscar Puente a última hora de este martes, cuando terminaba de comparecer en la Diputación Permanente del Congreso por el accidente ferroviario de Urda, se produjo por sorpresa, en lo que fue un giro de guion que desde la oposición ven como un «teatrillo», en palabras del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y como una operación política para salvar la campaña del PSOE. En ambos casos, consideran que su paso a un lado es insuficiente y señalan a Pedro Sánchez.
Casi todos los partidos reclamaban al ministro de Transportes que dejara su cargo desde hace días, y sin embargo, hasta su anuncio de ayer era algo que tanto Puente como Moncloa y el propio Sánchez habían descartado, al menos públicamente.
El mismo día del accidente, y dado el precedente de Adamuz y las incidencias que se venían produciendo y que ponían en cuestión el estado del sistema ferroviario español, Óscar Puente, en su comparecencia ante los medios en Atocha, rechazó dejar su puesto, señalando que en lo que pensaba en esos momentos era «esclarecer» lo que había ocurrido y «tratar de resolverlo». «En nada más», afirmó.
Dos días después, en otra rueda de prensa, también se aferró al cargo. «Mi forma de asumir responsabilidades, la conocen ustedes bien, es dar la cara», señaló, y apuntó a Adif. «Quiero dejar claro que no voy a utilizar a ningún trabajador como escudo ni a perjudicar responsabilidades antes de que concluya esa investigación, pero tampoco voy a permitir que se confunda la exigencia de responsabilidades con la necesidad de encontrar rápidamente culpable», dijo Puente, insistiendo en que ahora su deber era «estar al mando».
Lo que trascendía antes del fin de semana era que el presidente del Gobierno mantenía su confianza en su ministro. Según fuentes de Moncloa recogidas por EFE, Sánchez le respaldaba al considerar que el accidente de Urda no tenía que ver con su gestión.
Como contó El Debate, el jefe del Ejecutivo había ordenado cerrar filas con Puente, aunque sobre la mesa se debatía su continuidad en el cargo. Desde Moncloa trataban de ganar tiempo hasta que compareciera ayer en la Diputación Permanente del Congreso. Finalmente, se produjo el anuncio, que, según dijo el ministro, había trasladado previamente a Sánchez unos minutos antes de comunicarlo.
Desde entonces, todos en el Gobierno y en el PSOE han hecho por erigir su gesto en un acto de «dignidad», que fue la palabra que utilizó Sánchez esta mañana en su breve declaración institucional desde Moncloa. «Óscar Puente ha dado la cara, ha dado soluciones y, después, ha dado un paso al lado. Por dignidad. Por voluntad propia. Por respeto a las víctimas y al proyecto progresista. Políticos como él dignifican a nuestro país y nos demuestran que no todos somos iguales. Mientras unos solo dan lecciones, otros lo dan todo», dijo ayer el presidente del Gobierno en X. Hoy insistió en ello. Según Sánchez, Puente deja el cargo «por empatía, coherencia y dignidad política» y con ello demuestra, a su juicio, que "no todos los servidores públicos somos iguales».