Avión de Iberia.
Málaga
El accidente de Adamuz dispara los viajes en avión entre Málaga y Madrid: 14.500 vuelos más
Aerolíneas como Iberia y Air Europa han sumado esa cifra de pasajeros en dos semanas, ofreciendo plazas extra y precios acotados para suplir la interrupción del AVE
El accidente ferroviario en Adamuz no solo fue una tragedia humana. También fracturó la columna vertebral del transporte entre Málaga y Madrid. De la noche a la mañana, la alta velocidad se detuvo y miles de viajeros se quedaron en tierra. La reacción más visible ha sido en el cielo: en apenas catorce días, los aviones ganaron cerca de 14.500 pasajeros en esta ruta. Una cifra que habla del caos y la necesidad.
Iberia y Air Europa movilizaron sus flotas para cubrir el vacío. Iberia añadió 5.856 plazas, un refuerzo del 57 % con un avión extra diario. Sin embargo, su despliegue especial finalizó el pasado 2 de febrero. Fuentes de la compañía confirmaron que no está previsto prolongarlo, retomando ahora sus tres vuelos habituales. Lo que sí se mantiene es el tope de 99 euros en clase turista, al menos hasta el 15 de febrero.
Air Europa amplía puente aéreo
La estrategia de Air Europa ha sido diferente. Ante el retraso en la restauración de la vía, la aerolínea ha decidido extender su refuerzo más allá del 2 de febrero. Ofrecerá 8.640 plazas adicionales hasta el 13 de febrero, sumando 24 vuelos extra de ida y vuelta. Esto se suma a los más de 1.000 asientos diarios que ya venía operando desde el 20 de enero.
La demanda ha sido tan feroz que los billetes se agotaron rápidamente. Fuentes de Iberia reconocieron que los vuelos a Madrid estuvieron completamente vendidos para casi toda una semana, quedando apenas alguna plaza suelta el domingo. Una escena que contrasta con la normalidad previa, donde el avión solo captaba el 18 % del mercado.
El plan B del tren que no atrae
Mientras, el tren intenta mantenerse en ruta con un plan B poco atractivo. Renfe ofrece un servicio alternativo con transbordo en autobús entre Córdoba y Villanueva de Córdoba. El viaje supera las cinco horas y cuesta 40 euros, una opción lenta que ha disuadido a muchos. Desde el 20 de enero, unos 39.727 viajeros han usado este servicio especial en toda la conexión con Andalucía.
En la ruta específica Madrid-Málaga, los datos son elocuentes. En su primera semana de operación, solo 4.829 personas lo utilizaron, muy por debajo de la capacidad disponible de 11.736 plazas. La combinación de miedo, lentitud y logística compleja ha hecho que muchos miren a otros medios.
El efecto dominó llegó también a la carretera. Las empresas de autobús reportan un aumento cercano al 70 % en la ruta Andalucía-Madrid, con unos 5.000 pasajeros más. Servicios como BlaBlaCar, taxis y alquileres también han notado un repunte, especialmente para grupos organizados que buscaban una solución conjunta. La movilidad entre la costa y la capital se ha reconvertido a la fuerza, mostrando lo frágil que puede ser depender de una solo alternativa.