Ciudad de Vascos
El «barco fantasma» de 345.000 euros nunca navegó: unas canoas cumplen ahora su misión
Toledo estrena una ruta por el río Uso hasta la Vía Verde y Ciudad de Vascos, el destino para el que se compró la polémica embarcación vendida por solo 68.500 euros
Costó 344.850 euros, podía transportar a 60 pasajeros y estaba equipado con motores eléctricos y paneles solares. Sin embargo, nunca llegó a navegar por las aguas de Toledo ni llevó un solo turista hasta la Ciudad de Vascos. Más de una década después, unas canoas tratarán de cumplir la misión para la que fue adquirido aquel «barco fantasma».
La Diputación de Toledo ha presentado «La Jara Viva», un proyecto con el que pretende convertir esta comarca en uno de los grandes destinos de turismo activo y patrimonial de la provincia. Su propuesta más llamativa es un recorrido fluvial por el río Uso que permitirá alcanzar desde el agua la Vía Verde de la Jara y el yacimiento arqueológico de Ciudad de Vascos.
La institución provincial ha colaborado en la construcción de un embarcadero en el término municipal de Calera y Chozas que hará posible esta nueva experiencia. La actividad se desarrollará junto a la Asociación Calerana de Piragüismo Quenovuelcas, que cuenta con experiencia en la navegación por este espacio protegido.
El itinerario permitirá recorrer un paisaje de gran riqueza ambiental hasta llegar a dos de los principales tesoros de La Jara: el Puente del Salto del Moro, también conocido como Puente Amador, y los restos de una ciudad andalusí que permanece detenida en el tiempo desde hace casi mil años.
La sombra del barco que nunca llegó
La apertura de esta ruta devuelve inevitablemente a la memoria uno de los proyectos más polémicos de la Diputación de Toledo. En 2015, la institución provincial adquirió una embarcación turística por 344.850 euros con el objetivo de llevar visitantes hasta Ciudad de Vascos.
Barco Ciudad de Vascos, Diputación de Toledo
El barco fue diseñado para navegar por aguas tranquilas y disponía de capacidad para 60 pasajeros, accesibilidad para personas con movilidad reducida, motores eléctricos y paneles solares. Sobre el papel, debía convertirse en una puerta fluvial única hacia el yacimiento.
Nunca lo consiguió. La embarcación permaneció durante años varada en Ribadeo, en Lugo, acumulando gastos de amarre, deterioro y sucesivos intentos fallidos de venta. Tras once subastas sin comprador, fue finalmente adjudicada el pasado mes de febrero por 68.500 euros a Astilleros Gondán, la misma empresa que la había construido.
La operación cerró más de una década de polémica, pero no acabó con el objetivo de aprovechar el potencial turístico del río y de Ciudad de Vascos. La diferencia es que ahora no será un gran buque el que intente llegar hasta la antigua medina, sino pequeñas embarcaciones adaptadas a las condiciones del cauce.
Una ciudad islámica congelada en el tiempo
Ciudad de Vascos fue fundada en época omeya, probablemente entre los años 930 y 950, durante el gobierno de Abderramán III. Su posición junto al río no fue casual: desde allí controlaba un punto estratégico de paso en plena frontera entre los territorios cristianos y musulmanes.
La medina llegó a ocupar alrededor de ocho hectáreas protegidas por una imponente muralla. En su interior todavía pueden reconocerse la alcazaba, calles, viviendas y espacios vinculados a la actividad metalúrgica. Fuera del recinto se conservan dos necrópolis y los restos de un arrabal situado junto al arroyo de la Mora.
El abandono definitivo de la ciudad durante el siglo XII permitió que sus estructuras llegaran hasta nuestros días integradas entre rocas, encinas y barrancos. Ese aislamiento ha convertido el yacimiento en uno de los conjuntos arqueológicos más singulares de Castilla-La Mancha.
La recuperación de la Vía Verde
«La Jara Viva» incluye también la recuperación de la Vía Verde de la Jara. La Diputación ha destinado 105.528 euros a la redacción del proyecto técnico de rehabilitación, dividido en tres fases debido a su complejidad.
Actualmente, se trabaja en el primer tramo, comprendido entre Calera y Chozas y el túnel, atravesando Aldeanueva de Barbarroya. Tragsatec tiene previsto entregar el documento a comienzos de octubre para remitirlo posteriormente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. El horizonte señalado para el inicio de las obras es 2027.
A esta inversión se sumarán otros 225.294 euros para reforestar terrenos degradados, mejorar las estaciones de Calera y Chozas y Aldeanueva de Barbarroya y acondicionar el apeadero de Pilas. Las actuaciones se desarrollarán entre noviembre de 2026 y noviembre de 2027.
Las reservas para la nueva ruta en canoa podrán realizarse a través de los ayuntamientos de Calera y Chozas y Aldeanueva de Barbarroya, de la Diputación de Toledo y de la página de Quenovuelcas.
El «barco fantasma» nunca llegó a Ciudad de Vascos. Once años después, unas canoas intentarán completar aquel viaje pendiente y devolver al río la llave de una ciudad abandonada hace un milenio.