Las colas regresaron el pasado viernes a la frontera española con Gibraltar, después de que los agentes de la Policía Nacional destinados en la Verja hayan comenzado a pedir los pasaportes a los vehículos con matrícula de Gibraltar que salían en dirección al municipio vecino de La Línea de la Concepción
Marlaska expedienta al jefe policial de la Verja con Gibraltar tras denegar la entrada a dos militares británicos
Interior sanciona con cinco meses y medio sin empleo ni sueldo al responsable de la frontera con el Peñón por ordenar que se aplique Schengen
Tensión sobre Gibraltar: los controles en la Verja abren un cisma en la Policía Nacional
La tensión que se vive en Gibraltar por culpa de un Brexit que los Gobiernos de España y Reino Unido han sido incapaces de solucionar, viene alimentando un cisma en el seno de la Policía Nacional que acaba de cobrarse a su penúltima víctima.
El jefe del puesto fronterizo, encargado de los controles en la Verja, y que había denunciado órdenes de varios superiores para no aplicar Schengen a los residentes en el Peñón, ha sido apartado por Interior. Además, la Dirección General de la Policía Nacional le ha sancionado con cinco meses y medio sin empleo ni sueldo.
De esta manera, Grande-Marlaska se cobra una pieza ‘rebelde’ tras abrirle un expediente que justifica la medida y en el que se le acusa de adoptar decisiones sin la autorización ni el conocimiento correspondientes: entre ellas, desobedecer instrucciones en lo que se refiere al protocolo de entrada y salida de la colonia británica a los pasajeros de vuelos desviados; no haber comunicado que denegó la entrada a España a dos militares británicos; e instalar una antena de radiofrecuencia para controlar las embarcaciones situadas en las cercanías.
Destituido por cumplir con su deber
Y es que, pese a quien le pese, la norma internacional reza que en Gibraltar se debe aplicar dicho Código de Fronteras tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Sin embargo, desde el Gobierno se inclinan por hacer la vista gorda respecto a su aplicación para permitir a los gibraltareños las mismas facilidades de siempre y así, aspirar a firmar un acuerdo de una vez por todas.
El encargado de esos controles suponía un elemento molesto para llevar a cabo esos planes, que como siempre, amenazan a los trabajadores linenses y del resto del Campo de Gibraltar que cruzan a diario a colonia. Fabian Picardo protestó al tener conocimiento de que esos controles se seguían aplicando en el lado español y fiel a su estilo, amenazó con devolver el golpe: «Si los españoles empiezan, nosotros lo haremos en cuestión de horas», dijo al diario Gibraltar Chronicle.
Toda vez tuvieron las autoridades del Peñón conocimiento de que la Policía estaba cumpliendo con su deber y requiriendo el pasaporte en vigor a los gibraltareños, contactaron con Londres para que la Royal Navy iniciara unas maniobras no anunciadas por parte de dos patrulleras y una embarcación semirrígida. Un movimiento de presión que no responde a la casualidad.
Desde arriba, se contactó con el inspector jefe de la Policía Nacional para llamarle al orden. Como este aludió que solo dejaría de ejecutar los controles mediante una orden escrita de sus superiores jerárquicos, fue cuando se le comunicó su destitución. La rapidez de su cese hace sospechar a sus compañeros de la zona. Recuerdan, no obstante, que el ministro Grande-Marlaska es diputado por Cádiz.
Pulso al Ministerio
La oposición no ha dudado en interesarse por este tema. Una diputada del PP, Ana Belén Vázquez, ha acusado al Ejecutivo de «irresponsabilidad» por no aplicar Schengen en Gibraltar.