Un tren Ave en las vías espera para salir de la estación
Málaga
Málaga tendrá ahora que esperar hasta marzo para recuperar la normalidad de la alta velocidad, según Renfe
La empresa pública ferroviaria restablece este martes las conexiones con Sevilla, Cádiz y Granada, aunque los viajeros malagueños seguirán dependiendo de un plan alternativo por carretera durante varias semanas más
Después de numerosas posibles fechas y especulaciones sobre la vuelta del servicio de alta velocidad en Málaga, Renfe ya estima que la normalidad llegará a comienzos de marzo. Todo ello mientras la conexión entre Madrid y Andalucía ha comenzado a rodar de nuevo en otros puntos de la región tras el fatídico accidente de Adamuz. Hace unos días, el ministro Óscar Puente anunciaba el regreso de la actividad «el martes o el miércoles» en Andalucía.
Desde este martes 17 de febrero, Renfe ha restablecido oficialmente el servicio en la línea férrea, una vez que Adif ha dado luz verde a la circulación tras completar los trabajos de reparación. Las conexiones con Sevilla, Cádiz y Granada recuperan así sus frecuencias habituales, pero no en Málaga.
El motivo, explican, reside en una demora en los trabajos de Adif para reparar los daños causados por el desprendimiento de un muro de contención. Y es que el pasado 4 de febrero, un talud de cinco metros caía sobre las vías de la alta velocidad a la altura de Álora, como consecuencia de las lluvias de la 'borrasca Leonardo'.
Tedioso plan alternativo
Mientras llega ese ansiado momento, Renfe ha puesto sobre la mesa un plan alternativo que, aunque evita el caos, exige un esfuerzo extra a los viajeros. A partir del próximo miércoles, quienes quieran llegar a Málaga deberán completar su viaje en autobús entre Antequera y la capital. Es el conocido como Plan Alternativo de Transporte, una solución de emergencia para «paliar las molestias», en palabras de la operadora, que desde el pasado 20 de enero ya ha sido utilizada por cerca de 72.000 pasajeros. La cifra demuestra la elevada demanda de un corredor que no ha querido quedarse parado.
Lo cierto es que durante estas semanas de suspensión, Renfe ha sido el único operador que ha habilitado una alternativa para no dejar a los usuarios tirados. «Agradecemos la comprensión y la confianza», señalan desde la compañía, incidiendo en que han trabajado contrarreloj para minimizar el impacto. No obstante, el contratiempo malagueño deja un mensaje claro: la recuperación total de la infraestructura avanza a dos velocidades.
Derecho de reembolso
Para los afectados por las cancelaciones de los últimos días, Renfe recuerda que han tenido a su disposición cambios y reembolsos sin coste adicional. Es importante que los viajeros sepan que, en casos de cancelación por parte de la compañía, el reembolso es total y el proceso, ágil. Sin embargo, la mirada de los malagueños sigue puesta en el calendario. Mientras el AVE vuelve a silbar en Sevilla y Granada, en Málaga tocará esperar, con la mochila preparada y un autobús de por medio, hasta que marzo, por fin, devuelva la normalidad a las vías.
Agujero de 109 millones para el turismo
Mientras los trenes vuelven a circular hacia Sevilla o Cádiz, en Málaga el mal humor cunde entre los empresarios. Y es que el cierre de la alta velocidad no solo ha dejado a miles de viajeros con la maleta a medio hacer, sino que ha abierto un boquete de dimensiones considerables en la economía provincial.
Según un estudio de Turismo Costa del Sol y la Diputación, las pérdidas para el sector turístico durante este periodo sin AVE ascenderán a 109 millones de euros. La cifra esconde una realidad que duele: más de 65.800 turistas, principalmente nacionales, han acabado por cancelar o modificar sus planes de viaje a la provincia .
El análisis, que se ha elaborado cruzando datos oficiales de movilidad con el comportamiento habitual del viajero, detalla que entre el 19 de enero y el 1 de marzo, alrededor de 140.599 personas habrían utilizado el tren para llegar a la Costa del Sol en circunstancias normales. Sin embargo, la ecuación no es sencilla. Desde la Diputación explican que han tenido que descontar a quienes finalmente optaron por el coche o el autobús, a los residentes y a aquellos que buscaron combinaciones alternativas.
El resultado final es tozudo: 65.848 turistas que, sencillamente, no vendrán. Su gasto directo previsto, unos 71,8 millones de euros en alojamiento, restaurantes y compras, se ha esfumado. Y si a eso se le añade el efecto dominó en sectores complementarios, el impacto total se dispara hasta los 109 millones.