Sergio Vera

Sergio VeraLas Casas Ahorcadas

Sergio Vera y el auge de la novela negra: 'Las Casas Ahorcadas' de Cuenca como referente del género en España

Perder la vista con dieciocho años no frenó el impetu de Sergio Vera, fundador del club y festival de novela negra 'Las Casas Ahorcadas', que presenta el decimosexto curso del mayor referente español del género literario

El fenómeno por el ‘true crime’ y la ficción criminal se abren camino a pasos agigantados copando un extenso abanico de la oferta cultural. En diferentes formatos y con la irrupción de nuevas plataformas digitales, este género cumple con el gusto de millones de lectores y espectadores de títulos que forman parte de la cultura general colectiva.

Algunas obras del estilo, ya forman parte de la historia. Convertidas en clásicos como ‘A sangre fría’ de Truman Capote o en formatos más novedosos como los múltiples documentales de ‘Las niñas de Alcàsser’ o el caso Ted Bundy, el interés del público por conocer de primera mano los horribles sucesos, sitúan al formato a la cabeza de la parrilla ofertada.

En su versión más literaria, el género dedicado al crimen, tanto en relatos verídicos como de ficción, ha animado a un gran número de personas a reencontrarse con la lectura. La conocida, a rasgos generales, como novela negra protagoniza números festivales, encuentros y clubes de lectura. Uno de ellos, de hecho, elegido como el mejor desde 2016, es el de 'Las Casas Ahorcadas' de Cuenca.

La hermandad de lectores liderada por Sergio Vera, promotor de la idea con una historia que merece un relato aparte, ha presentado un nuevo curso. El decimosexto curso del club conquense se sitúa como referente en España de la literatura dirigida a la intriga, horror y psique del crimen.

Redención contra obstáculos

Mencionar a 'Las Casas Ahorcadas' sin destacar parte de la historia de su impulsor resultaría, aprovechando el tema desarrollado, ‘un crimen’. Sergio Vera, multidisciplinar como pocos y luchador incesante, perdió la vista por una negligencia médica a los dieciocho años. Desde niño padeció hidrocefalia. Una válvula en el interior de su cabeza se encargaba de drenar el líquido cefalorraquídeo, pero terminó por no funcionar como se esperaba.

Estudiante de medicina, metido de lleno en la época de exámenes, se pone en alerta cuando de pronto empieza a sufrir mareos, fuertes dolores de cabeza y pérdida de memoria a lo que los médicos no acababan de encontrar razón aparente. Finalmente, operado de urgencia, perdió la vista con el nervio óptico atrofiado.

Miles de preguntas inundaron su pensamiento. A la deriva marchaban prestas sus intenciones de estudio, así como su gusto por la lectura y los videojuegos. Un naufragio forzado, al que no tardó en reponerse. Cambió la medicina por magisterio y además, en inglés. Superó cualquier barrea y terminó por graduarse con un 9,7 de media. La más alta entre todos los estudiantes de cualquier carrera de aquella promoción de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Lejos de detenerse, estudió psicopedagogía y de nuevo en la cima de los expedientes. Con todos los conocimientos adquiridos, no dejó de lado su pasión. Amante de los videojuegos, se sumergió en la búsqueda de la accesibilidad en el sector para personas ciegas. De la mano del tangible formato de Wii se adentró en la aventura. Además de la lectura, Sergio participa en charlas que promueven la inserción de personas ciegas en los videojuegos y ha colaborado con varias desarrolladoras, encontrando en ‘Last of Us’ la saga que le reencontraría definitivamente con el regreso en plenitud a su gran pasatiempo.

Club de lectura del crimen

Logo del club de lectura

Logo del club de lecturaLas Casas Ahorcadas

La llegada del audiolibro supuso un nuevo salto en su pasión lectora. Con la nueva tecnología ha afirmado en más de una ocasión, que es capaz de leer más de cien libros al año. En 2010 crea la reunión de lectores de 'Las Casas Ahorcadas', que en 2013 evolucionaría al todavía actual Festival Internacional de Novela Negra. Media vida dedicada a la promoción de la lectura «por amor al arte» y desde un principio, cuando Sergio Vera ya había perdido la vista. El club cuenta con hasta setenta socios que se multiplican con la celebración del festival.

