La estructura del edificio ha quedado seriamente dañada
Las llamas se reavivan con frecuencia
El hotel de Málaga que lleva 23 días de incendio activo comienza a ser demolido por sectores
El grupo Accor tramita el proyecto de demolición mientras los bomberos realizan derribos parciales para acceder al foco
El edificio del hotel Ibis Málaga Centro tiene los días contados. 23 después de que se declarara el incendio en el local Le Grand Café, el futuro del inmueble ya está decidido: será demolido por completo. El grupo hotelero Accor tramita el proyecto de demolición, que será visado en el Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de Málaga antes de pasar por Urbanismo.
El fuego, que comenzó la madrugada del 25 de mayo, sigue activo con numerosas reactivaciones. Una cámara de seguridad municipal captó la primera llamarada a la 1:24 de la madrugada en el establecimiento junto al río Guadalmedina. Los bomberos llegaron ocho minutos después y al día siguiente dieron el incendio por controlado, pero la realidad se ha empeñado en contradecirles.
Desde este miércoles se van a realizar derribos previos parciales, de la mano de los bomberos y la Policía Científica. El objetivo es doble: abordar la extinción definitiva del fuego y recabar datos para esclarecer las causas del siniestro. «Hay que crear un espacio para la seguridad para conocer qué pasó», apuntan los investigadores.
La decisión de intervenir ahora emana de una primera visita conjunta de efectivos policiales, bomberos, técnicos de Urbanismo y de la empresa Demoliciones Francisco Ternero. Entre todos, determinaron la estrategia a seguir en un momento en el que se solapan la fase de extinción y las siguientes. Se ha pedido a la empresa el desescombro de la zona baja y el apuntalamiento de algunos forjados.
La estructura de madera, el problema
El jefe de Bomberos de Málaga, Salvador Castillo, explica el que «la estructura principal —compuesta por pilares y vigas de acero laminado— ha tenido un buen comportamiento visual y no parece que se haya deformado y la estrucutra principal ha aguantado bien», añade.
El verdadero problema está en los forjados intermedios, que son de madera laminada. «Pierden parte de su esrtuctura y se producen algunos colapsos», explica Castillo. Esto genera entradas de aire y las reactivaciones que se han observado durante estos 23 días. Jesús Miranda, otro experto, lo comparaba con una barbacoa: «remueves el carbón o la madera y por debajo sigue incandescente».
Los bomberos han tenido que atacar el fuego únicamente desde el exterior ante el riesgo de que la estructura colapsara, lo que ha complicado la labor de los bomberos, que han llegado a arrojar hasta 5.000 litros de agua por minuto. La madera se sigue consumiendo internamente aunque no haya fuego visible, y eso ha mantenido en vilo a toda la ciudad.
El alcalde, Francisco de la Torre, ha sido claro sobre la demora: «la seguridad de los bomberos es fundamental, en un proceso de enfriamiento hasta que deje de haber cualquier punto de ignición en la madera». Y es que, aunque el edificio vaya a desaparecer, nadie quiere que sea a costa de poner en riesgo a los profesionales que llevan semanas luchando contra las llamas.
Proyecto de ampliación truncado
Lo cierto es que el hotel Ibis tenía previsto aumentar en tres sus alturas. La actuación contaba ya con la luz verde de la delegación de la Consejería de Cultura. En julio de 2025, la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico emitió un dictamen favorable al recrecimiento de este hotel y de otros dos establecimientos del grupo Accor.
De la Torre ha reiterado su apuesta por ir subiendo de categoría los hoteles de la ciudad. «Estamos abiertos a que se haga un nuevo edificio hotelero, sin forjado de madera, si me permiten la observación», ha manifestado. La apuesta municipal apunta a hoteles de cuatro y cinco estrellas, y el solar del Ibis, ahora calcinado, podría ser el escenario de ese nuevo rumbo.
Sobre el origen del fuego, el regidor ha querido ser prudente: «Habrá que analizar las causas concretas del inicio y cómo se desarrolló, para aprender en la gestión de los edificios que se utilizan como hostelería, con cocinas, que han sido foco de inicio de incendios». Mientras tanto, Málaga sigue mirando de reojo a ese edificio que arde, que arde y que, por fin, tiene fecha de demolición.