Borrell denunció que el supuesto déficit fiscal de Cataluña no era más que un mito
El victimismo económico del independentismo Cuando Borrell desmontó las «mentiras» separatistas sobre el maltrato fiscal a Cataluña
En pleno auge del proceso independentista, el exministro socialista desarmó los argumentos de los separatistas sobre esta cuestión
Ahora el PSOE quiere un gran pacto económico y fiscal para Cataluña para asegurarse los votos de Junts y ERC para la investidura de Pedro Sánchez
En pleno auge del proceso independentista, el actual Alto Representante de la Unión Europea y exministro socialista Josep Borrell se encargó de explicar por activa, por pasiva y por perifrástica que lo del déficit fiscal de Cataluña no era más que un mito y un argumento que usaban los separatistas para ganar adeptos a la causa, especialmente después de una crisis económica como la de 2008.
Pero Borrell también decía que no era buena idea dirigir la mirada a Alemania, país, que, según los independentistas, fijaba en un 4 % la solidaridad de sus Länder. Y es que eso era, simplemente, mentira. Argumentos que el exministro repitió al entonces vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, en un cara a cara que aún se recuerda por la falta de respuesta del republicano.
Todo ello viene a propósito de una información publicada por El Debate, sobre el borrador de acuerdo que había hecho el PSOE para asegurarse el voto de ERC y de Junts a la investidura de Pedro Sánchez. No sólo recogería la amnistía, sino también un gran pacto económico y fiscal para Cataluña, que, a su vez, serviría como contrapartida para que las formaciones separatistas apoyen los Presupuestos Generales de 2024.
Borrell, exministro del PSOE, precisamente, recordaba cómo el entonces consejero de Economía Andreu Mas-Colell, a finales de 2014, aseguraba que la diferencia entre los impuestos que los catalanes aportaban al Estado y lo que recibían a cambio, sería de unos 3.228 millones, o lo que es lo mismo, un 1,5 % del PIB aproximadamente. Una cifra que quedaba muy lejos de la que hasta entonces había calculado la Generalitat, y que era de 16.000 millones de euros.
Cifra, que, por cierto, el actual ejecutivo catalán ha ampliado, y ya sitúa en 22.000 millones, en «máximos históricos», en 2021. Otra formación, Junts, calcula que la deuda histórica del Estado con Cataluña es de 450 mil millones de euros.
Voluntad de «engañar»
En cualquier caso, y sobre ese dato de los 16.000 millones, Borrell decía que, de entrada, «está calculada por un método muy particular que la sobrevalora de forma injustificada, basado en supuestos nada realistas y que confunden a la opinión pública con su significado. Las cuentas mal hechas y peor explicadas –o mejor dicho, presentadas con la manifiesta voluntad de engañar sobre su significado– han generado un cuento que mucha gente se ha creído de buena fe», sentenciaba Borrell en un artículo periodístico.
El exministro aseguraba que no hay una única forma de calcular este déficit. Es decir, que no existe 'la' balanza fiscal como tal, sino que hay hasta nueve maneras diferentes de calcularlas. Se trata, aseguraba, de explicar qué método se está utilizando, pero la Generalitat, añadía, «casualmente» estaba escogiendo la que da la cantidad más elevada, y sin tener en cuenta cuestiones como «neutralizar o no, cómo neutralizar, por población, por gastos, por una combinación», entre otros aspectos.
Pero también recordaba Borrell, cómo el entonces consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, había asegurado en un informe que, en caso de una Cataluña independiente, con los impuestos que pagarían los catalanes se cubrirían sin ningún tipo de problemas los costes de los servicios públicos que recibían del Estado. Y no sólo eso, sino que, además, quedaría un «pequeño excedente».
Josep Borrell, al hilo de este mensaje del consejero, se preguntaba: «¿Pero no se han hartado de decir que con esos 16.000 millones, contantes y sonantes, no habrían sido necesarios los recortes y se podría liquidar rápidamente la deuda? Junqueras debe corregir rápidamente al conseller, porque ha llenado las hemerotecas con declaraciones según las que Cataluña tendría el mayor superávit presupuestario de Europa y la independencia traería el equivalente a cuatro veces los recortes en el gasto. Mas ha ido contando cuentos parecidos por medio mundo».
Por todo ello, el actual jefe de la diplomacia europea reconocía que había sido «un gran éxito de comunicación política para los independentistas» vender este argumento a los ciudadanos. Pero no sólo en lo que se refiere al déficit fiscal, sino a otro «invento» de los separatistas, como la «comparación con las balanzas fiscales alemanas que nunca existieron».
La «mentira» de los Länder
Con relación al tema alemán, recordaba Borrell que el vicepresidente Oriol Junqueras dirigió a los eurodiputados una carta en 2011 pidiendo que Cataluña tuviera el mismo trato fiscal que un Land, porque, según el dirigente republicano, una sentencia del Tribunal Constitucional alemán, había limitado el déficit de los Länder al 4,5 % de su PIB. Un argumento que posteriormente repetiría Artur Mas.
Pero lo cierto es que el Gobierno de Alemania nunca ha calculado esas balanzas fiscales, y tampoco existe ninguna legislación o sentencia que limite el déficit fiscal de los Länder. Borrell decía que lo habían advertido académicos alemanes que habían visitado España, y que incluso él mismo preguntó a la embajada alemana, y ésta lo confirmó por escrito.
Ante esta situación, sentenciaba: «Tras hacer el ridículo contando cuentos por estos mundos de Dios, Mas y Junqueras ¿van a reconocer su error, o vamos a pasarnos la campaña electoral apelando a fantasmagóricos argumentos? Se han contado muchos más cuentos como estos, entre ellos el de la permanencia automática en la UE o el reconocimiento universal del derecho a la autodeterminación. Se trata de vender una independencia-sin-costes. La presentan envuelta en datos falsos para calcular los beneficios y en la ficción de una estimación cero de los costes».