Termómetro marcando 40 grados en Bilbao

Termómetro marcando 40 gradosEUROPA PRESS

Súbito ascenso de temperaturas

Málaga se prepara para sufrir noches tórridas durante la primera ola de calor del verano

La Aemet advierte de noches tropicales y tórridas tras el paso de una dana que dejó chubascos sorpresa

El verano aún no ha llegado oficialmente, pero en Málaga ya se respira un aire que invita a buscar sombra y a beber agua fresca sin descanso. Tras el paso de una dana que dejó el domingo algunos chubascos imprevistos y hasta truenos en la capital, la semana se presenta con los termómetros desbocados. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya lo ha adelantado: las temperaturas volverán a superar los valores normales para esta época del año. Y lo que viene no es un simple respiro, sino una auténtica bocanada de calor sofocante.

De cara al próximo fin de semana, las previsiones apuntan a que se podrían rozar los 40 grados en varios puntos de la provincia. Los últimos días de la primavera serán más cálidos de lo habitual en Andalucía, con máximas que no bajarán de los 30 grados. Esa masa de aire cálido, que ya se ha instalado sin pedir permiso, hará que los termómetros asciendan de forma generalizada. Y es que, según los modelos, los meses de junio, julio y agosto serán un 60 % más cálidos de lo normal en el tercio oriental de Andalucía.

Noches sofocantes

Durante estas jornadas, en la costa se vivirán las conocidas como noches tropicales, con mínimas por encima de los 20 grados. Y, de cara a los últimos días de la semana, habrá localidades que alcancen los 25 grados, pasando a las llamadas noches tórridas. Dormir con ventilador o con la ventana abierta se convertirá en un ritual casi obligatorio. El calor no se toma un descanso ni cuando el sol se esconde tras el horizonte.

Para este martes, las máximas llegarán a los 30 grados en puntos del litoral, y se alcanzarán los 32 en el interior, en localidades como Antequera, Villanueva de Algaidas o Fuente de Piedra. Las noches tropicales ya se han instaurado en Málaga, superando los 20 grados en la capital, Marbella o Vélez-Málaga. El miércoles los termómetros se mantendrán en valores similares, sin grandes cambios. Pero el respiro durará poco.

A partir del jueves, la cosa se pone seria. Los termómetros superarán los 36 grados en puntos del interior, y alcanzarán los 35 en el Valle del Guadalhorce. En el extremo norte, en Fuente de Piedra y Campillos, se esperan 36 grados. Álora rondará esa misma cifra, y en Almogía, Ardales, Cártama o Coín se prevén 35. El calor se hará notar especialmente a partir del lunes, cuando se llegará a los 34 grados, y a los 35 el martes en localidades del interior. En la capital, las máximas ya no bajarán de los 30 grados.

Domingo, el peor día

El fin de semana traerá consigo una nueva subida significativa de las temperaturas. El domingo, jornada en la que comienza oficialmente el verano, se podrían registrar cifras más cercanas a los 40 que a los 30. Villanueva de Algaidas espera alcanzar los 38 grados, al igual que La Viñuela. En Alameda y Archidona se prevén 37. Antequera podría disparar los termómetros hasta los 39 grados el lunes. La provincia se convertirá en un hervidero.

Tomando como referencia los valores medios de la ciudad de Málaga, la diferencia de temperaturas será más notable en las noches. Su máxima en junio está en 30,5 grados, y se prevé que el domingo se alcancen los 33. Mientras que las mínimas están en 20,5, y se espera llegar hasta los 24. El calor se ha instalado para quedarse, y la sensación será de pleno verano incluso antes de la entrada oficial de la estación.

Efectos de la dana

El fenómeno más llamativo de los últimos días ocurrió el domingo, cuando una intensa lluvia sorprendió a los malagueños durante media hora. El chubasco comenzó alrededor del mediodía, con grandes gotas y algunos truenos que se pudieron escuchar previamente en distintos puntos de la capital. Aunque el cielo permanecía en gran parte despejado, con zonas de azul muy visibles, la precipitación descargó con fuerza durante unos minutos. El agua, que llegó sin avisar, fue un respiro breve en medio de la sofocante jornada.

La dana, que generó cierta incertidumbre sobre su trayectoria, al final dejó esos chubascos imprevistos. Los modelos europeos apenas contemplaban precipitaciones para el domingo, mientras que el americano registraba la mayor precipitación de toda la provincia. Al final, la lluvia se hizo presente, aunque de forma testimonial. Y es que, como apuntan los expertos, hasta 24 horas antes no está claro cómo afecta una dana. Lo que sí está claro es que el calor no da tregua.

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