Antiguo cuartel de Son Tous
Así se prepara Son Tous: el antiguo cuartel militar que acogerá a menores no acompañados en Mallorca
Dispone de 64 plazas, aulas, comedor y literas como recurso de emergencia ante la avalancha de pateras: sólo en 2025 llegaron 267 menores inmigrantes
El aluvión de pateras que llegan a Mallorca se traduce en cientos de menores inmigrantes no acompañados que acaban bajo la tutela del Instituto Mallorquín de Servicios Sociales (IMAS). Esta institución del Consell de Mallorca se ocupa de acogerlos, pero ante la saturación que padecen sus centros, se han visto obligados a tirar de un antiguo cuartel militar situado a las afueras de Palma, en una zona aislada. Un emplazamiento ideal para Vox (socio del PP en el Consell), que ya en noviembre defendió que allí se les atendería «sin lujos ni privilegios» mientras el PP deja claro que es una primera acogida.
No han pasado ni dos meses desde que el vicepresidente del Consell, Pedro Bestard (Vox), anunciara la acogida de menores no acompañados en el antiguo cuartel militar de Son Tous. El espacio, aún vacío, ya está habilitado para acoger a 16 menores y se están ultimando las reformas destinadas a cubrir sus necesidades básicas. En cuanto lleguen los primeros inmigrantes menores no acompañados a las islas, Son Tous abrirá sus puertas para ellos.
Son Tous: «Sin lujos ni privilegios»
El edificio tiene tres plantas, dos de estas con cuatro alas, y una situada en la planta baja, la que ya está lista. Lo primero que se encontrarán los niños, niñas y adolescentes al entrar es una recepción un tanto sombría, con un pequeño despacho a mano izquierda, que actuará como sala de reuniones y tutorías.
Las instalaciones ya habilitadas han supuesto una inversión de entre 40.000 y 50.000 euros y también cuentan con habitaciones con literas, zonas comunes, comedor, lavandería, aulas y oficinas, además de cerca de 5.000 metros cuadrados de zonas verdes.
Una de las habitaciones
Todavía falto de un baño, radiadores, cortinas, armarios y una pizarra para dar clases. Y aunque se está trabajando en incorporar estos mínimos, el emplazamiento no está pensado para ser habitado. Sin embargo, su uso es obligado para afrontar una situación «insostenible», teniendo en cuenta que «cada oleada de pateras trae menores», tal como señaló el director general de Inmigración y Cooperación del Govern balear, Manuel Pavón este lunes. Y es que el IMAS tiene actualmente a 430 menores tutelados, una cifra entre 7 u 8 veces superior a su capacidad ordinaria.
Aula de aprendizaje
Una solución de «emergencia»
De esta manera, la entidad se ve obligada a buscar soluciones urgentes como las de Son Tous, mientras el Gobierno de Sánchez sigue mandando menores no acompañados de Canarias a Baleares.
Con la reforma de las tres alas restantes, el edificio tendrá capacidad para unos 64. Una cifra que podría ser insuficiente, y abre la duda sobre si el edificio se llenará demasiado rápido.«¿Que puede quedarse corto en poco tiempo? Ya veremos, esperemos que el ritmo de llegadas no sea como en los últimos años y eso nos permita acelerar y tener más alas disponibles. Si no buscaríamos otros inmuebles, porque el resto ya están sobresaturados y no querríamos que aumentara», expuso el presidente del IMAS, Guillermo Sánchez, en su visita al edificio este miércoles.
En este sentido, el tiempo de estancia será determinante y variará según la velocidad de los procesos. «Algunos podrán ser derivados antes; otros tardarán más y acabarán su acompañamiento aquí», reconoció el presidente del IMAS, recordando que muchos de los menores que llegan en patera tienen 16 y 17 años.
A lo largo de 2025 llegaron a Mallorca 267 menores extranjeros no acompañados, un 27% menos que en 2024, pero un 50% más que en 2023. «Estamos en una situación compleja. Nos alegramos de la reducción, pero puede ser coyuntural. Todavía vivimos una situación de emergencia», advirtió Sánchez.
El centro será gestionado por la Fundación SAMU, y contará por el momento con cuatro auxiliares educativos, un psicólogo, dos mediadores interculturales y un trabajador social. Sánchez dejó claro que el trabajo no será de integración, sino de atención inmediata.
Aprender el idioma desde el primer día
Además de la manutención, servirá para que los menores empiecen a aprender el idioma, elemento clave para su adaptación. «Es un recurso muy necesario que permitirá una acomodación ordenada de la llegada de todos los niños, niñas y adolescentes que llegan a nuestra isla», afirmó.
Facilidad para controlar las edades
La tercera planta del edificio acogerá de forma fija a la unidad de menores extranjeros no acompañados del IMAS, con la intención de que Son Tous se convierta en un centro integral de atención. La cercanía con el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) permitirá agilizar trámites y coordinarse directamente con la Policía Nacional, especialmente en los procesos de determinación de edad y documentación. Si una persona inicialmente considerada adulta resulta ser menor, el traslado al centro podrá realizarse de forma inmediata.
Desde el punto de vista económico, el Consell defiende que Son Tous permitirá ahorrar costes. Al tratarse de un recurso de emergencia y no residencial, sin necesidad de alquiler, el precio diario por plaza -es decir, por menor- se reducirá en torno a un 40%, pasando de 239 a 140 euros, sin renunciar a una atención profesional y especializada.
Más plazas y riesgo de cronificación
Fuentes del IMAS añadieron que la cifra de plazas podría llegar a duplicarse si se instalan más literas (ahora hay dos por habitación) o si, una vez habilitadas todas las alas, se conviertan zonas comunes en dormitorios.
A raíz de estas previsiones, el presidente avisa del riesgo real de cronificación del recurso de emergencias. Con los centros de menores al límite de su capacidad, Son Tous podría dejar de ser un espacio de tránsito para convertirse en una solución permanente, aunque no haya sido diseñado como tal.
Esperando a Sánchez
Por el momento, Baleares tutela a unos 750 jóvenes no acompañados, 300 de ellos argelinos, y el Gobierno central sigue destinando menores procedentes de Canarias. Y las primeras señales de 2026 apuntan a que la presión migratoria no remitirá. En los cuatro primeros días del año han llegado a Baleares 150 personas en patera, frente a las 97 del mismo periodo del año anterior.
En este escenario, el Gobierno balear insiste en que la crisis migratoria que afecta al archipiélago es un problema estructural, mientras el ejecutivo de Pedro Sánchez sigue empeñado en imponer a Baleares un inasumible reparto menores extranjeros no acompañados desde Canarias.