Salvador Illa y el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas
Vivienda
Las diócesis catalanas cederán propiedades a la Generalitat para construir vivienda social
No hay todavía cerrada una lista de cuántos inmuebles cederá cada diócesis de la Iglesia
Paso al frente de la Iglesia en Cataluña para poner su granito de arena para paliar la crisis de la vivienda, la principal preocupación de los ciudadanos. Este lunes, el arzobispo de Tarragona y presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense (CET), Joan Planellas, ha firmado un acuerdo marco con el presidente de la Generalitat Salvador Illa en virtud del cual las diez diócesis catalanas cederán inmuebles de titularidad eclesial para construir vivienda social.
Se trata del primer acto oficial de Illa tras haber estado un mes de baja, y rubrica un pacto que ya se anunció hace un mes, pero que ahora echa a andar de forma oficial. El primer paso será realizar un inventario de todos los bienes que las diócesis y parroquias pondrán a disposición de la Generalitat, un catálogo que incluye viviendas, antiguas rectorías o seminarios en desuso –que deberán ser rehabilitadas, si cabe– y solares, que requerirían pasar por trámites urbanísticos.
La cesión será gratuita, pero la propiedad seguirá siendo de las diócesis. Por el momento no hay cerrada una lista ni se sabe cuántos inmuebles cederá cada diócesis. Algunas ya han aportado algunos números iniciales: Gerona prevé sumar unas 40 viviendas, mientras que Tarragona cifró el año pasado en 50 las propiedades susceptibles de cederse para este uso.
El acuerdo contempla la creación de una mesa de trabajo de diez miembros: la mitad designados por la CET y la mitad, por la Generalitat. La mesa se reunirá cada seis meses para coordinar los trabajos. También se creará una comisión de seguimiento del pacto, de seis miembros –de nuevo, tres y tres– y que se reunirá una vez al año, durante los cuatro años que durará el pacto, susceptible de prorrogarse.
El protocolo abre ahora un período de trabajo para identificar los bienes que reúnan las condiciones adecuadas para ponerlos a disposición del ejecutivo autonómico, por un plazo de hasta 99 años en el caso de los terrenos más baratos, siendo 75 años el plazo para las viviendas ordinarias, según fuentes de la Generalitat recogidas por Europa Press.
Planellas e Illa
En el acto de la firma del acuerdo, Planellas ha celebrado el pacto y ha destacado que la Iglesia siempre ha puesto sus recursos «al servicio de la sociedad y del país». «Tenemos bienes que nos cuesta reutilizar, por falta de recursos, y ahora se podrán destinar a aumentar la vivienda social», ha señalado, pidiendo «ponerse a trabajar» y sumar esfuerzos para hacer frente a la crisis.
Por su parte, Illa ha usado el mismo lenguaje, enmarcando la crisis de vivienda como una «misión de país», y destacando la capilaridad de la Iglesia y sus 2.000 parroquias en Cataluña. «Quiero aprovechar este acto para reiterar la voluntad del Govern de ir con todo en materia de vivienda; con los pies en el suelo, sin hacer castillos en el aire, sino haciendo planteamientos ambiciosos pero viables y realizables», ha dicho.
El nuevo acuerdo en Cataluña se inspira en un acuerdo similar entre Iglesia y administración en Malta, y tuvo un precedente en una reunión a puerta cerrada en el obispado de Sant Feliu de Llobregat con los representantes de Cáritas. Según Illa, en aquel encuentro lo que le pidieron fueron «tres cosas: vivienda, vivienda y vivienda».