Una patrullera de la Guardia Civil, en una imagen de archivo
Sevilla
La Guardia Civil planta cara a las narcolanchas con una patrullera en Sevilla para vigilar el Guadalquivir
La incorporación de la nueva embarcación responde a la necesidad de adaptar los recursos a la evolución de las tácticas empleadas por los narcotraficantes
La Guardia Civil ha trasladado una patrullera de alta velocidad a Sevilla para reforzar la lucha contra el narcotráfico en el río Guadalquivir. Se trata de la Río Ulla (M-30), una embarcación que proviene de Cádiz y prestará servicio con base en la dársena del puerto hispalense; un elemento disuasorio que va acompañado de un operativo mucho más amplio para combatir el narco.
El Guadalquivir se ha convertido en una ruta muy prolífica para las mafias, de ahí que en los últimos tiempos haya aumentado la presencia de narcolanchas en sus aguas. Estas embarcaciones, equipadas con potentes motores y sistemas de navegación avanzados, transportan grandes cantidades de droga y combustible aprovechando los recovecos del río, que dificultan la labor policial.
En las últimas semanas se han producido avistamientos de narcolanchas a la altura incluso de Sevilla capital, así como persecuciones y colisiones entre estas gomas y patrulleras de la Guardia Civil, algunas de las cuales se han saldado con heridos y detenidos.
La incorporación de la nueva patrullera responde a la necesidad de adaptar los recursos de seguridad a la evolución de las tácticas empleadas por los narcotraficantes, así como a las denuncias de los alcaldes de los municipios ribereños y de asociaciones profesionales como JUCIL, que había planteado y solicitado al Ministerio del Interior la creación de un servicio marítimo fluvial específico para el control del Guadalquivir.
Además, la Guardia Civil ha intensificado los controles en puntos estratégicos del río. Se han establecido puntos de vigilancia en zonas de difícil acceso y se han implementado medidas para dificultar las rutas utilizadas por las narcolanchas. Estas acciones buscan desarticular las redes de narcotráfico que operan en la región y garantizar la seguridad de los habitantes de las localidades afectadas.
Más medios contra el narco
Los municipios de la ribera del Guadalquivir también han resaltado la necesidad de dotar a los cuerpos de seguridad de más medios y recursos, y de reactivar urgentemente el OCON Sur, la unidad de élite que hasta septiembre de 2022 tenía la Guardia Civil destacada en Andalucía para luchar contra el narcotráfico, para hacer frente a las gomas en el río.
Sin embargo, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se ha limitado a sacar pecho por los resultados de su Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar, puesto en marcha en julio de 2018 para la comarca gaditana y ampliado en marzo de 2022 a la provincia de Sevilla, entre otras. También ha justificado el desmantelamiento el OCON Sur cada vez que ha sido cuestionado al respecto.
En sus menos de cuatro años de existencia, el OCON Sur fue capaz de incautar un millón de kilos de hachís, 35 toneladas de cocaína, 2.622 coches y 1.137 embarcaciones. Además, intervino 301 millones de euros y detuvo a 12.813 personas, provocando la caída de narcos como los Castaña, Kiko el Fuerte o Jesús el Pantoja. El año pasado, Marlaska alegó «cuestiones operativas» para excusar su cierre.