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Don Felipe, ante la Asamblea General de Naciones UnidasEFE

Casa Real  El Rey utilizó su margen de libertad para sustituir la palabra «genocidio», que pedía Moncloa, por «masacre»

Desde el Gobierno se filtra que la decisión de evitar esa palabra fue de Zarzuela

El Rey evitó este miércoles hablar de «genocidio», como pedía Moncloa, ante la Asamblea General de Naciones Unidas, y utilizó la palabra «masacre» para referirse a la operación militar que Israel está desarrollando en la Franja de Gaza.

Don Felipe no escatimó adjetivos ni dureza; calificó los hechos de «actos aberrantes» que «repugnan a la conciencia humana y avergüenzan al conjunto de la comunidad internacional», y con la misma contundencia condenó «el execrable terrorismo de Hamás». Pero en ningún momento de su intervención utilizó la palabra «genocidio», que es la que emplea Sánchez para calificar la operación militar en Gaza, aunque este término no lo comparten todos los expertos en asuntos internacionales.

Muchos especialistas dudan de que lo que está ocurriendo en Palestina, donde hay rehenes israelíes y actúa un grupo terrorista, se ajuste a la definición oficial de genocidio: «Intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal».

Jefe del Estado, no de Gobierno

El hecho cierto es que Don Felipe, que es Jefe del Estado y no del Gobierno, utilizó su margen de libertad por sustituir la palabra genocidio por otras similares, pero más ajustadas y menos polémicas, como masacre, para definir la operación militar en Gaza.

Aunque todos los actos del Rey deben ser refrendados por el Gobierno y este discurso también fue consensuado por ambas partes, Don Felipe dispone de un margen de actuación para adecuar sus palabras a las de un Jefe del Estado que representa a todos los españoles, y no hacer suyos los planteamientos políticos o ideológicos del Gobierno de turno. Además, el Rey cuenta con una formación y unos conocimientos mucho más sólidos que el presidente del Gobierno en Relaciones Internacionales.

Lo llamativo es que desde Moncloa se hizo saber que había sido el propio Palacio de La Zarzuela quien suprimió la palabra genocidio del discurso del Rey, mientras que la Casa del Rey evitó pronunciarse al respecto. Según El País, «la decisión última de no incluir la palabra genocidio fue de la Casa Real».

La respuesta de Sánchez

No obstante, en la rueda de prensa que anoche ofreció el presidente del Gobierno desde Naciones Unidas, Pedro Sánchez no quiso responder a los periodistas sobre el hecho de que el Rey no pronunciara este término en su discurso: "Bastante tengo con ser portavoz del Gobierno de España», señaló con cierto desdén, aunque luego, más adelante, añadió que «comparto al cien por cien todo lo dicho por el Jefe del Estado, de la primera a la última palabra».

En otro momento de la rueda de prensa, Sánchez celebró que el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, calificara de «genocidio» lo ocurrido en Gaza: «Bienvenido al grupo de personas que decimos las cosas por su nombre», afirmó Sánchez, estableciendo una vez más un muro entre quienes emplean sus términos y los que no.