La estación de Santa Justa, vacía por dentro y abarrotada por fuera y con los paneles informativos apagados en el momento de su desalojo
Sevilla
El día que la estación de AVE de Santa Justa se sumió en la oscuridad: «Me recordó a lo peor de la pandemia»
La terminal hará de hotel improvisado para todos aquellos que debían coger un tren a lo largo del día y carecen de lugar donde pernoctar
El masivo apagón eléctrico que ha sufrido España este lunes ha impactado de lleno sobre el tráfico ferroviario. La estación sevillana de Santa Justa tampoco se ha librado de la situación de caos generada. A mediodía, y ante el temor de colapso por la interrupción del servicio por elcorte eléctrico, la Policía Nacional se afanaba por desalojarla.
«La estación está cerrada y no se puede acceder. Vayan desalojándola en calma», repetían los agentes y los trabajadores de Adif a los viajeros que aún intentaban acceder al hall para interesarse por la situación de sus trenes.
El interior del edificio ofrecía una imagen que si acaso, recordaba a los tiempos más duros de la pandemia del coronavirus. Apagada, con los paneles informativos sin funcionar y casi desierta. Fuera, el desorden y la incertidumbre empezaban a reinar. Los viajeros que pretendían coger un tren a esa hora comprobaban cómo el apagón iba a afectar en sus planes y su rutina diaria. «Al verla así, me ha recordado por momentos a los días más duros de la pandemia», murmuraba un viajero junto a sus maletas.
«Evidentemente, el tren que debíamos coger ahora en dirección a Córdoba no va a salir a su hora. Hemos venido a pasar el fin de semana a Sevilla y ahora tocaba regresar, pero ante la falta de información, nos tememos que la cosa va para largo», nos decía una viajera, que formaba parte de un extenso grupo de chicas que habían protagonizado una despedida de soltera en la capital hispalense y que no ocultaban su inquietud por la falta de alojamiento del que disponían en la ciudad.
Improvisado hostal
Horas después, la estación, así como la zona en el que se ubica, recobraba el suministro eléctrico y Santa Justa volvía a abrir sus puertas, aunque la actividad permanecía evidentemente detenida.
El Ministro de Transportes, Óscar Puente, informaba en su perfil en redes sociales que la estación sevillana, así como otras terminales importantes, permanecería abierta para alojar a todos aquellos que debían coger un tren y no tenían otro lugar donde pasar la noche. «El objetivo es facilitar que las personas que tengan que coger un tren y no tengan otra posibilidad de pernoctar puedan hacerlo allí», decía el ministro.
Viajeros y trabajadores se sirven agua en el hall de la estación de Santa Justa
«Nos han recomendado que nos vayamos a casa», reconocían todos aquellos que tenían un techo donde pasar la noche pero que habían sido informados de que este lunes sería imposible viajar.
No era el caso de otros tantos, que se encontraban de paso por Sevilla y que este lunes esperaban regresar a sus lugares de residencia, entre ellos muchos aficionados del Barcelona y del Madrid que habían llegado para presenciar la final de la Copa del Rey y que permanecían aún en la capital hispalense.
Decenas de viajeros que no han podido coger su tren se acomodan en el vestíbulo de Santa Justa, donde pasarán la noche
Todos ellos se agolpaban en los asientos del vestíbulo y ocupaban también las mesas y sillas de los locales de restauración contiguos, ya cerrados. Aprovechaban también el regreso de la luz para cargar sus móviles y permanecer atentos a las novedades informativas. Trabajadores de Adif habían repartido garrafas de agua y otros enseres para hacerles algo más llevadera la espera, con la esperanza de que a primera hora de este martes el servicio ferroviario se retome con normalidad.