Acoso escolar

La adolescente de 14 años usaba un perfil oculto en una red social y veía contenido con ideas suicidas

Málaga

La adolescente de Benalmádena que se quitó la vida anunciaba en redes con el símbolo ';' sus ideas suicidas

La menor de 14 años apareció muerta en el sótano de su vivienda en Benalmádena el pasado fin de semana y la Policía Nacional investiga si era víctima de acoso escolar

«Haz todo en privado, lo que nadie sabe, nadie lo arruina». Ese era el último post que Ángela, una adolescente de 14 años, había compartido en su perfil de TikTok antes de tomar una decisión irreversible. El pasado sábado 14 de febrero, en plena tarde de San Valentín, la menor comunicó a su familia que iba a salir al carnaval del pueblo. Pero lo que parecía un plan inocente se convirtió en una pesadilla cuando las horas pasaban y su teléfono permanecía mudo.

El significado del símbolo «;»

Lo último que se sabe es que los investigadores han dado con un hallazgo estremecedor tras analizar el volcado del teléfono móvil de Ángela. Según las pesquisas, la adolescente utilizaba de forma recurrente el símbolo ';' en sus publicaciones y conversaciones, un código internacional que utilizan personas con tendencias suicidas o que han intentado quitarse la vida.

Además, la policía ha descubierto que la menor mantenía en redes sociales un perfil oculto para sus padres, un espacio en la sombra donde nadie podía ver lo que realmente le ocurría. En esa cuenta, Ángela interactuaba dando «me gusta» y compartiendo contenido relacionado con la muerte y con ideas suicidas, un patrón de comportamiento que refuerza la tesis de que llevaba tiempo sumida en un profundo sufrimiento emocional, quizá motivado por ser una posible víctima de acoso escolar.

Fue su hermano, de 23 años, quien localizó a Ángela inconsciente casi a medianoche en el sótano del complejo residencial Los Algarrobos, donde la familia reside. A las 00:15 horas del 15 de febrero, el 112 recibía el aviso. Los efectivos del 061 acudieron urgentemente, pero nada pudieron hacer por salvarle la vida. En una primera inspección ocular, los agentes de Policía Nacional no apreciaron indicios de participación de terceros, centrando la investigación en las causas que habrían llevado a la menor a quitarse la vida.

El relato de sus compañeros

Los compañeros de la menor, que cursaba 3º de ESO en el IES Benalmádena, han comenzado a hablar, y lo que cuentan duele. El principal motivo de las burlas, tanto en persona como a través de redes, era su físico. Más concretamente, su delgadez. Ángela, describen quienes la conocían, era tímida y muy buena estudiante, una combinación que, en el cruel ecosistema adolescente, a menudo actúa como imán para las bromas pesadas.

Desde hace un año, la menor se encontraba en tratamiento psicológico. Una señal de alarma que, vista en retrospectiva, lo era todo. Su perfil de TikTok funcionaba como un termómetro emocional: no escribía sus propios textos, sino que compartía publicaciones de otros con las que se sentía identificada. «Una conversación profunda y una disculpa pueden arreglar muchas cosas, pero muchas personas no son lo suficientemente maduras como para hacer eso», decía una de ellas. En otra, reconocía no hablar primero a algunas personas por miedo al rechazo.

La Junta niega protocolos abiertos

Según la consejera de Desarrollo Educativo, María del Carmen Castillo, su departamento no tiene constancia de que en el IES Benalmádena existiera ningún protocolo de acoso escolar o conducta autolítica abierto para Ángela. «El centro trabaja bien, tiene abiertos cinco protocolos sobre otros alumnos, pero no nos consta en el caso de Ángela», asegura Castillo.

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, también se pronunció, aunque con la mirada puesta en el futuro. En un acto en El Ejido, hizo un llamamiento a trabajar por la convivencia en las aulas y «contra el acoso, que tanto nos preocupa y que tiene consecuencias graves en muchas ocasiones».

Mientras tanto, la Policía Nacional sigue analizando el contenido de sus dispositivos, tanto el móvil como la tableta digital. El objetivo es claro: determinar si, además del posible acoso en el instituto, existió esa extensión en las redes sociales, el ciberacoso, ese fenómeno que no da tregua ni cuando se cierra la puerta de clase.

La Junta no descarta el ciberacoso

La consejera de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, María del Carmen Castillo, ha insistido en que se está pendiente del informe de la inspección educativa: «No teníamos constancia de que hubiera una denuncia de la familia de que hubiera una posible situación de acoso en el centro» en el que estudiaba Ángela, la menor de 14 años que se ha suicidado este pasado fin de semana en Benalmádena (Málaga); pero ha añadido: «No descarto que pudiera producirse una situación de ciberacoso porque está pasando no en los centros educativos, sino en la sociedad».

La consejera señala que la adolescente era «una buena estudiante» y destaca que era la «delgada de su clase». Además, Castillo ha incidido: «Entendemos que estas cosas no tienen que pasar, esa es la verdad; pero estamos esperando también a ver lo que la propia Policía, que es la que está haciendo la investigación, nos pueda trasladar en relación con otras situaciones ajenas al centro educativo que se han podido presentar».
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