Pistachos
El pistacho español tumba al gigante de California: necesita seis veces menos agua
La primera gran comparación entre ambos modelos revela que Castilla-La Mancha produce este fruto seco con mucha menos agua y fertilizantes, aunque California obtiene más kilos y rentabilidad por hectárea
El pistacho cultivado en España planta cara al poderoso modelo agrícola de California con un argumento decisivo en plena preocupación por la sequía: necesita aproximadamente seis veces menos agua por hectárea.
Así lo concluye una investigación que ha comparado por primera vez de forma integral los sistemas de producción de pistacho de Castilla-La Mancha y California, dos de las principales zonas productoras del mundo. El estudio señala que el modelo español también consume casi cuatro veces menos agua por cada tonelada obtenida.
El trabajo, publicado en la revista científica internacional Environmental and Sustainability Indicators, ha sido realizado por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad Complutense, la Universidad de California en Davis y el Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal de Castilla-La Mancha (IRIAF).
Menos agua y menos fertilizantes
La investigación ha analizado factores económicos y ambientales como el consumo de agua, la fertilización, la productividad, la rentabilidad y la estructura de las explotaciones.
Los resultados muestran dos modelos claramente diferenciados. California consigue una mayor producción y una rentabilidad superior por hectárea gracias a un sistema intensivo, pero Castilla-La Mancha destaca por aprovechar de forma mucho más eficiente los recursos naturales.
Además de emplear seis veces menos agua por hectárea y casi cuatro veces menos por tonelada, las explotaciones castellanomanchegas necesitan una fertilización nitrogenada aproximadamente dos veces inferior por cada tonelada de pistacho producida.
Esta diferencia resulta especialmente relevante en un contexto marcado por la escasez hídrica, el aumento de las temperaturas y la búsqueda de cultivos capaces de adaptarse mejor al cambio climático.
El pistacho ecológico gana terreno
El estudio también apunta otra ventaja para el modelo español: sus pistachos alcanzan precios de comercialización más altos, especialmente cuando proceden de producción ecológica.
Castilla-La Mancha cuenta, además, con una mayor implantación de este tipo de cultivo que California, lo que refuerza su posición en un mercado europeo cada vez más interesado en alimentos sostenibles y de calidad.
Los investigadores consideran que el pistacho puede convertirse en un cultivo estratégico para las zonas mediterráneas y en una alternativa para diversificar la actividad agraria en numerosos municipios rurales.
Una alternativa para el campo español
La participación del IRIAF ha permitido incorporar al análisis los datos y el conocimiento técnico del sector productor castellanomanchego. Entre los investigadores figura Esaú Martínez-Burgos, del Centro de Investigación Agroambiental El Chaparrillo.
Las conclusiones pueden servir para diseñar políticas agrarias destinadas a reducir el consumo de recursos, mejorar la adaptación al cambio climático y mantener la rentabilidad de las explotaciones.
El pistacho ha experimentado una fuerte expansión en Castilla-La Mancha durante los últimos años. Las condiciones climáticas y del suelo han convertido a la región en uno de los grandes polos españoles de un cultivo que ofrece nuevas oportunidades económicas al medio rural.
Frente al músculo productivo de California, el campo castellanomanchego exhibe ahora una ventaja con repercusión internacional: producir pistachos gastando mucha menos agua.