Vista del acceso al ascensor público del Parador de Ibiza desde la Ronda Calvi.
El ascensor 'fantasma' del Parador de Ibiza: oculto, sin señalizar y hay que llamar al portero
Tras la queja del obispo y varios usuarios, Paradores asegura que «siempre ha estado abierto» pero una inspección in situ demuestra que depende del hotel
El ascensor del Parador de Ibiza sigue dando que hablar. Y es que este viernes el director del establecimiento, Pau Arbona, ha acompañado a varios medios de la isla a una visita guiada con la intención de demostrar que el elevador existe. Y, aunque eso es cierto, también lo es que resulta prácticamente imposible conocer su ubicación sin preguntar en recepción. Tampoco se puede utilizar si los recepcionistas no abren la puerta. Y, además, su accesibilidad no es universal, tal y como habían comprometido Turespaña y Paradores y tal y como indicaba la declaración de interés general del proyecto.
Fue el obispo de Ibiza, monseñor Vicent Ribas, el que este miércoles hizo estallar el escándalo al denunciar en la misa de celebración de la patrona de las Pitiusas, Santa María de las Nieves, que el ascensor «está pero no funciona para los ibicencos». Ribas denunció, además, que el Parador solo puede ser disfrutado por «quienes tienen mucho dinero» a pesar de tratarse de un hotel levantado sobre el Castillo, que «también es nuestro».
Las palabras del obispo, seguidas de un comunicado del Ayuntamiento de Ibiza exigiendo la puesta en marcha del ascensor, no cayeron en saco roto. Desde Paradores de España se emitió otro comunicado negando las acusaciones. Y, un día más tarde, se ha facilitado a los medios acceder al elevador de la mano del director del parador.
Un ascensor ilocalizable
Es un hecho que el ascensor público existe. Pero también lo es que carece de cualquier señalización que advierta de su existencia. Por lo tanto, sin una señal que indique dónde se encuentra, es prácticamente imposible que los usuarios puedan utilizarlo.
El ascensor tiene su acceso principal en una de las entradas del parador, ubicada en es Soto. Para llegar al mismo se ha de acceder por una puerta situada en la entrada de vehículos del Parador. Esta está identificada en tres idiomas, catalán, castellano e inglés, como «acceso peatonal». Ninguna referencia al elevador.
Vista del acceso peatonal que lleva al ascensor del Parador de Ibiza.
A través de esta puerta se accede a un largo pasillo y a unas escaleras que permiten descender un nivel para poder entrar en el ascensor. Este realmente no es un elevador solo para el público en general sino que es compartido con los clientes del hotel que, además, tienen otros dos ascensores a su disposición.
El elevador público, que permitió considerar el proyecto de interés general, permite a los usuarios acceder a la Ronda Calvi, en la parte trasera de la Catedral. Además, sube una planta más pero, en este caso, solo para los clientes del Parador, que han de activar el elevador con la tarjeta de la habitación.
En la Ronda Calvi, el acceso al ascensor no tiene ningún tipo de señalización. Uno de los argumentos es que no se ha identificado para evitar que entren personas incívicas en el pequeño rellano que da acceso al ascensor.
El ascensor público está ubicado en el sótano 3 del Parador de Ibiza.
Un parador de «interés general»
Por otro lado, el asunto del ascensor se ha convertido en motivo de batalla política en la isla. En un comunicado, el PP ha acusado al PSOE de intentar «desviar la atención de la cuestión de fondo» por denunciar que la señalización del ascensor y la adecuación del entorno del parador corresponden al Ayuntamiento de Ibiza, gobernado por los populares. En la misma nota, estos han subrayado que lo que tienen que garantizar los socialistas es «que el ascensor del Parador sea de acceso público, tal y como se comprometió y como permitió que el proyecto se desarrollara bajo la declaración de interés general».
El PP ha recordado que el alcalde de Ibiza, Rafael Triguero, ha solicitado a Paradores y a la Secretaría de Estado de Turismo la puesta en marcha del ascensor «en reiteradas ocasiones». Y ha añadido que han sido las denuncias de los ciudadanos y la del propio obispo Ribas las que le han llevado a «reiterar públicamente una reivindicación que responde exclusivamente al interés general».
«Sorprende que el PSOE prefiera buscar responsabilidades en el Ayuntamiento en lugar de dirigirse a las administraciones y responsables de su mismo signo político para exigir el cumplimiento de un compromiso adquirido con todos los ibicencos», ha dicho el PP en su comunicado, «la prioridad debe ser que el ascensor funcione como un acceso público y efectivo a Dalt Vila y no seguir intentando convertir este asunto en una confrontación política para ocultar el verdadero problema».
El PSOE, por su parte, ha apuntado directamente al alcalde como responsable de que el ascensor no pueda ser localizado por los usuarios: «Habla mucho de accesibilidad pero la accesibilidad no consiste solo en tener un ascensor. También significa que la ciudadanía sepa dónde es, que pueda encontrarlo fácilmente, que el recorrido esté bien indicado y que el espacio público para llegar esté limpio, acondicionado y mantenido».
El entorno del Parador de Ibiza en la Ronda Calvi.
Servicio público «clandestino»
VOX, por su parte, ha calificado como «inaceptable» que «una infraestructura presentada durante años como una de las contrapartidas para la ciudad vinculadas a la construcción del parador haya acabado convertida en un ascensor escondido que el ciudadano difícilmente puede encontrar si no sabe previamente que está ahí». La formación ha exigido «explicaciones» a Paradores por lo sucedido: «No basta con poder afirmar sobre el papel que existe el ascensor de uso público. Tiene que ser localizable, estar correctamente señalizado y ser realmente accesible. Si para encontrarlo hay que saber de antemano dónde está y qué puerta hay que abrir, estamos ante un servicio público prácticamente clandestino».
Para acceder al ascensor del Parador de Ibiza hay que bajar escaleras y recorrer un largo pasillo.
La formación también ha arremetido contra el Ayuntamiento «por el estado del entorno de la Ronda Calvi, actualmente degradado y sin acondicionar adecuadamente». Sobre esta cuestión, VOX ha exigido al Consistorio que «aclare inmediatamente cuáles son exactamente las obligaciones asumidas por el municipio y, en caso de confirmarse su responsabilidad, que explique por qué no se han ejecutado antes de la apertura del establecimiento». Además, ha anunciado también que solicitará al Ayuntamiento «toda la documentación relativa a los compromisos municipales relacionados con los accesos al Parador, el acondicionamiento de la Ronda Calvi y la señalización del ascensor público».
«El ascensor existe», ha concluido, «lo que no existe es una señalización que permita al ciudadano saber que puede utilizarlo. Después de tantos años prometiéndolo como una mejora para Ibiza, esconderlo detrás de una puerta sin una sola indicación es tomar el pelo a los vecinos».