Vista este jueves de la Venta de Cartuja en Jerez (Cádiz)

Vista este jueves de la Venta de Cartuja en Jerez (Cádiz)David Arjona | EFE

Cádiz

La venta jerezana que ha vivido tres inundaciones por el Guadalete en 16 años

El agua comenzó a entrar en el establecimiento, que data de 1592, la madrugada del miércoles al jueves de la semana pasada después de las intensas lluvias de este invierno

Rodrigo Valle ha vivido tres inundaciones en su negocio en 16 años. Los «antiguos», como él los llama, ya le advertían de que estos episodios eran cíclicos y se podían producir cada cierto tiempo, pero en los 37 años en que estuvo en este mismo lugar su padre jamás ocurrió alguna. Ahora la Venta de Cartuja en Jerez tendrá que volver a resurgir del lodo.

En una entrevista con EFE, Valle relata que el agua comenzó a entrar en el establecimiento, que data de 1592, la madrugada del miércoles al jueves de la semana pasada después de las intensas lluvias de este invierno que habían hecho crecer el río. Empezó con unos 20 centímetros de altura. Hoy está en el entorno del metro cincuenta.

Poco a poco, el agua ha ido entrando en distintas dependencias de la venta, que además de ser asador y servir comida, es también panadería y obrador de pastelería, y cuenta con una sala de celebraciones.

Ahora mismo, el agua inunda la parte baja del negocio, donde se encuentra el salón principal para comidas, que es lo más antiguo del mismo, pero también ha llegado a otras dependencias como el obrador y la sala para celebraciones.

«Sinceramente, no me he parado a ajustar ni pensar en las pérdidas, pero sí le puedo decir que, según lo que he perdido en otras ocasiones, (no me darán) ni la mitad», lamenta este autónomo, que da empleo a unas 30 personas gracias a la venta, la panadería y el obrador.

Y es que, explica, al final los seguros o el consorcio, que solo pone parte de los daños que no estén cubiertos, suelen olvidarse de aquellas cosas que al principio se cree que pueden estar bien, pero que al tiempo resulta que no funcionan y no llegan a todo.

En cualquier caso, lo que quiere este jerezano es «volver a la normalidad» cuanto antes para poder «arreglar lo que se pueda arreglar, reponer lo que haya que reponer» y poder seguir trabajando en aquello que ha hecho cada día de su vida desde 1993.

Aunque sí reconoce que todavía tardará «unos años» en poder volver a poner en marcha este negocio familiar con siglos de vida, y que requerirá financiación externa para poder cubrir esa parte de los daños que quede fuera de las indemnizaciones de las aseguradoras. «Es ahora tiempo de mucho trabajo», afirma categórico.

Y es que algo sobre este asunto conoce ya Valle, puesto que esta es la tercera inundación que sufre desde 2010. Esa primera vez fue bastante parecida a la actual, rememora, llegando a superar el agua el umbral en el que se encuentra en estos momentos con la crecida del río Guadalete. Solo tres años después, en 2013 volvió a entrarle agua en el negocio, si bien esta vez fue mucho menor la afectación que en esta ocasión. 2026 será otro año marcado en la longeva historia de este establecimiento.

Este jueves ha visitado la venta el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, alguno de sus consejeros, la presidenta de la Diputación de Cádiz, Almudena Martínez, y la alcaldesa de Jerez de la Frontera, María José García-Pelayo, quienes se han interesado por su situación y su historia.

Una historia que hunde sus raíces en 1592, cuando cerca del puente de La Cartuja, por el que ahora pasa crecido hasta niveles históricos el Guadalete, había un molino. Donde ahora está la Venta de Cartuja, estaban entonces las dependencias de ese molino, en las que se ofrecía comida y posada a los transeúntes, y que también funcionaba como panadería.

Hoy, más de cuatro siglos después, esa actividad panadera se mantiene en la misma ubicación. Si bien la Venta va a tener que recomponerse de nuevo después de que la crecida del río haya vuelto a ponerla a prueba. Rodrigo Valle parece seguro de que será así.

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