Recreación del puerto de Málaga con la polémica torre

Recreación del puerto de Málaga con la polémica torreEuropa Press

Málaga

La polémica torre del Puerto de Málaga desvela su diseño: 144 metros y doble piel para mitigar su impacto

El rascacielos del arquitecto David Chipperfield, que contaría con un hotel de lujo y un paseo marítimo, espera el visto bueno definitivo mientras se enfrenta a recursos judiciales por su impacto visual

Málaga contempla su horizonte más transformado. La futura torre del Puerto, diseñada por el prestigioso arquitecto David Chipperfield (premio Pritzker 2023), presentaba su proyecto completo con una altura de 144 metros que duplica a las torres de la zona oeste. Esta colosal estructura albergará un hotel de cinco estrellas Gran Lujo con 382 habitaciones, desatando tanto entusiasmo como preocupación entre los malagueños.

Rodrigo Antón, director del despacho de Chipperfield en España, ha detallado las dimensiones del complejo durante su presentación oficial. El edificio tendrá 59 metros de anchura y un perfil de 19 metros, creando una silueta inédita en el skyline malagueño. Para mitigar su impacto, la fachada contará con un innovador sistema de «doble piel» que optimiza el comportamiento térmico y energético, según explicaron los técnicos.

Ilustración del paseo junto al edificio en el puerto

Ilustración del paseo junto al edificio en el puerto

La fachada superior combinará vidrio de altas prestaciones con lamas verticales y horizontales que reducen la incidencia solar directa. Estos elementos, transitables para mantenimiento, utilizan materiales resistentes a la corrosión y anclajes de acero inoxidable de grado marino. Una solución técnica que busca integrar el edificio en el paisaje mediterráneo, aunque su volumen sigue generando escepticismo.

Jordi Ferrer, director general de Hesperia, confirmó que negocian con tres grandes cadenas hoteleras internacionales para gestionar el establecimiento. «Es estratégico para la ciudad», defendió Ferrer, argumentando que permitirá a Málaga «competir con destinos internacionales». El complejo incluirá un centro de convenciones de 2.500 metros cuadrados y restaurantes de primer nivel, uno en la planta 33 con vistas al mar.

El paseo que busca justificar la torre

El proyecto horizontal pretende ser su mejor carta de presentación. Incluye un nuevo paseo de 1,3 kilómetros desde La Farola hasta el dique de Levante, con 54.000 metros cuadrados de superficie que priorizan la movilidad sostenible. Carriles bici, zonas peatonales a diferentes alturas y amplias áreas verdes configuran este espacio que, según los promotores, «devuelve el mar a la ciudad».

Sin embargo, persisten interrogantes sobre la financiación de esta fase. Ferrer ha insinuado que podría recibir fondos europeos o dinero público, sin aclarar qué porcentaje asumirán los promotores privados. Esto sería crucial para tramitar su aprobación. Tampoco se ha explicado cómo convivirán la pacificación del tráfico con el movimiento generado por un hotel de casi 400 habitaciones y un espacio congresual para 2.000 personas.

Paseo de 1,3 kilómetros desde La Farola al dique de Levante

Paseo de 1,3 kilómetros desde La Farola al dique de Levante

La sombra de la legalidad planea sobre el proyecto. La torre de Chipperfield aún necesita el visto bueno del Consejo de Ministros para levantar la prohibición de uso hotelero en suelo portuario. Mientras, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía debe pronunciarse sobre los recursos de la plataforma Defendamos Nuestro Horizonte y la Academia de Bellas Artes, que desde hace años mantiene su rechazo sistemático al proyecto.

Ferrer se muestra confiado: «No les vemos mucha sustancia a los recursos judiciales». Rodrigo Antón admitió que «es imposible que proyectos así generen unanimidad». Si supera todos los trámites, la obra se prolongaría algo más de tres años, cerrando una década de tramitación que mantiene en vilo a la ciudad.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas