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Pedro Sánchez, con La Mareta al fondo

Pedro Sánchez, con La Mareta al fondo

Investigación

Moncloa se ríe de todos y asegura que las vacaciones de Sánchez en La Mareta mientras Ceuta era invadida solo costaron 271 euros

El Debate accede al documento que solo imputa un gasto ridículo en comprarle plantas a Sánchez y esconde el derroche real, que acumula una factura de 230.000 euros, y la lista de invitados como el comunicador Calleja

Ningún presidente del Gobierno en 32 años hizo lo que Pedro Sánchez ha hecho este verano: meterse entre pecho y espalda 27 días de vacaciones con alguna interrupción, la mayoría de ellos en el palacio cedido por Juan Carlos I al Estado, en plena invasión de Ceuta instigada por Marruecos. Y ahora bate otro récord igual de dudoso: decir que ese largo descanso en La Mareta, acompañado por familia y un número indeterminado de amigos, solo le costó a los españoles 271,9 euros, el importe de unas plantas compradas para la ocasión.

Así figura en la documentación a la que ha accedido El Debate con la que La Moncloa pretende esconder el coste real de las lujosas vacaciones de Pedro Sánchez, que acumulan un derroche de 230.000 euros en los últimos años y ahora, por arte de magia, se reducen al importe de un par de noches en un hotel humilde de Benidorm. Obviamente, la cuenta tiene truco.

La historia es la siguiente. Pedro Sánchez ha defendido su derecho a vacacionar aunque según él, un presidente nunca desconecta y está «siempre al pie del cañón». Mientras, Ceuta fue invadida el pasado 30 de julio por una avalancha de más de 70.000 inmigrante ilegales, en un acto calificado provisionalmente por la jueza de la Audiencia Nacional, María Tardón, de «guerra híbrida».

La magistrada instruye la causa abierta por la comisión de presuntos delitos que comprometen la paz o independencia del Estado, entre otros. Nada de todo esto sacó a Sánchez de sus lujosas vacaciones, «un derecho que tenemos los políticos».

El Debate ha desvelado numerosas exclusivas sobre el uso personalista que tanto el presidente como su mujer imputada, Begoña Gómez, vienen haciendo de lo público a lo largo de sus 8 años de mandato. A pesar de la permanente opacidad del presidente del gobierno, las investigaciones de este periódico han sacado a la luz pública el lujoso estilo de vida de Sánchez costeado por las arcas públicas, que supone un buen ‘pico’ para los españoles. No solo por lo que gasta directamente, - más de 230.000 euros en La Mareta los últimos años -, sino también por el coste de tener a punto los palacios en los que veranea.

Este año, ha vuelto a elegir La Mareta, en Lanzarote, un lugar en el que puede aislarse del mundo, haciendo listas de música y olvidando que Ceuta se ahoga tras la invasión de inmigrantes, como ocurrió este verano, o que España se quema, como pasó el anterior. 24 días de asueto a costa de las arcas públicas, que el presidente defendió en una entrevista en la cadena Ser. «He trabajado y he descansado, son mis derechos», sentenció el presidente, para después pasearse por el plató de ‘Mañaneros’ en La 1, donde aseguró que «no se previó una llegada masiva de migrantes» a Ceuta. Esta entrevista ha supuesto todo un enfrentamiento en el seno de la corporación, ya que el Consejo de Informativos de RTVE considera que «este tipo de entrevistas deben realizarse por personal de Radio Televisión Española».

Pedro Sánchez durante la entrevista en TVE

Pedro Sánchez durante la entrevista en TVEEl Debate

Las vacaciones de Sánchez en La Mareta han costado solo 271, 9 euros en plantas

Patrimonio Nacional trata de maquillar los gastos que han supuesto estas vacaciones. Su presidenta, Ana de la Cueva, en un documento al que ha accedido en exclusiva El Debate, manifiesta que «el único gasto que podría considerarse vinculado a la estancia del Presidente del Gobierno en La Mareta son 271,9 euros, correspondientes a la adquisición de plantas, realizado en el mes de julio» que únicamente atribuye al presidente el gasto en colocar nuevas plantas de cara a su llegada.

La presidenta de Patrimonio Nacional se vio envuelta en un gran escándalo en 2022 al intentar colocar a Ignacio Manrique de Lara, marido de su amiga y exministra Nadia Calviño, en un puesto de alta dirección en el organismo dependiente del Ministerio de Presidencia.

Sin embargo, reconoce que no ha sido el único desembolso de dinero público destinado a un palacio que suele frecuentar el presidente para sus vacaciones y al que no se le conocen más usos que el de servir de residencia de verano para Sánchez, pese a tener un convenio suscrito con el Ministerio de Turismo para promocionar la isla de Lanzarote. De hecho, se han realizado varias actuaciones a lo largo del año que suman 57.124,93 euros.

