Una de las pateras arribadas a la tranquila Colònia de Sant Jordi

Una de las pateras arribadas a la tranquila Colònia de Sant JordiCSS

Inmigración ilegal

Prohens prepara el segundo asalto a Bruselas para activar Frontex tras superar a Canarias: 1.200 inmigrantes en septiembre

La presidenta balear se verá en octubre con la comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, ante el pasotismo del Gobierno

Las cifras son mareantes. Septiembre todavía no ha terminado y las costas de Baleares acumulan ya, según datos de Delegación del Gobierno, un total de 1.191 inmigrantes llegados en patera este mes. La sucesión de desembarcos dibuja con particular claridad la geografía que ha adquirido la ruta migratoria que conecta el norte de África —principalmente Argelia— con el archipiélago: Formentera, Cabrera y el litoral meridional de Mallorca concentran buena parte de las interceptaciones.

El Govern de Prohens lamenta «el abandono de Sánchez» y anuncia una reunión con la comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, para insistir en el despliegue de Frontex. «No pararemos de repetir ante Europa que estamos gestionando sin recursos, sin competencias y sin medios, unos flujos migratorios para los que las islas no estábamos preparadas; y de que estamos siendo abandonados por el Gobierno de España», ha afirmado a preguntas de El Debate.

El detalle de septiembre muestra que la presión no se reparte uniformemente por el archipiélago. Formentera aparece reiteradamente como lugar de desembarco o como referencia geográfica de rescates en el mar: La Mola, S'Estufador, Es Caló, Migjorn, Es Copinar y distintos puntos de la carretera PM-820 se repiten en los partes.

El patrón es significativo porque una parte de las embarcaciones consigue alcanzar tierra sin ser interceptada previamente en el mar. Los grupos son localizados después en playas, caminos o carreteras. No es un fenómeno exclusivo de este septiembre. El Observatorio de Migraciones en el Mediterráneo (OMIMED), de la Universitat de les Illes Balears, calculó que el 39% de las personas registradas en 2025 fueron interceptadas ya en tierra, principalmente en el sur de Formentera e Ibiza y en el entorno de Cabrera. Una evidencia de la falta de «muralla» en la zona marítima.

Cabrera constituye el segundo gran eje. Durante septiembre se han sucedido los rescates al sur y sureste del pequeño archipiélago, además de localizaciones en sus propias costas, como Illes Bledes o el faro de n'Ensiola.

Mientras tanto, en Mallorca la concentración es especialmente visible en Santanyí, Ses Salines y Campos, es decir, la costa sureste que recibe de lleno las corrientes provenientes de África. Cala Santanyí, Cala Figuera, Cala Llombards, Colònia de Sant Jordi, Cala Galiota, el faro de Ses Salines o Sa Ràpita forman un corredor recurrente de llegadas en el sureste y sur mallorquín.

Ibiza aparece con menor frecuencia, aunque también registra episodios en lugares como Playa d'en Bossa, el puerto de Ibiza y Sant Josep de sa Talaia.

La perspectiva de varios años confirma esta geografía. Así pues, entre 2020 y 2025 Mallorca —incluida Cabrera a efectos estadísticos— pasó de 77 pateras y 1.046 personas a 202 embarcaciones y 4.051 personas. Formentera se convirtió en el segundo gran foco: recibió 167 pateras y 2.791 personas en 2025.

De una ruta magrebí a un corredor más diverso

Los partes de septiembre muestran asimismo dos perfiles de procedencia claramente diferenciados: magrebí y subsahariano. Los grupos identificados como magrebíes son los más frecuentes en las comunicaciones examinadas, particularmente en Formentera y en el sur de Mallorca, pero las embarcaciones con personas de origen subsahariano destacan a menudo por transportar grupos mayores. Y no se trata de una anomalía de este mes. El perfil de la ruta está cambiando. En 2025, aproximadamente la mitad de las personas llegadas a Baleares eran de origen subsahariano, frente al predominio magrebí del año anterior. Las pateras con inmigrantes subsaharianos transportaron de media 23,2 ocupantes, frente a 15 en las de perfil magrebí.

