Imagen de la veneración de Nuestra Señora de la Esperanza Macarena tras la polémica restauración
Sevilla
Los hermanos dan luz verde a la restauración de la Macarena tras la polémica «alteración estética»
El conservador-restaurador Pedro Manzano se encargará de la nueva intervención, con un plazo estimado de ejecución de tres meses
Los hermanos de la Macarena han dado luz verde la propuesta de la Junta de Gobierno para que el conservador-restaurador Pedro Manzano restaure la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza Macarena, tras la polémica «alteración estética» que sufrió la talla. La decisión se ha tomado en un largo cabildo extraordinario, que empezó en martes y finalizó a las 3:45 horas de esta pasada madrugada.
A la sesión asistieron 1.817 hermanos, de los cuales votaron 1.475. El resultado ha sido mayoritariamente favorable a la restauración: 998 votos a favor, 458 en contra, 13 en blanco y seis nulos. Antes de emitir su voto, los asistentes pudieron plantear sus dudas directamente tanto al Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) como al restaurador Pedro Manzano, quienes ofrecieron aclaraciones sobre el estado de conservación de la imagen y el tratamiento propuesto para su recuperación.
Durante el Cabildo, Pedro Manzano indicó que la restauración tendrá un plazo estimado de ejecución de tres meses. No obstante, advirtió de que este periodo podría ampliarse si durante el proceso se detectaran nuevas patologías en la imagen. La intervención se centrará en restituir las facciones originales del rostro y corregir así una «alteración estética no buscada».
Antes de la votación, el hermano mayor, José Antonio Fernández Cabrero, pidió nuevamente perdón a los hermanos por el daño causado por la controvertida restauración, dirigida por el profesor Francisco Arquillo, y presentó un informe en el que se detallaban cronológicamente los hechos que rodearon dicha intervención, así como los pasos dados por la Junta hasta poner la imagen en manos del IAPH y del restaurador Pedro Manzano para su evaluación y futura intervención.
También se remarcó que la inspección realizada el pasado 23 de junio por Pedro Manzano y Fuensanta de la Paz evidenció que la intervención de los Arquillo sobre la imagen de la Esperanza no se limitó a una mera «labor de conservación». Dicho de otro modo: el equipo del profesor Arquillo se extralimitó en el encargo que le hizo la Junta de Gobierno, cambiando radicalmente la mirada de la Virgen.
Otro de los momentos destacados fue la lectura de una carta enviada por Francisco Arquillo y su hijo David, fechada el 22 de julio, en la que solicitaban intervenir en la sesión. El hermano mayor les respondió el 25 de julio, permitiéndoles participar en el punto de ruegos y preguntas «como cualquier hermano», con el que precisamente finalizaba el cabildo extraordinario.
La Junta de Gobierno convocaba este cabildo tras la polémica restauración de la Virgen, que en su día motivó una concentración de protesta a las puertas de la Basílica. La indignación también quedaba patente en la asistencia a la sesión de este martes. De hecho, fue necesario habilitar el coro y el presbiterio de la Basílica después de que se llenaran el templo, la parroquia de San Gil y la casa de hermandad.