El presidente de Junts, Carles Puigdemont, este agosto
Cataluña
Puigdemont convoca a la cúpula de Junts en Perpiñán el lunes para decidir si retiran su apoyo a Sánchez
Será una cita en la que harán balance de los incumplimientos del pacto de Bruselas y decidirán sus próximos pasos
Horas después de que el PSOE se burlase de los ultimátums de Miriam Nogueras en el Congreso, Carles Puigdemont ha convocado una reunión de la dirección de Junts en Perpiñán (Francia) para este lunes, en la que harán balance de los dos años que han pasado desde el pacto firmado en Bruselas y decidirán si, en vista de la ristra de incumplimientos, retiran o no su apoyo al Gobierno de Pedro Sánchez.
Según ha adelantado El Periódico, será una cita en la que todos los asistentes podrán expresar su opinión y hacer propuestas sobre los próximos pasos del partido, cuya relación con los socialistas empeora a cada día que pasa. El Debate ya adelantó hace una semana que los últimos «noes» de los postconvergentes al Gobierno –en especial, a los presupuestos– forman parte de una estrategia para escenificar la ruptura definitiva con Sánchez.
Una ruptura a la que desde el PSOE nunca han querido dar crédito, argumentando que dejarles caer abriría la puerta a un gobierno de PP y Vox, pero que podría precipitarse en las próximas horas. La cita en Perpiñán –que no tiene límite de tiempo y se prevé larga– tendrá dos puntos en el orden del día: el citado turno abierto de intervenciones y, antes, el «balance del acuerdo de Bruselas y las acciones a emprender».
¿Fin de trayecto?
Fuentes de Junts señalan a La Vanguardia que el sentir mayoritario en el seno del partido es de fin de trayecto: «Es evidente de lo de cobrar por avanzado no ha funcionado», señalan. Dirigentes y militantes ven con frustración los magros resultados de su pacto con Sánchez: no se ha conseguido la oficialidad del catalán en la UE, ni la cesión de las competencias en inmigración, ni el concierto económico ni –sobre todo– la amnistía completa y el retorno a España de Puigdemont.
Todo ello, cabe recordar, con el aliento de Aliança Catalana en la nuca: el partido dirigido por la ultranacionalista e islamófoba declarada Sílvia Orriols crece encuesta tras encuesta, especialmente a costa de votantes desencantados de Junts. Algunos dentro del partido heredero de Convergencia creen que, cuanto más tarden en llegar las elecciones, peor será el resultado del choque.
Sin embargo, incluso en el caso de que Junts opte por la ruptura, habrá que esperar a ver en qué se concreta esta, ya que puede significar tanto mantenerse en el «no» a todo lo que proponga Sánchez que no vaya directamente a favor de los intereses de los postconvergentes como apoyar una moción de censura «instrumental» –a esto se abría hace unos días el vicepresidente de la formación, Toni Castellà– que sirva para convocar elecciones generales.