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Mohamed El Oualidi, jefe de la Policía de la región marroquí de Tetuán, en Ceuta durante la invasión

Marruecos presentó como garante del orden al oficial que la Policía española sitúa en el asalto a Ceuta

Los agentes consideran que ambos estaban situados «dentro del rango más alto en la cadena de mando operativa» del dispositivo de seguridad desplegado por las autoridades marroquíes

«No os preocupéis, todos van a volver». La frase, atribuida a Mohamed El Oualidi, jefe de la Policía de la región marroquí de Tetuán, fue recogida por un medio local el 31 de julio de 2026, apenas unas horas después de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta. El alto mando se encontraba entonces en las inmediaciones de la frontera, donde, según la versión difundida por la prensa marroquí, trataba de tranquilizar a las madres que esperaban noticias de sus hijos y de convencer a quienes pretendían cruzar a la ciudad autónoma de que desistieran. Su actuación fue presentada como un ejemplo de control de la situación y de eficacia de las fuerzas de seguridad del país vecino. Ahora, sin embargo, su nombre aparece en un informe de la Policía Nacional remitido a la Audiencia Nacional, que lo identifica en varias grabaciones del asalto y describe imágenes en las que parece dar instrucciones a los inmigrantes y señalarles hacia dónde debían dirigirse.

El documento, elaborado por la Comisaría General de Información y enviado a la magistrada María Tardón, identifica a El Oualidi y a Abdel Fattah El Sayed El Radi, supervisor general de M'diq-Fnideq (Rincón-Castillejos), como dos de los altos cargos policiales marroquíes que se encontraban en el entorno del paso fronterizo de Bab Sebta durante la invasión del 30 y el 31 de julio. Los agentes consideran que ambos estaban situados «dentro del rango más alto en la cadena de mando operativa» del dispositivo de seguridad desplegado por las autoridades marroquíes, ya que tenían competencias de dirección y supervisión sobre los efectivos de la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN) y de las Fuerzas Auxiliares en la zona.

El Oualidi es el prefecto de Policía de Tetuán, un puesto de especial relevancia por la proximidad de esta región a Ceuta y por el peso que tiene el control fronterizo en la actividad de sus responsables de seguridad. Su trayectoria dentro de la DGSN le llevó a ascender en 2019 al rango de máximo responsable de seguridad y a asumir la jefatura policial de la región.

Teniendo esto en cuenta, la prensa marroquí se ocupó de destacar su presencia sobre el terreno desde el primer momento. Por ejemplo, el diario Al Alam publicó el 31 de julio una información en la que lo presentaba como el responsable que dirigía los esfuerzos para contener los intentos de entrada irregular en Ceuta. Según ese relato, El Oualidi se había desplazado hasta la frontera para hablar directamente con los jóvenes que pretendían cruzar y advertirles de los riesgos que corrían. Otro medio local, la Revista Club de Presse, recogió ese mismo día la escena con las madres que esperaban noticias de sus hijos y la frase con la que el responsable policial trataba de tranquilizarlas: «Todos van a volver».

Dos semanas después, el 12 de agosto, otro medio marroquí, Alassima Press, fue más allá y publicó un artículo elogioso sobre su gestión, en el que destacaba su capacidad para mantener el control de la seguridad en Tetuán durante los acontecimientos de Ceuta. El titular sostenía que el director general de Seguridad Nacional había renovado su confianza en el jefe policial, al que presentaba como un mando que había permanecido sobre el terreno y había evitado que la tensión fronteriza se extendiera a otras zonas.

Sin embargo, el informe policial conocido ahora ofrece otra perspectiva sobre aquellos mismos momentos, y es que los investigadores han localizado 73 vídeos grabados durante las jornadas del 30 y el 31 de julio, difundidos por medios de comunicación marroquíes y grabados en las inmediaciones de la frontera. En una de las secuencias, El Oualidi aparece, según la descripción de los agentes, «impartiendo directrices a varios inmigrantes gesticulando con el brazo derecho y señalando la dirección hacia la que deben dirigirse». En otra grabación se observa a varios policías marroquíes uniformados dando indicaciones con los brazos a un grupo de mujeres y menores. El vídeo fue emitido por Al Maghreb Press y llevaba un rótulo en árabe que atribuía al jefe policial de Tetuán el mensaje de que todos los inmigrantes, «tanto pequeños como mayores», abandonarían Ceuta.

Imagen de la playa por la que entraron decenas de miles de ciudadanos marroquíes sin apenas oposiciónAFP

La Policía también ha identificado a Abdel Fattah El Sayed El Radi, que aparece en las grabaciones junto a El Oualidi. El supervisor general de M'diq-Fnideq fue destinado a ese puesto en 2017, después de haber dirigido durante tres años la seguridad provincial de Larache. En enero de 2022 fue ascendido a supervisor general, según los datos recogidos en la información policial sobre su trayectoria.

En uno de los vídeos analizados, El Radi aparece vestido de paisano, con pantalón vaquero y polo oscuro, caminando junto a un agente uniformado por las inmediaciones del puesto fronterizo y llevando un equipo de transmisiones portátil, un walkie-talkie, que extrae de su cintura. En otras secuencias aparece hablando por teléfono y dando indicaciones a los agentes desplegados. Su nombre, además, no era completamente desconocido para los investigadores, y es que la Comisaría General de Información recoge que ya había sido señalado como «agente dinamizador» en un informe anterior del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) sobre el asalto masivo a Ceuta.

El oficio remitido a la Audiencia Nacional también describe la dimensión del dispositivo marroquí que aparece en las grabaciones de la madrugada del 31 de julio. Bajo el mando de uno de los responsables identificados, los agentes calculan que había desplegados alrededor de 30 efectivos con uniformes oscuros, algunos con casco táctico y escudo antidisturbios, pertenecientes a unidades de intervención policial, además de unos 25 integrantes de las Fuerzas Auxiliares vestidos de verde militar y con chalecos reflectantes. La Policía trata ahora de identificar al resto de los colaboradores que aparecen en los vídeos y reconstruir la estructura de mando de los efectivos que actuaron en la zona.