Investigadores y organizaciones que siguen la ruta han documentado en los últimos años la incorporación de personas procedentes de países del África occidental y oriental, además de los flujos originados en el Magreb.

Una ruta que se multiplicó por cinco desde la pandemia

La fotografía de septiembre forma parte de un cambio mucho más profundo. En 2020 llegaron a Baleares 1.464 personas por vía marítima irregular. En 2021 fueron 2.402; en 2022, 2.637; y en 2023, 2.194. El salto llegó después: 5.846 en 2024 y más de 7.200 en 2025, según la serie recopilada a partir de datos de la Delegación del Gobierno. En cinco años, el volumen se multiplicó aproximadamente por cinco.

El año pasado marcó hasta ahora el máximo. Interior contabilizó 7.321 personas en 401 embarcaciones en 2025, un incremento del 24,5% respecto a 2024. Baleares llegó a concentrar aproximadamente el 22% de las llegadas marítimas irregulares a España en un ejercicio en el que, paradójicamente, el conjunto nacional descendió con fuerza por la caída de la ruta canaria.

Atención a octubre y noviembre

El comportamiento de 2026 mantiene a Baleares en niveles muy elevados. El titular que resuena en las islas desde hace una semana es que este archipiélago ya ha sobrepasado a Canarias: 5.627 frente a 5.592,a fecha 15 de septiembre. Para el Govern, resulta inaudito que con estas cifras «Frontex no esté aún activado». La presidenta balear declaraba ayer desde Menorca que el propio comisario europeo de Migraciones, Magnus Brunner, le había reconocido hace un año que allí donde estaba en marcha el despliegue de la Guardia de Fronteras y Costas, los números descendían. «El problema es que quien lo tiene que pedir, el Gobierno de España, no lo hace», lamenta la popular. «Por eso seguiremos haciéndolo nosotros por nuestra cuenta», apuntando a una serie de reuniones por parte de la vicepresidenta Antònia Maria Estarellas con responsables de Migraciones en Bruselas, y la que la propia Prohens mantendrá con ^Suica en octubre.

De momento, la llegada de pateras es un suma y sigue constante. De hecho, se espera aún lo peor en las próximas semanas ya que, según un balance de PortsIB para 2020-2025 situó octubre como el mes con más pateras retiradas en sus instalaciones, con 46 y noviembre con 37, por lo que el alud importante está aún por llegar.

Además, la particularidad de Baleares no reside únicamente en el número de personas sino en la dispersión territorial y en la sucesión de intervenciones simultáneas o separadas por apenas unas horas. Los partes analizados para septiembre muestran jornadas con rescates en alta mar mientras otros grupos son localizados en playas, carreteras o caminos de otra isla. En esas operaciones se repiten la Guardia Civil —puestos territoriales, Servicio Marítimo, USECIC, unidades fiscales y de fronteras y, en algunos casos, GEAS—, Salvamento Marítimo y distintas policías locales. En el mar, las actuaciones pueden requerir embarcaciones y medios aéreos; en tierra, el dispositivo pasa a localizar a quienes han desembarcado antes de la llegada de los servicios de vigilancia.

El episodio del 1 de septiembre resume parte de esa complejidad. Una embarcación fue localizada a dos millas al sur de La Mola con 19 personas rescatadas. Dos ocupantes habían saltado al agua antes de que llegara Salvamento Marítimo: uno fue encontrado posteriormente en el muelle de La Savina, elevando a 20 el número localizado, mientras se puso en marcha una búsqueda por tierra y mar para encontrar al segundo.

La acumulación de casos en los últimos días vuelve a mostrar esa dinámica. Solo entre la tarde del 24 y la madrugada del 25 de septiembre fueron rescatadas o interceptadas 104 personas en distintas llegadas en Cabrera, Mallorca y Formentera. Baleares, frontera sur de Europa. Baleares, a la espera de Frontex.

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