Hace ya quince años, el incesante lector visitaba la Feria del Libro de Cuenca, que aquel año gozó de la presencia de la escritora Alicia Giménez Bartlett. «Yo había ido a la Semana Negra de Gijón el año anterior, alguien se enteró y me propusieron presentarla y yo me traje a otros autores amigos, como Jerónimo Tristante. El caso es que, en esa feria, me dijeron que estaban interesados en montar clubes de lectura temáticos en la biblioteca Fermín Caballero y me preguntaron si me interesaría montar un club de novela negra», así comenzó todo según relata el abanderado del club.

Pese a la motivación externa, el comienzo no fue sencillo. El club se limitaba a quince socios por la falta de ejemplares y la visita de autores pasó por un arduo proceso para que su presencia pasara de una llamada de Skype a la ansiada presencia en persona del escritor ponente. De quince a setenta, se deduce un crecimiento con tendencia exponencial que no deja de abrirse paso gracias a la irrupción de la novela negra.

Grandes baluartes del género han aterrizado en Cuenca en la anteriores quince ediciones. La constelación de estrellas literarias va desde Carmen Mola hasta Bernard Minier, pasando por Manuel Rivas o Carmen Piñeiro. Su amor por el ejercicio del disfrute literario se contagia en un grupo que no titubea a la hora de participar en coloquios con autores, con los que debatir de su obra en persona.

«Son gente educada, normalmente si no les gusta se callan y hacen crítica constructiva». «En general suelen decir lo que les gusta y luego, si es gente con la que tienen mucha complicidad, porque han venido muchas veces, a estos sí les cae alguna más», comenta Sergio Vera a razón del desarrollo de las sesiones.

Programación del nuevo curso

El presidente del club de lectura criminal Las Casas Ahorcadas de Cuenca, Sergio Vera (Foto de archivo)

El presidente del club de lectura criminal Las Casas Ahorcadas de Cuenca, Sergio Vera (Foto de archivo)Las Casas Ahorcadas

'Las Casas Ahorcadas' ya han recorrido las páginas de hasta trescientos libros y con la ilusión intacta, Sergio Vera, presenta un nuevo curso cargado de alicientes. La novela negra sueca protagonizará la temporada lectora gracias al éxito que tuvo la participación del escritor Anders Delamotte en el último festival, así como el veinte aniversario del best seller ‘Los hombres que no amaban a las mujeres’, de Stieg Larsson.

Tradicionalmente, las temporadas lectoras giran en torno a la evolución de la novela negra en un lugar concreto y además, tratar de encontrar opciones adaptadas al cine para poder realizar una comparación a razón de la riqueza de la obra. Eso sí, el gran aliciente pasa por conocer la visita de autores programada, a propuesta de los socios y coincidiendo con el festival del 4 al 7 de febrero.

Carmen Posadas traspasará las puertas del club para el coloquio sobre la novela ‘Invitación a un asesinato’, «es una especie de versión postmoderna de las novelas de Agatha Christie y pienso contar con Alicia Giménez Bartlett, César Pérez Gellida, y Minier, que ha ambientado una novela en Cuenca, pero es todo muy complicado, porque cuando no tienes presupuesto dependes de tu sex appeal y la buena voluntad del personal», concluye Sergio Vera.

El líder del grupo devorador de libros acaba saliéndose con la suya y su insistencia ha traído a Cuenca a autores de la talla de Leonardo Padura, premio Princesa de Asturias. Un referente en el mundo de la lectura en España, que anima a leer como misión principal. Alejado de opiniones como las recientes de María Pombo que infravaloró la lectura, el conquense señala lo sobrevalorado que están ciertos sectores como el de los influencers y streamers.

«La lectura es clave para tener un buen nivel de competencia lectora, y sin ella no tienes, francamente, muchas posibilidades de terminar con éxito un graduado e ir más allá en los estudios y, si no tienes un buen nivel de estudios, hoy en día, ¿dónde vas? Si eres streamer y buena familia, bien, pero para el resto de los mortales, la competencia lectora y, por extensión, la lectura, son claves», sentenció en su presentación de un nuevo curso de novela negra en Cuenca.

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