El secretario general del PSCyL, en una imagen de archivo
Elecciones Castilla y Léon 2026
El PSOE busca proteger la campaña electoral de Castilla y León del desgaste de Aragón
Para el candidato socialista a la Junta, Carlos Martínez, los resultados de Aragón revelan el «fracaso» de Feijóo de nacionalizar los argumentos para adelantar las elecciones
El PSOE de Castilla y León (PSCyL) insiste en marcar distancias con Aragón, donde la formación ha perdido cuatro escaños y protagonizado uno de los peores episodios de su historia electoral en esa comunidad. Varios miembros del PSCyL han subrayado en las últimas horas la necesidad de evitar extrapolar lo ocurrido en Aragón a Castilla y León, que el 15 de marzo celebrará sus elecciones autonómicas. El objetivo es que el debate electoral se juegue en clave estrictamente autonómica.
En ese sentido se pronunció el secretario general del PSCyL y candidato a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez. «Hacerlo sería un flaco favor a la inteligencia de los castellanos y leoneses», que «saben perfectamente lo que nos jugamos en las próximas elecciones», dijo Martínez, para quien la próxima cita con las urnas debe leerse como una rendición de cuentas tras 40 años de gobiernos del PP en Castilla y León y, en particular, por los siete años de «inmovilismo y parálisis» del Ejecutivo de Alfonso Fernández Mañueco.
A juicio del líder socialista, los resultados evidencian el «fracaso» del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en su intento de nacionalizar el adelanto electoral. «Veo que es el caballo de Troya del Partido Popular porque se lo está entregando a la extrema derecha», dijo tras conocer los resultados.
Presentación de la candidatura a las Cortes del PSOE encabezada por Carlos Martínez, imagen de archivo
Antes incluso de que se celebraran las elecciones de Aragón, Martínez ya había advertido contra cualquier paralelismo y había defendido que «cuando las elecciones son en Castilla y León, vamos a hablar de Castilla y León".
En su valoración política, reconoció que el PSOE debe hacer autocrítica tras los resultados aragoneses y reflexionar sobre el respaldo obtenido por opciones que, dijo, «plantean soluciones sencillas a problemas complejos», una reacción que vinculó al sentimiento de abandono de parte de la ciudadanía.
Mantiene la estrategia
Desde la dirección autonómica del partido, la vicesecretaria general del PSCyL, Nuria Rubio, también respaldó ese planteamiento y defendió que Castilla y León afronta la próxima cita electoral con un contexto propio, diferente al de otras comunidades. «El resultado va a ser distinto al de otros territorios. Seguiremos trabajando para que así sea», afirmó Rubio, que subrayó que el PSOE no ha modificado su estrategia tras lo ocurrido en Aragón.
La dirigente socialista insistió en que la formación mantiene la misma hoja de ruta que ha venido defendiendo en los últimos meses y que el discurso autonómico no responde a cambios de última hora. «No es diferente a lo que hemos hecho durante todo este tiempo», recalcó.
En ese escenario, desde el PSOE advierten de que el PP «va a poner el cheque en blanco» para asegurarse el apoyo de Vox, mientras la formación de Abascal deberá decidir si quiere «sustituir al PP o convertirse en su muleta permanente», un contexto que, a juicio de los socialistas, refuerza la necesidad de blindar la campaña autonómica frente a extrapolaciones externas.
El PSOE perdería tres procuradores
Los sociliastas miran al 15 de marzo con la aspiración de situarse como primera fuerza más votada y confían en que la fragmentación del bloque de la derecha, especialmente por el papel de Vox, juegue a su favor.
Sin embargo, y según una encuesta realizada a finales de año por SyM Consulting para La Nueva Crónica, el Partido Popular volvería a ganar las elecciones en Castilla y León con holgura, pese a perder dos procuradores respecto a 2022. Con una estimación del 32,02 % de los votos, Alfonso Fernández Mañueco obtendría 29 escaños en las Cortes, dos menos que en los últimos comicios.
En segundo lugar se situaría el PSOE, que con un 27,44 % de los sufragios lograría 25 procuradores, tres menos que hace cuatro años, en un contexto marcado por los múltiples casos de corrupción que desde hace tiempo afectan al partido y al propio Gobierno de Pedro Sánchez.
Por su parte, Vox sería la fuerza que más crecería. La formación liderada por Santiago Abascal, que tiene a Carlos Pollán como candidato a la Presidencia, alcanzaría el 20,6 % de los votos y aumentaría su representación hasta los 19 escaños, seis más que en 2022, cuando obtuvo 13.