El presidente del Consell de Formentera, Óscar Portas.

El presidente del Consell de Formentera, Óscar Portas.Consell de Formentera

Crisis migratoria

Formentera se asfixia ante el abandono del Gobierno: «Tenemos a 200 menores y el único instituto tiene 400 plazas»

Óscar Portas explica que el Consell gasta en la tutela de los jóvenes el mismo presupuesto que recibe para todas sus competencias mientras el Ministerio de Infancia ignora su petición de auxilio 'in situ'

Al presidente del Consell Insular de Formentera, Óscar Portas, le ha tocado lidiar esta legislatura con el espinoso problema de las cada vez más habituales avalanchas de pateras que llegan a la isla. La menor de las Pitiusas es el punto de Baleares más cercano a Argelia, en una ruta migratoria que todos los expertos consideran ya consolidada y que el Gobierno de Pedro Sánchez se niega a reconocer.

A la espera de que el Ministerio de Infancia decida enviar a alguien a la isla a conocer el problema in situ, Portas busca todas las alternativas posibles para afrontar la crisis. Confía, sin embargo, en que si el Gobierno ve «con sus propios ojos» la realidad creada en la isla por la inmigración procedente de Argelia, la situación cambiará.

12.000 habitantes

En estos momentos, la institución tutela a casi 200 menores extranjeros no acompañados. La isla tiene 12.000 habitantes y el presupuesto del Consell roza los 50 millones de euros. El gasto en estos menores extranjeros supera los 10 millones anuales. Es la misma cantidad que recibe la institución por parte del Govern balear para gestionar todas las competencias autonómicas que tiene transferidas.

Para comprobar el disparate que supone obligar a una isla tan pequeña a gestionar un número tan elevado de menores extranjeros no acompañados, basta consultar el decreto estatal que regula el reparto entre comunidades de menores extranjeros llegados a Canarias. Un decreto que, explica Portas, establece que el número de menores extranjeros debe ser 3,5 por cada 10.000 habitantes. «Si lo triplicas», añade el presidente formenterés, «el menor número 13 ya no podría estar aquí. Con 12.000 habitantes y 12 menores, Formentera ya estaría en un 300 % de saturación. Y la realidad es que tenemos ahora mismo a 200». Portas añade otro dato significativo: «Tenemos tutelados a 200 menores extranjeros. Prima el interés superior del menor. Pero no los puedes integrar porque el único instituto de la isla tiene 400 plazas».

¿Devolver la competencia?

El Consell formenterés lleva años reclamando ayuda al Gobierno de Sánchez para afrontar esta crisis. En 2024, incluso, la institución acordó por unanimidad retornar la competencia en menores al Govern balear. No fue posible. «Los letrados de la CAIB no lo ven», explica Portas, «el Govern no ha respondido oficialmente. Y sería una guerra entre administraciones que acabaría en los juzgados y que se eternizaría, cuando nosotros necesitamos soluciones urgentes».

La Delegación del Gobierno tampoco ha dado respuesta a la reciente petición de auxilio del Consell. Superado por el número de menores extranjeros en la isla, el presidente Portas dirigió un escrito al delegado del Gobierno, el socialista Alfonso Rodríguez Badal, solicitando poder utilizar los dormitorios de la carpa habilitada en la isla para la recepción de los inmigrantes adultos que llegan a bordo de las pateras. La respuesta fue que no, en base a que no era un espacio adecuado para menores. «En la carta sale 10 veces la palabra colaboración, pero al final te cierra la puerta», lamenta el presidente insular. Y añade: «Te quedas con la realidad, que es que el Gobierno de España no nos ayudará».

Cadáveres en la costa

En este escenario, el Consell vuelve la vista hacia el Govern de la popular Marga Prohens. No aceptó el retorno de la competencia en menores, pero sí ha aportado fondos para que la institución insular pueda seguir afrontando el elevadísimo gasto que supone hacerse cargo de los dos centenares de adolescentes procedentes de Argelia. Además, la isla está pendiente de que el Ejecutivo autonómico responda a la petición de buscar un espacio, dentro o fuera de Formentera, para poder dar acogida a estos menores extranjeros. «Es un recurso de emergencia», explica el presidente formenterés, «para poder afrontar una avalancha de pateras que cada vez es mayor».

El presidente de Formentera no quiere hablar ya de competencias. El Estado se escuda en que es la comunidad autónoma la competente en menores. La Comunidad Autónoma recuerda que es el Estado el competente en materia de inmigración. La pelota va de un lado a otro mientras en la isla más pequeña de Baleares empiezan a pesar demasiado los cadáveres que llegan a la costa. Y, sobre todo, la falta de recursos para cumplir con lo que fija la ley en materia de menores no acompañados: «Es inviable. Lo que hemos reclamado es coordinación y cooperación entre todas las administraciones. Sería más fácil si el Estado se implicase. Quedamos el Govern y nosotros. Hemos de hacerlo bien».

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