Los acusados de asesinato de un bebé al arrojarlo a un contenedor en Porto Cristo durante el juicio en la Audiencia Provincial de Palma

Los acusados de asesinato de un bebé al arrojarlo a un contenedor en Porto Cristo durante el juicio en PalmaEuropa Press

Mallorca

El pediatra que atendió al bebé arrojado a un contenedor afirma que nació con vida

El médico declara ante el jurado que la recién nacida prematura presentaba «algún indicio vital» pese a sus escasas probabilidades de supervivencia

El juicio por el asesinato del bebé encontrado en un contenedor en Porto Cristo (Mallorca) vivió este martes una jornada clave. El pediatra que atendió al recién nacido en el Hospital de Llevant sostuvo ante el jurado popular que la criatura «nació viva», aunque llegó al centro sin signos de temperatura ni calor corporal. Su testimonio choca de frente con la tesis de la defensa, que sostiene que se trató de un aborto y no de un nacimiento con vida.

El facultativo, que se incorporó al equipo de reanimación tras el hallazgo del cuerpo, explicó que apreció «algún indicio de vida» durante las maniobras médicas. No obstante, reconoció que el feto, de entre 22 y 26 semanas de gestación, tenía «muy pocas probabilidades de viabilidad», especialmente dadas las condiciones en que se produjo el parto y los recursos del hospital comarcal.

El testimonio del pediatra abrió la segunda sesión del juicio que se celebra este martes en la Audiencia Provincial de Palma contra la madre del bebé y su cuñado, acusados de asesinato. La Fiscalía solicita para ambos prisión permanente revisable, mientras que a la hermana de la acusada —presente en el parto— le imputa un delito de omisión del deber de socorro y reclama una multa de 5.400 euros.

La posibilidad de que el bebé naciera vivo o muerto volvió a centrar buena parte de los interrogatorios de las partes a los testigos. A preguntas de la fiscal, el pediatra subrayó que el hecho de que la autopsia revelara la presencia de hemorragias apoya la tesis de que el bebé respiró tras el parto. «Si hubiera estado muerto al nacer, no habría presentado hemorragias», explicó el facultativo.

Durante su interrogatorio, el abogado defensor de la madre, Miquel Arbona, trató de poner en duda la consistencia de sus declaraciones, apuntando a posibles contradicciones respecto a lo declarado previamente ante el juez sobre la viabilidad del feto. «¿Por qué cambia de opinión?», le inquirió el letrado. «No estoy cambiando de opinión», replicó el médico.

«Signos de vida»

En términos similares, la médico de Urgencias que participó en la atención al recién nacido declaró que existían «signos médicos de vida», aunque precisó que esa circunstancia no implicaba necesariamente que el feto fuera viable. Un enfermero, por su parte, recordó que el monitor de seguimiento llegó a registrar a registrar latidos, si bien admitió que podían deberse a las maniobras de reanimación. «No soy quién para decir si estaba vivo o muerto», puntualizó.

La fiscal sostiene que la madre, su cuñado y la hermana de ésta actuaron con la intención de «hacer desaparecer» al bebé, plenamente conscientes de que, sin atención médica, moriría. «La mataron porque la tiraron al contenedor y la abandonaron», resumió este lunes ante los miembros del jurado popular.

Según el relato del Ministerio Público, los hechos ocurrieron el 3 de noviembre de 2023. La mujer, embarazada de unas 26 o 27 semanas, dio a luz en el interior de un vehículo en el que viajaban su hermana y su cuñado. A pesar de encontrarse cerca de un centro hospitalario, la madre entregó el cuerpo del recién nacido al hombre, que lo arrojó a un contenedor antes de abandonar la zona.

El juicio continuará a lo largo de la semana con las declaraciones de los testigos y peritos. Los acusados han solicitado declarar en último lugar, previsiblemente el próximo viernes.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas