La IV Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo (FFD4), que acogerá Sevilla a partir del próximo lunes hasta el 3 de julio, se suma a las grandes citas de relevancia mundial, como la Exposición Iberoamericana de 1929 o la Expo'92, que la capital de Andalucía ha albergado a lo largo de su historia
Cumbre de la ONU en Sevilla: en qué consiste y qué se debate en una cita que nace ya «fracasada»
El llamado Compromiso de Sevilla, resultado de las negociaciones de la cita, no cumplirá con las expectativas para reducir la brecha de la pobreza: «Será otra oportunidad perdida», aseguran fuentes consultadas por El Debate
Sevilla acoge desde este lunes 30 de junio la Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo (FFD4, en sus siglas en inglés). Hasta el 3 de julio, la ciudad alberga un evento en el que se esperan más de 12.000 asistentes, delegados de 150 países, enviados especiales de prensa de todo el mundo y la mayor concentración de jefes de Estado y de Gobierno de la historia de la urbe hispalense desde la Expo.
De esta manera, la ciudad anota la celebración de otra cumbre de relevancia mundial, como lo fueron antes la Exposición Iberoamericana de 1929 o la citada del año 1992. La intención de la cita es «movilizar más recursos en cooperación» y «reafirmar el compromiso con el multilateralismo». Los reyes de España ofrecerán como anfitriones una cena de gala el domingo 29 como antesala del evento, que muchas voces ya auguran que no conseguirá sus objetivos.
No se cumplirán las expectativas
La realidad es que las buenas intenciones de la cumbre de la ONU van a quedar opacadas por un contexto mundial de complejas crisis que provoca consecuencias dramáticas para millones de personas, especialmente las de los países del sur, y una contención en la donación por parte de las naciones desarrolladas.
Desde que las Naciones Unidas acordaron en 1970 que se destinara el 0,7 % de su PIB a la Ayuda al Desarrollo para reducir la brecha entre países ricos y pobres, España, que no cumple con el objetivo, ha intentado dar pasos hacia adelante en esta dirección, pero quienes alcanzaron en su momento la cifra, como Alemania, Luxemburgo, Noruega y Suecia, están reculando.
Al menos, Sevilla logrará reunir una ingente presencia de mandatarios de primera fila, así como a los representantes de varias organizaciones a nivel mundial. La ausencia más evidente será la de Donald Trump, presidente de los Estados Unidos. Israel, por su parte, mandará un representante del cuerpo diplomático.
En opinión de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo en España, estamos de nuevo «ante una oportunidad perdida» puesto que el documento final de la cita, que ya ha sido pactado, no supone un fuerte «compromiso político» con la cooperación al desarrollo.
Por tanto, el llamado Compromiso de Sevilla no cumplirá «las expectativas necesarias» en un «contexto de recortes de los presupuestos de cooperación con impactos negativos e incalculables».
Para ahondar en esta tesitura, El Debate ha contactado con la alemana Friederike Meister, directora de Políticas y Relaciones Institucionales de Global Citizen, que aprovechando la percha de la presencia de la ONU en la ciudad, celebra su propia mini-cumbre en Sevilla este domingo 29 de junio «como antesala» a la citada conferencia.
En colaboración con el Gobierno de España, Global Citizen reunirá por su cuenta a diversos líderes, entre los que figuran Pedro Sánchez y Ursula von der Leyen, para, «impulsar una acción ambiciosa contra la pobreza y crisis climática» y «orientar los resultados de la FFD4».
Negociaciones complejas
«Hemos organizado una cumbre de acción por primera vez en Europa antes de que empiece la Conferencia de las Naciones Unidas. Esperamos actuar como un catalizador que dé forma a las acciones derivadas que de ahí salgan y exigir una reforma financiera internacional que permita mayores inversiones en el sur global y un alivio de la deuda».
Sin embargo, Meister tampoco es optimista con los resultados de la Cumbre de la ONU: «Son bastante complejas, y siempre antes hay negociaciones anteriores y ya tiene una declaración final, que se ha llamado el Compromiso de Sevilla, por lo que conocemos ya el resultado. El texto, por así decirlo, tiene muchas lagunas y no cumple con las reformas necesarias que nosotros hemos analizado».
«La pobreza extrema ha ido en aumento y creemos que las conclusiones, una vez analizado el Compromiso de Sevilla, no van a estar a la altura de las expectativas», resume.
El enconado problema de la pobreza
El alcalde, José Luis Sanz, que ha emitido un bando en el que llega a pedir disculpas por los inconvenientes que sufrirán los sevillanos, ya destacó que esta conferencia de la ONU reunirá en la capital andaluza a la mayor concentración de líderes mundiales desde la Expo'92, con la diferencia de que aquella exposición universal, celebrada hace ahora 33 años, se prolongó durante seis meses, y ahora la cumbre apenas durará unos días.
Habrá cortes de tráfico, prohibiciones de estacionamiento y cambios en la circulación, dentro de un plan establecido siguiendo las directrices marcadas por la Secretaría de Estado de Seguridad, que también supondrá otras restricciones puntuales a la movilidad rodada y al aparcamiento en otras zonas de la ciudad, como el casco histórico.
Pero entonces, y más después de un despliegue semejante, ¿por qué no se avanza en la erradicación del problema? Para Friederike Meister, «muchos de los avances que el mundo había logrado se han visto afectados por la pandemia del coronavirus».
Además, «países donantes clave como Estados Unidos, Francia y el Reino Unido han recortado sus contribuciones a la ayuda internacional. Al mismo tiempo, el crecimiento económico global se está estancando y la carga de la deuda está aumentando en los países de bajos ingresos. La crisis climática agrava aún más estos desafíos, afectando de forma desproporcionada a las poblaciones del Sur Global y exacerbando la pobreza».
Según su punto de vista, «a medida que observamos una tendencia de los gobiernos occidentales a retirar la ayuda exterior —como Australia, el Reino Unido y ahora Estados Unidos con el desmantelamiento de USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional)—, la colaboración entre sectores se vuelve más importante que nunca. El mundo necesita más foros globales para la colaboración intersectorial que reúnan a actores comprometidos con la solución de problemas, no solo en Davos en enero o en la Asamblea General de la ONU, sino durante todo el año, y de una manera que otorgue a los ciudadanos comprometidos y activistas de base un lugar equitativo en la mesa de decisiones».
«La convocatoria única de Global Citizen NOW, que reúne a jefes de Estado, sectores público y privado, filántropos, figuras públicas, artistas y agentes de cambio en primera línea, se ha vuelto aún más crucial».