El líder de Junts, Carles Puigdemont, en la reunión del grupo parlamentario en Bruselas, este lunes
Cataluña
Del «modelo melocotón» al «modelo sandía»: el plan de Junts sobre inmigración para confrontar a Orriols
El 'Plan ocho millones' de los de Puigdemont busca salir al paso de Aliança Catalana en uno de sus temas clave
El auge de Aliança Catalana (AC) ha llevado al resto de formaciones independentistas a actualizar su discurso sobre inmigración. En vistas de que la línea dura que defienden los de Sílvia Orriols les está propulsado encuesta tras encuesta –en el último barómetro del CEO empataban con la formación de Carles Puigdemont, y en la encuesta municipal del Ayuntamiento de Barcelona incluso les superaban– Junts y ERC están maniobrando para responder.
Así, mientras que el portavoz de ERC en Madrid, Gabriel Rufián, defendía en una sorprendente intervención en el Congreso «menos pureza y más cabeza» a la izquierda –y hablar de «seguridad» y de «migración», aunque «incomode»–, en Junts lo fían todo al llamado Plan ocho millones, un debate interno que parte de la premisa de que es necesario pausar el flujo de entrada de extranjeros «para integrar bien» a los que ya viven en el territorio.
A la espera de que el Gobierno de Pedro Sánchez realice avances en el prometido traspaso a Cataluña de las competencias en inmigración –bloqueado hace unos meses por Podemos en el Congreso–, el debate interno en Junts gira en torno a cómo enmarcar la cuestión migratoria para neutralizar a Orriols sin virar demasiado a la derecha ideológicamente, una misión cuyo éxito no está ni mucho menos garantizada.
Así, el Plan ocho millones –que nació en el congreso que Junts celebró en Calella en octubre de 2026 y se presentó en una asamblea abierta con la militancia del partido hace unas semanas– resulta un intento de atravesar esta cuerda floja. Según fuentes del partido recogidas por El Periódico, en la cúpula de Junts se plantea la cuestión usando un símil frutal.
Así, tal y como lo ven desde Junts, la legislación actual es un «modelo melocotón», en el que «es fácil entrar, pero después todo son problemas». El objetivo, según estas fuentes, sería avanzar a un «modelo sandía», que presente controles de llegada más estrictos –haciendo imprescindible el permiso de trabajo para acceder al patrón, por ejemplo– pero presente más facilidades una vez superada la piel dura.
Está por ver si este Plan ocho millones saldrá adelante y cómo se plasmará finalmente en el programa electoral de los próximos comicios, que –si no hay sorpresas– deberían ser las elecciones municipales de 2027. Unas elecciones que serán una prueba de fuego para la consolidación de Orriols y en las que Junts se lo juega todo.