Sergio Turull corriendo en el reto de Tarifa a Cap de Creus

Sergio Turull corriendo en el reto de Tarifa a Cap de CreusSergio Turull

El reto solidario de Sergio Turull: una carrera de 2.500 kilómetros contra el cáncer infantil llega a Albacete

Con el reto de correr cincuenta kilómetros, en cincuenta días por las cincuenta provincias de España, el ultrafondista catalán suma un nuevo reto para lograr donaciones que destinará a la Fundación Juegaterapia

Los 2.500 kilómetros totales en el reto solidario por el cáncer infantil, han traído a Sergio Turull hasta Castilla-La Mancha. El ultrafondista catalán cuenta con gran popularidad en redes por su capacidad atleta, tesón y esfuerzo a la hora de conseguir retos inverosímiles.

Aprovechando su fama, el corredor conocido como 'Pitufollow' ya ha protagonizado otros retos solidarios y ahora está de vuelta con su proyecto más ambicioso. Desde el 22 de junio está recorriendo cincuenta kilómetros por el total de la geografía española, pasando por sus cincuenta provincias en una carrera de cincuenta días ininterrumpidos.

Luchar contra el cáncer infantil

El dolor en sus piernas tiene un fin admirable. Todo lo recaudado durante estos cincuenta días de carrera, será donado a la Fundación Juegaterapia. Al final de los cincuenta días y 2.500 kilómetros, Sergio Turull tiene como objetivo recaudar 100.000 euros y a falta de las últimas diez etapas el contador ha superado los 85.000 euros. Todavía pueden donar en migranodearena para impulsar la planta de Oncología Infantil del Hospital Virgen de las Nieves en Granada.

Allí se crearán espacios de recreo que ayuden a los niños con cáncer a pasar una estancia lo más llevadera posible. El año pasado consiguió donar 57.507 euros para el proyecto 'El Jardín de mi Hospi' en el Hospital materno infantil de Málaga, también para niños diagnosticados con cáncer. Para ello, recorrió la costa del Mediterráneo en 23 días en sus 1.500 kilómetros desde Tarifa hasta Cap de Creus.

'Pitufollow' en Castilla-La Mancha

Esta semana le ha tocado cumplir su reto con cinco etapas en la región. Tras su inicio el 22 de junio en Tenerife y el final agendado para el 10 de agosto en Barcelona, Sergio Turull, empezó su carrera en la comunidad castellanomanchega el pasado lunes en Guadalajara.

Aquí se encontró con la etapa 37, a la que asistieron otros corredores presentes en jornadas anteriores. Con alguna parada para descansar y echar algo al cuerpo, completó los cincuenta kilómetros con final en el Ayuntamiento tras un recorrido turístico acompañado a la carrera por su hermana.

El reto pretende visibilizar la importancia de hacer deporte y su hermana cuenta como por casualidad se aficionó a salir a correr tras acompañarle en uno de sus primeros retos. Pensaba hacerlo en patines, pero se vio obligada a ponerse las zapatillas por lo complicado del terreno y desde entonces no ha podido parar.

El martes fue turno de Cuenca en el día 38, donde reconoció quedar gratamente sorprendido por la ciudad, aunque las subidas a falta de diez kilómetros le hicieron menos ilusión. Anécdotas aparte, Turull siempre plantea un circuito durante los primeros cuarenta kilómetros, casi siempre de cinco kilómetros en cada vuelta, para poder disfrutar de los lugares más turísticos al final del recorrido. En Cuenca se paró a ver el río antes de emprender la subida al Castillo para poner fin a una nueva jornada y marchar a Toledo al día siguiente.

Acompañado de multitud de corredores en cada ciudad, provoca un auténtico fenómeno en pro del deporte, los hábitos saludables y la solidaridad con los niños con cáncer. En Toledo llegó a perderse por el casco antiguo disfrutando de unas vistas privilegiadas junto a otros influencers como Sara Baceiredo. La participación de más corredores conocidos motiva la mayor difusión del reto y que mucha más gente pueda colaborar con la causa.

En sus resúmenes publicados en Instagram, se puede admirar el buen ambiente que hay entre los participantes, que dan lugar a una atmósfera sana palpable en los momentos de descanso en los que aprovechan para charlar.

Con la llegada a Ciudad Real el pasado jueves, el reto se acerca a su recta final superados los 2.000 kilómetros. Pese a ser día laboral y comenzar bien temprano la carrera, los corredores ciudarrealeños han recibido en masa al ultrafondista.

Antes de su puesta en marcha ha destacado la importancia de sentirse arropado, porque muchas veces las fuerzas flaquean y la compañía de otros corredores le motiva a completar una jornada más.

Este viernes llega a Albacete para tomar camino en los últimos 500 kilómetros del recorrido y lo hará precisamente en el día de su cumpleaños. Un 1 de agosto diferente, con sabor especial y aunque no sabe si habrá tarta, seguro que habrá unos cuantos kilómetros para echar al cuerpo.

La salida se dio a las 8:30h de la mañana en el Parque de la Pulgosa, lugar donde se citaron todos aquellos que querían acompañarle para empezar el tramo en circuito. Cuando encare los 10 kilómetros finales se adentrará en el corazón de Albacete para recorrer sus calles más reconocidas como el Altozano o incluso el Pasaje de Lodares.

Una vida superando retos

Sergio Turull, de una manera u otra, siempre ha estado ligado al deporte. En su infancia pasó por múltiples disciplinas, pero finalmente en 2012 encontraría su verdadera pasión: correr.

Poco a poco, como puede empezar cualquiera, sintió el 'gusanillo' de la competición, pero todavía fue capaz de ir más allá. Corrió su primer maratón en Barcelona en 2013 y al año siguiente completó por primera vez un triatlón. Si parece poco, ese mismo 2014 logró soportar las doce horas en pista de Barcelona. En 2018 debutarían en un Iron Man y pronto iría más allá con un Ultra Man, además de alguna Spartan por el camino.

Al reto actual del 50-50-50 hay que sumar el del año pasado recorriendo la costa mediterránea desde Tarifa hasta Cap de Creus, pero hay algunos más. En 2019 superó el 'Marathon des Sables' o lo que es lo mismo, cruzar el desierto de Marruecos en una semana. Rememorando a Filípides participó en el reto de 246 kilómetros entre Atenas y Esparta.

Otro de sus grandes retos fue el Camino de Santiago en nueve días de carrera, a través de 800 kilómetros para recaudar por el Autismo en España. También ha dado la vuelta al Mont Blanc corriendo y tras la DANA organizó una carrera virtual para recaudar fondos llegando a la cifra de medio millón de euros.

Como colofón, también organiza viajes a Kenia, meca del atletismo donde se forjan los grandes fondistas a 2.400 metros de altitud y está dirigido al entrenamiento de aficionados junto a los locales en sus 'Kenya Running Camp'.

Estos son solo algunos de sus múltiples retos, casi siempre con trasfondo solitario. Una idea admirable, de las que se deben tomar ejemplo, para de la mano del deporte crear una conciencia social saludable y dar voz a aquellos que no pueden estar corriendo. Esos niños a los que recuerda en cada kilómetro de un reto apasionante.

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