Una excavadora trabaja sobre los rellenos en la fachada oriental del Peñón

Una excavadora trabaja sobre los rellenos en la fachada oriental del Peñón (archivo)J. Rodríguez González | El Debate

Cádiz

Los rellenos de Gibraltar encienden la alarma ecologista por la posible llegada de residuos a La Línea (Cádiz)

Verdemar reclama al Gobierno y la Junta controles y análisis de los materiales tras detectar plásticos y microplásticos en el entorno de los rellenos

Los rellenos ganados al mar por Gibraltar vuelven a proyectar sus efectos sobre el litoral de La Línea de la Concepción (Cádiz), esta vez por las dudas existentes sobre el destino de los materiales depositados en el entorno marítimo del Peñón. Los episodios de levante están poniendo el foco en La Atunara, donde la dinámica marina puede favorecer el desplazamiento de partículas y sedimentos procedentes de la zona de los rellenos.

La asociación Verdemar-Ecologistas en Acción ha denunciado estos hechos ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) y también ante la Junta de Andalucía, y ha reclamado «controles y análisis que permitan determinar qué materiales se están movilizando, cuál es su procedencia, hasta dónde están llegando y qué efectos están produciendo sobre los fondos marinos y los recursos pesqueros».

Según la organización ecologista, los temporales de Levante estarían favoreciendo la dispersión de partículas en suspensión desde la zona de los rellenos hacia la costa linense, especialmente en el entorno de La Atunara. Se trata de una cuestión que requiere comprobación mediante análisis específicos, pero que vuelve a poner sobre la mesa las consecuencias que pueden tener sobre el litoral español unas actuaciones desarrolladas al otro lado de la frontera.

Una de las principales incógnitas se refiere precisamente a la naturaleza de los materiales empleados en los rellenos. No en vano Verdemar ha reclamado que se determine qué se está depositando en el medio marino y cuál es su procedencia. La organización ha señalado además que parte de los materiales podrían proceder de un antiguo vertedero de Gibraltar en el que se habrían acumulado residuos, incluidos materiales peligrosos.

La preocupación se extiende también a los fondos marinos. Verdemar asegura haber detectado residuos, plásticos y microplásticos en el entorno de los rellenos y reclama análisis de agua, sedimentos y fondos para determinar la eventual presencia de hidrocarburos, metales pesados u otros contaminantes.

El escenario adquiere una dimensión añadida por la protección ambiental de la que goza, al menos sobre el papel. La zona de los rellenos se encuentra en las proximidades de la Zona Especial de Conservación (ZEC) del Estrecho Oriental, integrada en la Red Natura 2000 de la Unión Europea. Esta circunstancia hace especialmente relevante conocer con precisión las características del material empleado y su comportamiento bajo determinadas condiciones meteorológicas, según los ecologistas.

Foco de controversia

Los rellenos de Gibraltar llevan años generando controversia por realizarse sobre aguas españolas, pero Verdemar, como asociación ecologista que es, pone el foco en las cuestiones medioambientales, como el traslado de materiales procedentes de la cantera de La Utrera, situada en el municipio malagueño de Casares, para su utilización en el proyecto Eastside, la urbanización de lujo prevista en la costa oriental de Gibraltar sobre aguas españolas.

Gibraltar ha ganado alrededor de diez hectáreas al mar durante los últimos 30 años, según los datos de Verdemar, que propició la denuncia presentada por la Fiscalía de Algeciras (Cádiz) en mayo de 2025 por delitos ambientales en los rellenos vinculados precisamente al proyecto urbanístico Eastside, que contempla un hotel, más de 1.300 viviendas y un puerto deportivo, entre otras infraestructuras, sobre una superficie de más de 300.000 metros cuadrados ganada al mar.

Sin embargo, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de La Línea, que asumió el caso, ha archivado de forma provisional la denuncia. El auto señala que el proceso ha llegado a un «punto muerto» porque el Gobierno colonial no permite investigar la zona marítima afectada. La decisión, como no es firme, ha sido recurrida por los ecologistas y está pendiente de la resolución de la Audiencia Provincial de Cádiz.

En cualquier caso, Verdemar considera que «el procedimiento judicial no debe impedir que las administraciones continúen ejerciendo sus competencias de vigilancia y protección ambiental», de ahí que haya reclamado «mayor celo» al Gobierno y la Junta de Andalucía ante el impacto medioambiental en el entorno de los rellenos de Gibraltar.

Por su parte, el ministro principal del Peñón, Fabián Picardo, ha llegado a defender esta política de expansión con una referencia a la tradición urbanística del territorio: «Gibraltar siempre ha crecido creando la tierra que su gente necesita, y cada generación de gibraltareños que se ha beneficiado de una vivienda asequible lo ha hecho porque una generación anterior estuvo dispuesta a construir».

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