Asistentes al pleno

Asistentes al pleno

Mallorca

Vecinos de un pueblo de Mallorca abandonan el pleno tras la respuesta en catalán de la alcaldesa

Xisca Lascolas (PP), que interviene en mallorquín en los plenos, desmiente la polémica y explica que usó el castellano con un residente extranjero para facilitar la comunicación

La sesión plenaria de este miércoles en el Ayuntamiento de Llucmajor terminó en un plante. Un grupo de vecinos de s’Arenal abandonó el salón del pleno después de que la alcaldesa Xisca Lascolas (PP) se dirigiera a ellos en catalán. La tensión, que se venía incubando desde el verano, estalló en un choque directo entre la administración local y los residentes de uno de los núcleos turísticos más concurridos de Mallorca.

Entre los asistentes había un ciudadano extranjero que, según un portavoz vecinal, se había esforzado por expresarse en castellano durante sus intervenciones y esperaba reciprocidad por parte de la alcaldesa. Sin embargo, Lascolas continuó hablando en catalán, lo que generó malestar entre los presentes. «Nos sentimos ignorados. Venimos reclamando soluciones para nuestro barrio y la alcaldesa se niega siquiera a hablarnos en un idioma que muchos entendemos mejor que el catalán», afirmó el portavoz.

La alcaldesa defendió su uso del «mallorquín» en los plenos, señalando en declaraciones a El Debate que se trata de su lengua materna, aunque aseguró que no tiene inconveniente en hablar en castellano cuando alguien no la entiende, ya que es bilingüe y domina ambas lenguas.

Sobre el pleno del pasado miércoles, explicó que hubo ocho personas en el punto de participación ciudadana, con un tiempo máximo de intervención de tres minutos. Entre ellos, había un vecino extranjero, residente en la isla desde hace 40 años, a quien le costaba expresarse en castellano, por lo que la alcaldesa se dirigió a él en esa lengua. «Con el resto de los vecinos, que ya conocía de plenos anteriores, hablé en mallorquín, tal como hago habitualmente tanto con mi entorno familiar como con sus compañeros de la oposición».

La regidora también señaló que cuando se caldearon los ánimos, pidió un receso de cinco minutos, y en ese momento los vecinos decidieron marcharse, impidiéndole explicar el tema de basuras. Según la alcaldesa, el canal de YouTube del consistorio recoge toda la sesión, incluido un episodio en el que una vecina comenzó a alzar la voz y varios asistentes se levantaron, con silbatos incluidos, en lo que describió como «un paripé». Recalcó que la capacidad de comunicarse en ambas lenguas permite mantener la cordialidad con quienes tengan dificultades con cualquiera de ellas.

La postura de la regidora recibió, en cambio, el respaldo de la principal entidad soberanista de Baleares, la Obra Cultural Balear (OCB). En redes sociales, la organización defendió la actuación de Lascolas: «Todo nuestro apoyo a Xisca Lascolas por ejercer su derecho a hablar en la lengua propia de Mallorca y de Llucmajor, ajustando su actuación al Decreto 49/2018 sobre usos lingüísticos y al Reglamento municipal de normalización lingüística. Consideramos que los vecinos eran unos maleducados que interrumpían el orden del pleno y pretendían impedir que la alcaldesa se dirigiera en nuestra lengua.»

La OCB subrayó además que «la defensa de nuestra lengua oficial es un derecho de la institución y no debe ser cuestionado por quienes no comprenden el catalán».

Desde el pasado verano, los vecinos de s’Arenal han promovido diversas movilizaciones —concentraciones, recogida de firmas y protestas— para reclamar un mayor compromiso municipal con la mejora de calles, parques y fachadas. Denuncian también la escasa vigilancia policial y el abandono de infraestructuras, aunque reconocen cierto avance en la recogida de basura, una de sus demandas históricas.

Durante la misma sesión, el pleno aprobó por unanimidad una moción presentada por el PSOE sobre la tasa de basuras. El partido socialista celebró la medida y reclamó al equipo de gobierno que no se plantee ninguna subida hasta acreditar un aumento real del coste del servicio y garantizar el cumplimiento del contrato de recogida y tratamiento de residuos.

La oposición recordó que, en los últimos seis años, el Ayuntamiento habría recaudado «un millón de euros más de lo debido» a través de esta tasa, según admitieron los propios conservadores.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas