Botellas de vino Tostadillo del Cura

Botellas de vino Tostadillo del CuraArtesa Gourmet

El exclusivo vino leonés que necesita hasta 30 kilos de uva para elaborar un solo litro

El tostadillo es un vino almibarado que muy pocas bodegas se atreven a comercializar

Durante un showcooking en el Congreso Soria Gastronómica 2025, el chef Juanjo Losada, del restaurante leonés Pablo –una estrella Michelin–, sacó a relucir un desconocido y exclusivo vino que «necesita hasta 30 kilos de uva para elaborar un solo litro».

Como apuntó, se suele supeditar más bien a un ámbito casero y artesanal, debido a lo exigente de su producción a base de uvas secas. Se trata del tostadillo, un caldo se suele servir de postre al final de las comidas, que también se elabora en Potes (Cantabria) y que muy pocas bodegas se atreven a comercializar.

Este vino dulce elaborado a base de verdejillo es popular en Valdevimbre, donde se encuentra el Museo del Vino, que hace referencia a estas bebidas de la zona que se comercializan bajo la DO León. Allí lo han elaborado bodegas como Crisálidas, cuyo caldo tiene un color que tira a violeta, o el de la Bodega Albanto, en Grajal de Ribera, que emplea 20 kilos de uva.

Cuesta mucho encontrar referencias a este vino elaborado con uva de la variedad albarín blanco, aunque, como señala el portal León Virtual, se realiza tradicionalmente, además de en Valdebimbre, en muchas localidades más de las comarcas del Páramo, Vega del Esla y Los Oteros.

Vino Veintekilos de la Bodega Albanto

Vino Veintekilos de la Bodega AlbantoSieteLobas

«Para su realización la uva del país, de modo natural, se deja secar en los desvanes convirtiéndose en «pasa» para en ese momento ser prensada y obtener esta auténtica joya de la tradición», añaden sobre este tipo de caldos.

«Casi inconcebibles hoy en día»

Desde la quesería SieteLobas, en Ardón, detallan que «tradicionalmente se elaboraba con una uva muy limpia y seleccionada soleándola en febrero. La vinificación de ese mosto que era casi néctar y el paso del tiempo con trasiegos en diferentes botas o tinajas lograban un producto único».

Desde este comercio añaden que son «técnicas ancestrales que nos recuerdan los ritmos y perspectivas de la vida en tiempos pasados. Tan prolongados que son casi inconcebibles hoy en día. De hecho, por aquí en Ardón, se dice que el tostadillo se elaboraba pensando en los postres de los bautizos o comuniones de tus nietos cuando aún no tenías ni novia».

En el caso de los tostadillos cántabros, es mucho más fácil encontrarlos y sus precios oscilan bastante, aunque suelen partir desde los diez euros.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas