Escaparate de la tienda de muebles de Palma vandalizada con pegatinas por el catalán
Palma
Vandalizan una tienda por hablar español y la denunciante lo celebra: «No nos harán castellanos»
El escaparate del comercio amaneció repleto de adhesivos que rezaban «catalán, catalán, catalán», después de que una independentista lo denunciara en octubre: «No cambiéis de lengua, que reculen ellos»
Primero montó una bronca a gritos en la tienda porque le hablaron en castellano. Después, se marchó indignada al juzgado para denunciar una supuesta «agresión lingüística» y un «delito de odio». Tres meses después, la clienta —Júlia Ojeda Caba, independentista catalana afincada en Mallorca— aplaude el acoso que está sufriendo el comercio como consecuencia de su señalamiento en octubre de 2025. La conocida tienda, ubicada en la calle Aragón de Palma, ha amanecido este martes con los cristales del escaparate cubiertos de pegatinas. Ojeda no lo ha condenado sino que lo ha celebrado en redes con una consigna: «No nos harán castellanos».
Ojeda, miembro del comité político de Alhora, un partido político independentista catalán, difundió rápidamente las imágenes del escaparate vandalizado en su cuenta de X, presentándolas como una victoria. «No cambiéis de lengua, que reculen ellos», alentó. En las fotografías se ven los cristales cubiertos de pegatinas rosas con el lema «catalán, catalán, catalán».
Ojeda recordó que hace unos meses el gerente de la tienda la «expulsó a gritos por hablar en catalán», una versión que el establecimiento negó rotundamente. Desde la tienda explicaron a El Debate que la situación se desbordó por los gritos de la mujer, que acabaron incomodando tanto a los empleados como al resto de clientes. «Creemos que montó el lío a propósito», apuntó una empleada, que deploró la actitud hostil de la clienta.
La mujer acudió al local únicamente para recoger un edredón y el incidente se produjo cuando el gerente le pidió que hablara en castellano porque no la entendía. «Nuestro gerente no entiende catalán y le pidió que se expresara en castellano. A partir de ahí se puso como una loca», relató la dependienta disgustada por la polémica.
Sin embargo, Ojeda dio una versión distinta y aseguró que el responsable del establecimiento le sacó todo el «repertorio», al decirle que «estamos en España, no eres catalana, eres española, qué pone tu DNI y no sé qué de Rufián». Tras el incidente, anunció públicamente una denuncia ante la policía y trasladó la queja a la Plataforma per la Llengua, entidad multisubvencionada por la Generalitat de Cataluña, que se dedica a señalar a comercios y trabajadores que usan el castellano y recopilarlos en memorias anuales.
La denuncia contra la tienda de muebles sigue su curso, al parecer, porque la propia Ojeda lo ha anunciado en su perfil en redes sociales. «Mientras espero la fecha del juicio, me llegan estas fotos», escribió jactándose del ataque vandálico y colaborando al señalamiento de comercio.
Según ha podido saber este diario, el gerente de la tienda, que lleva once años viviendo en Mallorca, asegura entender el mallorquín. Sin embargo, aquel día dijo a la clienta que hablaba rápido y no lograba comprenderla. La situación se desbordó cuando Ojeda se puso «como una loca» y, tras advertirle de que no se permiten gritos en el establecimiento y comprobar que su actitud no cambiaba, el gerente le pidió que se marchara de su tienda. «Todo se sobredimensionó por una tontería», lamentaron desde el comercio.
En octubre de 2025, nada más conocerse la situación, la Plataforma per la Llengua ofreció asesoramiento a la activista. «No hace falta decir que el hecho de ser mujer y catalana ha sido la guinda del pastel», se victimizó Ojeda, que cerró su discurso separatista animando a mantener el enfrentamiento con los ciudadanos españoles: «Somos más fuertes que ellos, no cedáis, los derechos del país y la tierra son nuestros».