Interior de la Ermita de la Mare de Déu de l'Avellà de Catí.
Las dos Capilla Sixtina de la Comunidad Valenciana para visitar tras el Cónclave
Todas las miradas se han dirigido esta semana al templo vaticano de Miguel Ángel
La Capilla Sixtina de Miguel Ángel ha sido el epicentro de todas las miradas del mundo durante esta semana. Cierto es que los cardenales han estado encerrados poco más de 24 horas para elegir a León XIV como sucesor de Francisco. El templo es prácticamente la última parada que se hace cuando se visitan los Museos Vaticanos, es el momento más esperado, aunque no se pueda fotografiar. Pero para sentir esa sensación de paredes pintadas con sumo cuidado y estar ante una obra que llena las cuatro paredes y el techo no hace falta, con todas las diferencias notables, acudir hasta Ciudad del Vaticano.
En la Comunidad Valenciana hay dos templos que conforme una persona cruza el linde de la puerta se lleva al asombro de estar en un lugar único. Por algo son consideradas, ambas, como la Capilla Sixtina. Una de Valencia y otra en la comarca del Alto Maestrazgo.
De las dos, la más conocida es la de la ciudad de Valencia. Realmente es la Iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir. Se encuentra en pleno centro de la capital y se ha convertido en un punto de visita obligada tanto para los turistas como para los valencianos. Durante su horario de apertura no faltan visitantes y devotos en ningún momento. Todos admirando la belleza de un templo parroquial que fue una de las doce iglesias fundacionales de la ciudad, de las que se alzaron tras la Reconquista de Jaume I en 1238.
Interior de la Iglesia de San Nicolás de Valencia.
La decoración barroca y sus pinturas al fresco datan de entre 1690 y 1693, relatando la vida de san Nicolás de Bari y san Pedro Mártir, titulares de la parroquia. El diseño de los dibujos fue de Antonio Palomino, pintor de la Basílica de la Virgen y de los Santos Juanes, mientras que fueron pintadas por Dionís Vidal, quien completó con su brocha los 1.900 metros cuadrados de extensión, superando ampliamente los 800 metros que pintó con suma maestría Miguel Ángel en el Vaticano.
En febrero de 2016 finalizaron los trabajos de restauración sufragados gracias al mecenazgo de la Fundación Hortensia Herrero, abriendo así la puerta a que miles y miles de personas se enamoren al descubrir esta iglesia del centro de Valencia.
Segunda Capilla Sixtina
La segunda Capilla Sixtina valenciana se ubica en un punto mágico, idílico y apartado de ajetreo diario. Se encuentra en Castellón, en la población de Catí, un núcleo urbano de menos de 800 habitantes censados pero que tiene el honor de tener una de las iglesias más impresionantes de toda la Comunidad Valenciana. Es una ermita, lo que a sirve para entender que el asombro es aún mayúsculo al descubrir esta joya casi escondida, o al menos alejada de la vida rutinaria y de las tradicionales rutas turísticas.
Geográficamente, Catí se encuentra enclavada en la zona interior de Peñíscola, junto a San Mateo y antes de alcanzar territorio de Morella. Allí se encuentra la Ermita de la Mare de Déu de l'Avellà, un pequeño templo alzado en un lugar en el que consta que hay una fuente desde hace más de 300 años. El entorno ya es diferente, porque se trata del Balneario Nuestra Señora del Avellà
Sus frescos fueron restaurados completamente en 2018, por lo que siete años después lucen en prácticamente todo su esplendor, hasta el punto de haber sido bautizada como la 'Capilla Sixtina de l'Alt Maestrat', por la comarca en la que se ubica. El interior está ornamentado con dorados y con frescos que datan de 1737, obra de Pascual Mespletera.
La sensación de cualquier visitante es la de entrar a un lugar único, mágico e inolvidable.