Las sillas plegables, muy habitual hace años en la Semana Santa malagueña, están prohibidas

Las sillas plegables, muy habitual hace años en la Semana Santa malagueña, estuvieron este año prohibidas

Semana Santa 2026

El desafío de la Semana Santa de Málaga: récord de penitentes y problemas logísticos

Las cofradías tuvieron que reorganizar sus filas hasta de cuatro en fondo ante el 8 % de crecimiento de los cortejos

José Carlos Garín lo tiene claro: los días de sol y multitudes han vuelto a poner a prueba las estrechas calles del Centro. El presidente de la Agrupación de Cofradías presentó este jueves un balance agridulce. Por un lado, la alegría de ver las 45 hermandades en la calle sin incidencias graves. Por otro, la evidencia de que el éxito masivo empieza a plantear serios problemas logísticos.

Y es que las cifras no engañan. El número de penitentes ha crecido un 8 % global respecto al año anterior. Pero si nos fijamos en jornadas concretas, el incremento es todavía más explosivo: el Domingo de Ramos y el Lunes Santo registraron un 11 % más de nazarenos en las filas.

Una solución que no convence

«Esto dificulta muchísimo el encaje de los cortejos en el Centro Histórico», reconoció Garín ante los medios. Para muestra, un botón: el Miércoles Santo, la cofradía de El Rico tuvo que poner a sus nazarenos en filas de cuatro para poder avanzar tras el Recorrido Oficial. Algo similar ocurrió con el Cautivo, que optó por filas de tres.

Aunque a simple vista pueda parecer una anécdota, Garín insiste en que esto es solo un «parche». El presidente calificó la medida como «una solución generosa y coyuntural», dejando claro que «no es a lo que aspiramos». La estética tradicional del cortejo, con las filas de a dos perfectamente alineadas, se difumina cuando la masa crece sin control.

«Lo suyo sería que los nazarenos fueran lo más agrupados posible», sentenció Garín. De hecho, la entidad ya ha comenzado a utilizar sistemas de GPS en los tronos para medir tiempos reales y presiones. La idea es que las propias hermandades negocien entre ellas para reajustar los tiempos de paso, o de lo contrario, las noches se harán más largas.

La guerra de las sillas plegables

Pero no todo son nazarenos. El conflicto ciudadano volvió a tener un nombre propio: las sillas de playa. A pesar del bando municipal que las prohíbe en zonas estrechas, cientos de «sillitas» colonizaron puntos clave como Cisneros o Especerías para cazar el paso de las cofradías.

Garín fue contundente pero conciliador: «Entiendo que la gente quiera ver el 80 % de las cofradías, pero no es solidario llevarse un sillón de playa y una nevera». El presidente advirtió que ocupar metros de acera con mobiliario de camping es un lujo que el espacio público no puede permitirse, calificando las «acampadas en el suelo» de peligrosas ante el riesgo de avalanchas.

Por último, el presidente lanzó un mensaje directo a los abonados del Recorrido Oficial. Al parecer, los operarios de limpieza se encuentran cada día con un panorama desolador al recoger las miles de sillas. «Se encuentran con un volumen de basura que no saben ni cómo gestionar», explicó Garín, pidiendo encarecidamente que los asistentes se lleven sus bolsas al contenedor más cercano.

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