En concreto, se han destinado 344,54 euros a la «renovación de equipamiento de cocina», a lo que hay que añadir 16.049,99 euros para el mantenimiento ordinario y limpieza de «piscinas y lagos para los años 2026 y 2027». Pero la partida más abultada corresponde a una serie de reparaciones que se han realizado y que ascienden a 40.730,40 euros.

Resolución de Patrimonio Nacional del pasado 16 de septiembre

Resolución de Patrimonio Nacional del pasado 16 de septiembre

Resolución de Patrimonio Nacional del pasado 16 de septiembre

Resolución de Patrimonio Nacional del pasado 16 de septiembre

Estos trabajos han consistido, según Patrimonio, en «reparaciones diversas en elementos estructurales de la residencia para resolver patologías detectadas en las terrazas del edificio principal, reparación del vaso del lago central en aquellas zonas afectadas por la acción de raíces y aplicación de pintura impermeabilizadora para protección de las terrazas».

Además, el alto cargo del organismo ha procurado desvincular estas obras de la presencia de Sánchez, haciendo constar expresamente que «los dos últimos gastos señalados no han sido motivados específicamente por la preparación de la residencia para su ocupación durante el periodo estival, sino que responden a actuaciones ordinarias necesarias para garantizar el adecuado mantenimiento y conservación de las instalaciones», pese a que solo tiene un inquilino anual: el propio Sánchez.

Moncloa esconde cuánto dinero se ha gastado Sánchez en La Mareta este verano

Sin embargo y pese a la ayuda de Patrimonio, lo cierto es que Moncloa vuelve a tirar de opacidad y esconde los datos claves que, como en anteriores ocasiones, El Debate ha logrado desvelar. Así, en relación a los «gastos presupuestados para la estancia del presidente del Gobierno y su familia en La Mareta en el periodo estival» y la relación de acompañantes de Sánchez y el coste que esto supone para las arcas públicas, Presidencia mantiene un silencio total, por lo que los servicios jurídicos que asesoran a este periódico en el ejercicio del derecho de acceso a la información ya han emprendido acciones legales al respecto de esta nueva ilegalidad.

Ha sido de público conocimiento que los padres del líder del PSOE se trasladaron a la isla para pasar unos días de descanso en esta singular residencia que el rey Hussein de Jordania regaló a Juan Carlos I a finales de los 80, –que la donó a Patrimonio Nacional–, y que ahora disfruta Pedro Sánchez, junto a su familia y amigos, como el televisivo Jesús Calleja.

A este respecto, Moncloa se ha mostrado hermética acerca de la identidad de sus invitados personales, alegando que «no dispone de un registro de visitas al domicilio familiar como jefe del Ejecutivo ajenas a la actividad de Presidencia del Gobierno», según consta en un documento fechado el pasado 1 de junio con el membrete de la Secretaría General de Presidencia del Gobierno y que obra en poder de El Debate.

Aun así, las cantidades de dinero que maneja Sánchez para sus vacaciones son propias de cualquier hotel de lujo, tal y como ha venido relatando El Debate. Miles de euros destinados a alojamiento, manutención y desplazamiento que se contabilizan sin explicación alguna, teniendo en cuenta que Sánchez disfruta de un palacio oficial, perteneciente a Patrimonio, y que sus traslados a la isla de Lanzarote se realizan en Falcon.

Pedro Sánchez en el Congreso

Pedro Sánchez en el CongresoCongreso de los Diputados

En concreto, el pasado 2025, en plena oleada de incendios, Sánchez gastó 44.975,19 euros durante sus vacaciones en el palacio de Costa Teguise, de los que 11.322,65 corresponden a alojamiento; 22.711,41 euros a manutención y 10.941,13 euros en concepto de locomoción, personal de seguridad excluido. Además, Moncloa sigue sin explicar a quién invitó a esta espectacular residencia, ya que se niegan de forma reiterada a informar de ello, pese a tener la obligación legal de hacerlo.

De hecho, aunque el presidente del Gobierno pasó el pasado verano con su mujer, Begoña Gómez, y sus dos hijas, Ainhoa y Carlota, a las que también se sumaron sus padres, Pedro Sánchez y Magdalena Pérez Castejón; su cuñado, Miguel Ángel, y su concuñada, Fayette Proper, tal y como publicó este periódico, Moncloa se niega a reconocerlo, incumpliendo lo ordenado en la resolución del Consejo de Transparencia número 1403-2025 del pasado 21 de noviembre. Este documento legal exigía a Presidencia a facilitar una «relación de invitados que han acudido a la residencia, con indicación de la razón de su permanencia en la residencia vacacional del Jefe del Ejecutivo y secretario General del PSOE».

Sánchez esconde reiteradamente el nombre de sus invitados a La Mareta

A día de hoy, Moncloa no lo ha explicado y pone como excusa que «no dispone de un registro de visitas al domicilio familiar del jefe del Ejecutivo ajenas a la actividad de Presidencia del Gobierno». Un argumento difícil de creer pues es, cuanto menos, poco probable, que alguien se cuele entre los muros de este palacio sin ser identificado correctamente por el dispositivo de seguridad de Sánchez.

