El agua no corre por los grifos de las casas de este pueblo malagueño
Son abastecidos por camiones cisterna
El pueblo de Málaga del que no sale una gota de agua en los grifos a pesar de tener los pantanos llenos
La red de abastecimiento, dañada por las borrascas y la inestabilidad del terreno, se encuentra al límite ante el aumento del consumo estival
Desde finales de mayo, Almogía (Málaga) vive una situación excepcional. Los camiones cisterna no cesan de llegar a sus depósitos municipales. Su misión es clara: compensar la falta de presión y los cortes que sufren varios núcleos de población mientras las reparaciones avanzan a duras penas.
La solución, aunque permite mantener el grifo abierto, es un parche. El Ayuntamiento lo reconoce sin ambages: la red está al borde del colapso. Por eso prepara un bando con restricciones para los usos no esenciales, una medida que podría llegar en cualquier momento.
Averías que ahogan el suministro
El origen de todo es una cadena de problemas que parecen no tener fin. Las danas y borrascas de los últimos meses golpearon sin piedad la conducción que une Las Dos Herrizas con Cerro Chifla. La tubería original hubo que sustituirla por un 'bypass' de menor capacidad. El resultado es que, cuando la demanda sube, el agua que circula es insuficiente.
Y es que, además, ese mismo tramo presenta un atasco que los operarios tratan de eliminar. Como si fuera poco, la red principal se rompió en la Cuesta de los Tomates, en El Puntal. La inestabilidad del terreno, agravada por las lluvias, pasó factura a la conducción.
Ya han sustituido el fibrocemento por tubería de polietileno en ese punto. Es más flexible y resistirá mejor los futuros movimientos del suelo. Pero el problema no acaba ahí.
Un depósito que no da
Uno de los vasos del depósito de El Puntal está en obras de rehabilitación. Eso ha mermado la capacidad de almacenamiento de forma temporal. Y para colmo, desde esa instalación sale la tubería que abastece al casco urbano.
Su diámetro es de solo 70 milímetros. Los técnicos consideran que para responder al consumo actual harían falta 180. La diferencia es abismal y explica buena parte de los problemas de presión.
Verano de altas temperaturas
El verano ha llegado y con él, el temido aumento del gasto. El Consistorio señala varios factores: el incremento de la población residente, la proliferación de viviendas rurales para alquiler turístico y el mayor consumo propio de estas fechas.
A ese cóctel explosivo se suman los fraudes y consumos irregulares. El Ayuntamiento ya ha anunciado que vigilará con más lupa estas prácticas. «Lamentablemente, la situación no ha mejorado como se esperaba y a día de hoy los consumos continúan siendo muy elevados», reconocen fuentes municipales.
Medidas de emergencia
Para aliviar los puntos más críticos, instalarán un depósito provisional de 25.000 litros en Cerro Chifla. Reforzará el suministro de La Caleta, Haza de los Pájaros, El Tejar y otras zonas diseminadas.
También negocian un convenio con Emasa para recibir agua desde Málaga en situaciones críticas. La planificación incluye mejoras en Barranco del Sol y la recuperación del bombeo de Puente Larga, inutilizado tras la dana.
Coste inasumible
El esfuerzo económico es mayúsculo. Entre junio y septiembre del año pasado, el refuerzo con camiones cuba costó 70.000 euros. Este verano, la factura podría ser aún más alta si no se controla el consumo.
El Ayuntamiento lanza un mensaje claro a los vecinos: «Si no reducimos el consumo, nos enfrentaremos a graves problemas de abastecimiento en los próximos meses». La paciencia de los residentes, que llevan semanas con cortes y restricciones, empieza a agotarse.