La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala Santamaría, en una imagen de archivo

Descripción de la imagenRicardo Ordóñez

La alcaldesa de Burgos afrontará una nueva cuestión de confianza tras el bloqueo de PSOE y Vox al Presupuesto municipal

Es la segunda vez en esta legislatura que la dirigente 'popular' se someterá esta fórmula

El bloqueo de PSOE y Vox al proyecto del Presupuesto Municipal para 2026 ha llevado al Ayuntamiento de Burgos a un nuevo escenario de inestabilidad. La alcaldesa 'popular', Cristina Ayala, se someterá a una cuestión de confianza el próximo 8 de enero, después de que ambos grupos de la oposición tumbaran las Cuentas en el Pleno celebrado este lunes.

El Ejecutivo municipal presentó un Presupuesto de 269 millones de euros, un 7,6 % más que en 2025, que calificó de «realista e inversor» y que contempla 34,7 millones destinados a inversiones, así como la posibilidad de solicitar un crédito de 25 millones de euros. Sin embargo, el voto negativo de ambas formaciones impidió su aprobación y abocó al equipo de Gobierno del PP a activar, por segunda vez en la legislatura, una cuestión de confianza, después de la ya celebrada para sacar adelante los presupuestos de 2025.

En el caso de que Ayala no supere la cuestión de confianza, PSOE y Vox dispondrán de un mes para intentar conformar un nuevo gobierno y presentar unos Presupuestos alternativos. Si no alcanzan un acuerdo en ese plazo, las Cuentas presentadas por el equipo de Ayala quedarían aprobadas de manera inicial.

Las diferencias

El debate presupuestario celebrado este lunes evidenció las profundas diferencias entre los tres grupos municipales, con reproches cruzados durante una sesión extraordinaria marcada por la tensión política. Ayala recriminó al portavoz de Vox, Fernando Martínez-Acitores, que para llegar a un acuerdo en Burgos exija «asuntos que no pide en otras ciudades», como Valladolid o Alicante. Entre ellos citó la retirada de ayudas a organizaciones que trabajan con personas migrantes, una de las condiciones planteadas por Vox en la capital burgalesa.

Tanto la alcaldesa como el concejal de Hacienda, Ángel Manzanedo, defendieron el proyecto presupuestario para 2026 y reiteraron su carácter «realista». Ayala apeló además al entendimiento entre las formaciones de la derecha y sostuvo que «los burgaleses esperan acuerdos» entre ambos partidos para evitar gobiernos de izquierda en la ciudad.

Desde Vox, su portavoz criticó «el fondo y las formas» de la negociación presupuestaria y recordó que su grupo confió en el equipo de Gobierno al apoyar dos modificaciones presupuestarias de unas cuentas que inicialmente había rechazado. Según explicó Martínez-Acitores, en la primera se propuso retirar el proyecto del ambigú del Paseo de la Isla y, en la segunda, el de Xpande, iniciativas que, a su juicio, se han mantenido posteriormente mediante acuerdos de la Junta de Gobierno, lo que calificó de «traición». Asimismo, lamentó que durante la negociación de las cuentas de 2026 no se permitiera a Vox exponer «40 propuestas».

La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala Santamaría, en una imagen de archivo

La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala Santamaría, en una imagen de archivoRicardo Ordóñez | Ical

Por su parte, el portavoz del PSOE, Josué Temiño, acusó a la alcaldesa de mantener una actitud «soberbia» y de gobernar desde la «improvisación», con un presupuesto que, según afirmó, repite partidas similares a las de 2024 y 2025. También criticó que el PP haya presentado unas cuentas «tardías y atropelladas» y señaló que su grupo tuvo que registrar una enmienda para incluir ayudas a Cáritas en materia de migrantes.

Además, Temiño advirtió de que el proyecto presupuestario depende de un préstamo de 25,2 millones de euros, que calificó de «brindis al sol», y justificó el voto en contra de su grupo en la defensa de «un modelo de ciudad diferente».

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