Además, Sánchez repite este patrón año tras año. Escapa de los problemas que atenazan al país, desde la pandemia a la crisis de Ceuta, pasando por los graves incendios, poniendo tierra y océano de por medio, haciendo posados veraniegos sobre un escritorio para calmar las aguas, y sin aclarar, además, qué tipo de autorización administrativa ha recibido el presidente para disponer de este palacio a su antojo, pese a que este periódico lo ha solicitado expresamente sin obtener respuesta.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una videoconferencia reciente desde el Palacio de La Mareta

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una videoconferencia reciente desde el Palacio de La MaretaEuropa Press

A esto hay que añadir que todos sus días de descanso llevan aparejadas facturas de miles de euros sin que Moncloa ofrezca aclaraciones sobre el destino de estos fondos públicos. En concreto, entre 2020 y mayo de 2023, Sánchez destinó casi 185.000 euros a 88 días de descanso en los palacios del Estado, de los que 159.699,68 euros se dedicaron a disfrutar de todo tipo de comodidades en el palacio de La Mareta.

Según los documentos remitidos por Moncloa, tras más de dos años de disputa que ha culminado en los requerimientos legales efectuados en el curso del procedimiento que se sigue ante el TSJM, el presidente disfrutó de la residencia real de Lanzarote para sus vacaciones en cuatro periodos distintos. El primero de ellos fue del 5 al 14 de agosto de 2020 y costó a los españoles más de 13.000 euros, de los cuales 2.437,56 euros corresponden a alojamiento; 3.964,96 euros a locomoción; y 6.743,23 euros a manutención.

Relación de los gastos de vacaciones de Pedro Sánchez

Relación de los gastos de vacaciones de Pedro Sánchez

Relación de los gastos de vacaciones de Pedro Sánchez

Relación de los gastos de vacaciones de Pedro Sánchez

Relación de los gastos de vacaciones de Pedro Sánchez

Relación de los gastos de vacaciones de Pedro Sánchez

Relación de los gastos de vacaciones de Pedro Sánchez

Relación de los gastos de vacaciones de Pedro Sánchez

También se trasladó a la isla al año siguiente, del 04 al 20 de agosto de 2021, cuando disfrutó de las vacaciones más costosas de todas, pues alcanzaron los 84.505,06 euros, de los cuales 22.385 euros se derivan del alojamiento; 33.312,75 euros de locomoción; 27.902,06 euros de manutención y 905,25 euros de mantenimiento. Mientras que, un año después Sánchez destinó más de 50.000 euros para sus lujos. En concreto, 8.249,25 euros a alojamiento; 9.277,18 euros a locomoción; 7.623,7 a mantenimiento, a los que hay que añadir, nada menos que 25.144,86 euros a manutención. La cuarta estancia fue en la Semana Santa de 2023, cuando el presidente regresó a Lanzarote con un gasto asociado de 11.753,88 euros.

Pero a las vacaciones en Lanzarote hay que añadir otros palacios y lugares de retiro de carácter público que Sánchez ha usado desde que llegó a Moncloa. De hecho, durante los primeros años era frecuente que utilizase Las Marismillas, en Doñana, para sus días de descanso y este año también ha acudido en Semana Santa. Allí se desplazó en el verano de 2020, donde se gastaron casi 17.000 euros de dinero público, debido a una enorme factura de 10.549,54 euros en manutención, a lo que hay que añadir, 3.750 euros de alojamiento y 2.664,76 euros de locomoción. La segunda ocasión fue para despedirse del 2021, una estancia que se prolongó desde el 29 de diciembre de 2021 hasta el 4 de enero de 2022 y costó a los españoles 4.421,24 euros.

El palacio de las Marismillas, en una imagen de archivo

El palacio de las Marismillas, en una imagen de archivoEFE

Además, la presencia de Sánchez en Las Marismillas también ha implicado un gasto en conservación y mantenimiento. De hecho, tal y como publicó este periódico, el Gobierno gastó más de 751.000 euros procedentes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), la herramienta dependiente de los Fondos Next Generation de la Unión Europea creada para rescatar a los países tras la pandemia para realizar mejoras en este palacio, durante el tiempo en el que era el ‘favorito’ del presidente, entre los años 2019 y 2022.

En concreto, gastó 335.000 euros de los Fondos Europeos para reparar los tejados y fachadas del palacio; arreglar puertas, cristaleras y balcones; pintar los interiores y las fachadas del complejo; además de reformar el solárium, a lo que hay que sumar otros 375.000 euros destinados a instalar un sistema de energía fotovoltaico.

De esta forma, se puede comprobar cómo Sánchez dedica gran cantidad de recursos públicos a unas vacaciones en palacios de lujo que se encarga de que estén a punto para su llegada. Una llegada que suele ser en Falcon y acompañado de su familia, con el gasto público que todo esto supone, sin que el Gobierno haya precisado nunca el coste total que genera su ‘avión privado’.

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